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7 dic. 2007

El espacio público Por Susana Frisancho

Estamos acostumbrados a cerrar calles como si nada. Hace unos meses el colegio Belén cerró todas las calles que lo rodean –con permiso municipal y policía de resguardo incluidos- a fin de dejar las pistas libres para una carrera. Reconozco que el deporte es importante, pero… ¿se justifica alterar el tránsito de esa manera? El caos era verdaderamente endemoniado; yo misma tuve que dar una vuelta que me desvió de mi camino en más de 25 cuadras… ¿Con qué derecho? Si quería que sus alumnas corrieran, el colegio debió haber alquilado un estadio en lugar de apropiarse de las calles con tamaña desfachatez.

Hoy recordé este incidente porque estoy harta de que cierren la Av. Arequipa los fines de semana. Los domingos, en Miraflores las transversales de la Arequipa amanecen tapadas con tremendos cartelones que impiden el acceso de autos. A uno lo obligan a dar tremenda vuelta para encontrar una calle para cruzar. Dicen que la restricción dura hasta la 1.00 p.m. y que es para la bicicleteada, pero yo no he visto nunca a ningún ciclista cuando he querido cruzar. Y este domingo sí que fue el colmo: RPP había solicitado permiso para una maratón y la Arequipa estaba, a las 3 de la tarde, más cerrada que nunca, y con policías y serenos resguardando las transversales. Yo iba a Larcomar, y no podía encontrar una calle por donde cruzar. Di vueltas por las paralelas, pero todas estaban cerradas y me conducían, en círculos, al mismo lugar. Era desesperante. En la avenida Angamos un sereno pretendió hacerme ir a Javier Prado para cruzar y regresar desde allí a Larcomar… Era irracional, y los policías y serenos obligados a estar ahí lo sabían perfectamente: cansados, varios se quejaban mientras la gente desfogaba con ellos sus iras y frustraciones.

Entiendo que las calles se cierren eventualmente, cuando hay una actividad especial. Pero cuando esto se vuelve sistemático me parece una apropiación inconsulta e ilegítima del espacio público, ese que nos pertenece a todos y que todos tenemos el derecho a usar.

Artículo publicado en el diario La República el 7 de Diciembre de 2007. Enlace al original aquí

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