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5 feb. 2008

Las FARC y los derechos humanos Por Silvio Rendon

El periodista Marco Sifuentes plantea una pregunta muy legítima:
¿Por qué las organizaciones de DDHH no marcharon contra las
FARC?


Vale la pena leer el post completo. Las respuestas de Jugo y Soberón son increíbles: "no fuimos convocados-no sabíamos" y "el tema colombiano es más complejo". Whaat? Por favor.

Este tipo de declaraciones le ha a traído a las ONGs de derechos humanos el ataque inmediato desde el diario Correo (el mismo que tanto las había elogiado cuando se trató de Mónica Feria Tinta), en particular de Rafael Rey:
“Muchas ONG solamente prestan interés a la defensa de los derechos humanos
de algunas personas, a los que coinciden con su ideología marxista y socialista,
y no les interesa condenar el accionar de las organizaciones de izquierda
marxista”, comentó.

y de Aldo Mariátegui
no me sorprende para nada que las ONG caviares y rojas de derechos humanos
no hayan acudido a la marcha de repudio a esos narcos secuestradores de las
FARC. ¡Y no me digan que normalmente no les encanta desfilar!

....y con razón.

No se puede defender los derechos humanos sin condenar lo que hacen las FARC con sus secuestrados y su accionar terrorista. Que los paramilitares también cometen crímenes, pues bien, se les condena también. Pero esto no debe evitar la condena a las FARC. No es que si uno condena a las FARC, ya está apoyando a los paramilitares colombianos. Que las FARC también son guerrilla y controlan zonas, etc. Pues sí, pero como usan métodos de coerción, matan gente, y ponen bombas, son condenables. Ninguna complejidad de la situación colombiana puede justificar esta omisión. Que las derechas les caigan encima es pues normal, pero no sólo las derechas deberían caerles encima, sino todo el mundo, pues los derechos humanos son un valor universal: no son de izquierdas ni de derechas.

Por mi parte, he expresado mi condena a la guerrilla colombiana y sus secuestros en Ingrid Betancourt Libertad. Qué triste situación la de los secuestrados. Toca no callar.

Es difícil defender la posición de estas organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, José Alejandro Godoy en MARCHA CONTRA LAS FARC: UNA EVALUACION señala un comunicado de saludo a la cadena perpetua de Guzmán como evidencia de que las organizaciones de derechos humanos están verdaderamente comprometidos con los derechos humanos y no hacen concesiones a los terroristas.

Si la CNDDHH fuera "pro terruca" como dicen sus enemigos, ¿haría un
comunicado de este tipo?


Mi respuesta es "sí, por supuesto, que lo haría". Puede condenar a un grupo terrorista (SL) pero ser permisivo con otro (FARC). De hecho hay una multiplicidad de grupos que han violado los derechos humanos. No falta quienes (entre las izquierdas como las derechas) condenan a unos mientras exculpan a otros. La estrategia de las ONGs de derechos humanos, como he señalado detalladamente en Derechos humanos y pasados izquierdistas, ha consistido precisamente en desmarcarse de la presión derechista radicalizando su condena a Sendero Luminoso, cosa que está muy bien (aunque esto no les alivió la presión en nada), pero también patinando al sumarse al coro de voces que pedía la extradicción de Mónica Feria Tinta en base a delitos prescritos (cosa que sí les ganó el reconocimiento de la prensa derechista). Ahora, la reacción de Correo ante su inasistencia a la marcha de condena a las FARC evidencia que las tienen bien monitoreadas: palo y ataques cuando no hacen lo que Correo quiere; zanahoria y elogios cuando sí lo hacen. Pues, mal. En mi opinión, las ONGs de derechos humanos han actuado políticamente y no en base a principios y han hecho las cosas completamente al revés: debieron defender principios como el derecho a la presunción de inocencia y al justo proceso en el caso de Feria Tinta, la abogada que le ganó al estado peruano en Costa Rica en el juicio por la masacre de Castro Castro, y en el caso de las FARC debieron defender el principio de derecho a la vida e integridad física y condenarlas rotundamente, sin excusas. Precisamente al revés de cómo lo hicieron... y he ahí los resultados.

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