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31 oct. 2008
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17 jun. 2008
El discurso militar 2 Por Silvio Rendon
En El discurso militar 1 presentaba diversos materiales provenientes de fuentes militares. Este discurso tiene las siguientes características:
- La posición sentada en estos materiales sobre la gran violencia de las dos últimas décadas del siglo pasado viene dada por militares de alto rango. Lo que se suele leer en algunos medios como La Razón, Expreso o Correo no es la opinión de algunos periodistas o analistas políticos. Es la posición de la jerarquía militar al más alto nivel.
- El discurso militar está basado en un análisis político sobre el país. Los movimientos subversivos de los 80s y 90s (SL y MRTA) serían la continuación de los movimientos subversivos de los 60s (MIR y ELN). A su vez, la "izquierda caviar" (IC) sería la continuación de aquellos y, además a igual que aquellos, un fenómeno extranjero.
- En tal sentido, la IC es un sector político que tiene el veto explícito de las FFOO (fuerzas del orden) en su intento de llegar al gobierno.
- Sobre la gran violencia el discurso militar toma como un hecho que un buen sector de la población peruana, del campo ayacuchano en particular, apoyaba la subversión. Sin este apoyo un movimiento subversivo como el de SL no habría podido durar por tantos años. En esta descripción coincide mucho más con el discurso senderista y emerretista que con el de la CVR, que ve al grueso de la población como atrapada entre dos fuegos. Este sector de la población comprometido con la subversión aprobaría, participaría e impulsaría sangrientas accciones subversivas (terrorismo, ejecuciones, torturas, etc.). Este apoyo popular a la subversión no sólo explicaría la duración del fenómeno subversivo, sino también las diversas versiones sobre violaciones a los derechos humanos de parte de las FFOO: las denunciantes serían personas influídas por la subversión.
- La actitud de las FFOO sobre las numerosas denuncias sobre violaciones de derechos humanos en su contra es negar-minimizar-justificar-desvincular: negar en primer lugar que las denuncias sean verdaderas pues éstas vendrían de personas comprometidas con la subversión; minimizar lo que no se puede negar, pues estas denuncias corresponderían solamente a excesos puntuales de parte de soldados alterados psíquicamente y por lo tanto inimputables, mas no a una política deliberada de muerte a civiles o enemigos desarmados; justificar lo que no se puede negar ni minimizar, pues los tiempos de guerra no son tiempos normales, los efectivos de las FFOO expusieron sus vidas quedando muchos de ellos discapacitados, la población apoyaba y participaba de la subversión, etc. (Estos argumentos se usan para justificar los hechos o al menos buscarles atenuantes.); y finalmente, desvincular la responsabilidad de los superiores en violaciones a los derechos humanos, pues la patrullas actúan descentralizadamente. La lógica militar está organizada también militarmente en varias "lineas de defensa" argumentativas.
- En tal sentido, el discurso militar niega que durante los tiempos violentos las FFOO hubieran cometido hechos punibles, que por lo tanto tienen como consecuencia un castigo a sus efectivos. Cualquier denuncia documentada no podría ser sino el fruto de una venganza de parte de los subversivos, derrotados en la guerra, y de quienes en estos momentos los estarían apoyando, cual sería la IC.
- Su discurso es básicamente defensivo, trasunta frustración y constituye una reacción ante las múltiples denuncias sobre violaciones de derechos humanos. Los militares sienten que salvaron al país de un genocidio tipo Camboya y que el país reacciona contra ellos en forma desagradecida, dejándose llevar por el discurso subversivo. Ellos están ahora arrinconados, cuando deberían recibir el crédito por la derrota de la subversión.
Comentario: Se advierte que este discurso viene muy condicionado por la situación defensiva del estamento militar en la sociedad peruana: no quieren ser castigados. A este condicionamiento se supedita su argumentación y buena parte de su intervención en la política nacional. Aquí hay que tener en cuenta algo crucial. El fenómeno subversivo llegó a nuestro país cuando fenómenos análogos ya habían sido derrotados en otros países, en particular en la Argentina, país con que tuvimos, y en especial nuestras fuerzas armadas, una "relación privilegiada" (así es como le llaman a la relación entre el Reino Unido y los Estados Unidos), una alianza natural. Los militares argentinos fueron el modelo para los militares peruanos. No sólo fue el "gaucho" Cisneros, sino que así fue nuestra política exterior en general, y militar en particular. Los militares argentinos fueron los "hermanos mayores" de los militares peruanos en temas de contrasubversión, derechos humanos y lo que vendría después. Los militares peruanos y sus contrapartes civiles con las que compartieron el poder sabían que vendría el momento de los juicios, las pruebas, los cadáveres, los testigos. Según el periodista Ricardo Uceda, durante el gobierno de Alan García se dieron el trabajo de buscar cadáveres ya enterrados, para desdenterraros e incinerarlos. No querían dejar pruebas en su contra, pues el momento de los juicios llegaría. También tomaron sus previsiones legales, por lo que ahora dicen que la desaparición forzada no era un crimen, sino algo legal, o que no había crímenes de lesa humanidad. Y por supuesto, se trata de una versión en la que no puede haber fisuras, la tienen que sostener todos los miembros de la institución militar e incluso fuera de ella, pues las responsabilidades también involucran, y en realidad involucran principalmente, a las autoridades civiles. Prima así un pacto de protección a nivel institucional. (Los miembros del grupo Colina, por ejemplo, se preguntan, y con cierta razón, por qué ellos tienen que salir de villanos cuando ellos no fueron los únicos ejecutores de una práctica generalizada, conocida, antigua y aplicada masivamente por parte de los agentes del estado. Sienten que otros se han protegido entre sí, pero les han negado la protección a ellos, cabeza de turco por todos.) Obviamente que en estos casos ninguna previsión es suficiente; todo se acaba por saber.
Mucha gente puede entender y apoyar la lucha de las fuerzas armadas contra la subversión: que inflijan bajas en el enemigo y haya muertos en combate, heridos, prisioneros. Menos evidente es que la gente entienda y apoye la tortura, violación sexual y la muerte de un enemigo desarmado, y en particular encarcelado, o de civiles, como mujeres, niños y ancianos. Ahí hay una linea que la mayor parte de la ciudadanía no va a cruzar, no importa cuántas campañas de "sensibilización" o "relaciones públicas" desplieguen las FFOO. Esto es así a pesar de que en el país hay una violencia latente expresada, por ejemplo, en linchamientos con supuestos delincuentes cruelmente muertos. En condiciones normales la población tiende a tomar distancia de atrocidades así, las haga quien las haga. Las considera innecesarias, injustas, negativas. La gente puede hacer muchas cosas cuando está fuera de sí, pero cuando vuelve en sí, prima la sensatez de respetar la vida humana.
En el Perú las FFOO han vencido, pero no han convencido (aquí).
Más aún, el crimen no deja de ser crimen si se comete durante una guerra. Sigue siendo crimen, sólo que se trata de un crimen de guerra.
Este discurso militar ha sido difundido al país por parte de cierto sector de la prensa peruana que ha actuado como vocero del poder militar. Las fuerzas armadas por interpósita persona han tenido una participación política en la vida nacional. Llevan ya mucho tiempo haciéndolo. Más aún, la institución militar está por encima de las instituciones democráticas en el país. En tal sentido, Fujimori fue el presidente perfecto para unas fuerzas armadas permanentemente interventoras y vigilantes. Tan bueno fue y tan comprometidas estuvieron con él, que desde su vocero más claro, La Razón, siguen defendiendo a Fujimori (1).
Que haya continuidad entre las guerrillas de los 60s y el terrorismo de los 80s y 90s, pues la hay, tanto como la hay en cada proceso político vivido en el país. También se puede establecer continuidad entre las guerrillas de los 60s y el gobierno militar de los 70s. Al fin y al cabo el propio Juan Velasco declararía a César Hildebrandt en una entrevista de Caretas de finales de los 70s "las guerrillas hicieron mucho bien al país". Esas guerrillas fueron aplastadas rápidamente por el Ejército Peruano. También cruelmente. De seguro que muchos de los militares que estuvieron al mando del combate contra las guerrillas fueron los que después estuvieron al mando del "gobierno revolucionario de la fuerza armada". Paradójico (2). Más aún, también se puede establecer continuidades entre el gobierno militar y el terrorismo. Belaúnde expresó esta idea repetidamente. Pero claro, Belaúnde, distraído por la guerra con el Ecuador de 1981, por desconfiar de las FFAA que le dieron el golpe y por dejar escapar a Guzmán, detectado en San Felipe en Lima a comienzos de los 80s, fue el responsable de que Sendero Luminoso en dos años le ganara la partida a los Sinchis y Llapan Atic, conquistara Ayacucho, Huancavelica y Apurimac, y expandiera su accionar por el país (ver aquí).
Y la continuidad llega a la "izquierda caviar". La IC está definitivamente sobredimensionada y mal analizada por el discurso militar. Por defender y tapar las violaciones a los derechos humanos se ha fabricado una teoría conspirativa, la conspiración de la "izquierda caviar" para sabotear al país (como si los intereses de algunos violadores a los derechos humanos fueran los intereses del país). Un sector político tan pequeño no tiene capacidad para generar depresiones en unas FFOO vencedoras de una guerra. Se trata de una amenaza no creíble, un bluff, un intento de falacia de fuerza de parte de una institución que ha evitado cualquier tipo de sanción a sus miembros, en particular a los de más alta jerarquía. La IC tiene sus cosas y en más de una ocasión he señalado diversos casos de prácticas elitistas, excluyentes e interesadas. Sin embargo, tales cuestionamientos no tienen nada que ver con ponerlas como la continuación del senderismo por medios pacíficos. Visión desencaminada, exagerada y no creíble, repito.
Ante una ciudadanía peruana tan débil, ¿qué sector político o qué institución podría defender de verdad el estado de derecho y que las atrocidades cometidas en el país no queden impunes? ¿El APRA? No, porque gobernó en los ochentas y sus líderes estuvieron codo a codo con los militares. No pueden denunciar a nadie. ¿Las derechas? Lo mismo. Belaúnde gobernó. ¿Las izquierdas? ¿Cuáles? De las izquierdas no queda ninguna de las organizaciones políticas que tuvieron alguna opción en 1985. Entonces sí había una estrategia izquierdista "gramsciana", que no era otra cosa que ganar las elecciones a partir de su presencia en el movimiento social. Eso ya fue. Que ahora algunos estrategas militares desempolven las teorías de Gramsci, novedosas en el Perú hace más de 25 años, y les atribuyan ser una suerte de nuevo "pensamiento Gonzalo" demuestra que están completamente desencaminados o que han creado una conspiración-excusa para criminalizar a la IC.
Así también, la alusión al "origen importado" de la IC es exagerada. Es cierto que la IC tiene influencia en diversas ONGs, que son sus centros de trabajo e influencia, y que éstas tienen financiamiento externo. Sin embargo, que desde las FFOO se haga este señalamiento es como ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. De hecho, las fuentes de financiamiento de la IC y de las FFOO han sido las mismas: la CVR fue financiada en su mayor parte por USAID, mientras que el GEIN entre otras instituciones del estado peruano, según manifiesta Benedicto Jiménez, fue financiado por la embajada de los EEUU. Es decir, ambos tuvieron como fuentes financieras al gobierno de los Estados Unidos. Entre bomberos no van a venir ahora a pisarse la manguera. Financiamiento externo no equivale a origen externo.
Lo que sí es curioso es que se insinúe que la IC, como por lo visto cualquier izquierda, tenga un veto de parte del ejército para llegar al gobierno vía elecciones. ¿Y qué pasa si la gente vota por esas opciones como en otros países de nuestra región? Aquí parece que el veto que alguna vez tuvo el Ejército Peruano contra el APRA ha quedado transferido a las izquierdas. A partir de Morales Bermúdez los militares comienzan no sólo desbloquear la actividad política, sino directamente a favorecer al APRA. Cuando García llega al gobierno en 1985 queda claro que ya no hay veto contra ese partido. Más aún, hay un gran entendimiento con las FFAA impuesto por la lucha contra el terrorismo. García y los militares están juntos en el asunto y comparten responsabilidad. Nadie acusa a nadie. Alguien que evada su responsabilidad acusando a otro puede ser a su vez acusado. Hoy en día, García le sigue a Fujimori en empatía de parte de las FFOO.
En Guatemala hace un par de años hubo una catástrofe humanitaria debido a uno de los tantos huracanes que azotan el país cada cierto tiempo. Los militares llegaron a las aldeas más pobres llevando ayuda humanitaria. La población de esas zonas rechazó esa ayuda porque los militares habían matado a mucha gente de esa aldea durante los años de represión...No se puede tener un país integrado y de gente emprendedora cuando la gente en realidad está traumatizada y desconf'ia de sus instituciones. A la pobreza y el abandono se le suma la muerte. A la muerte se le suma la negación de lo ocurrido. No hay un mensaje positivo de reivindicación humana, un mínimo respeto a la gente. No hay respiro: "te excluyo, te mato y te niego. No eres". Y todo queda justificado porque el enemigo fue cruel y menos mal que fue derrotado. Si las FFOO hoy sienten frustración por no ser reconocidas como triunfadoras de la guerra contrasubversiva, pues ¿qué sienten los familiares de quienes acabaron en la fosa común?
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(1) En realidad, la forma institucional en que las FFAA peruanas apoyaron a Fujimori, incluso mediante "cartas de sujeción" estilo Abimael Guzmán, evoca mucho la posición institucional de las FFAA dos décadas antes en el "gobierno revolucionario". Si en los setentas las FFAA se embarcaron en hacer "reformas revolucionarias", en los noventas se embarcaron en hacer "reformas estructurales". Los tiempos cambiaron y así como antes la solución era la estatización de las grandes empresas extractivas, después la solución pasó a ser la privatización de las mismas.
(2) Posiblemente, por haberlas combatido hace muchos años y haber asumido sus banderas (reforma agraria, estatizaciones, etc.) la palabra "guerrilla" tenga para nuestras FFOO una connotación positiva, que no tiene en otros países, como, por ejemplo, nuestro aliado la Argentina. Allí el calificativo de "guerrillero" no tiene ninguna aura positiva y no hay mucha diferencia entre "guerillero" y "terrorista". Por otra parte, no estaría demás recordar también que las guerrillas de 1965 significaron policías muertos y personas (terratenientes locales, supuestamente) ejecutadas.
Los militares peruanos se han caracterizado por hacer cosas que no hacen los militares en los países vecinos. Más aún, así fue a lo largo de nuestra historia como Basadre oportunamente señalara.
Hace 38 años:
Himno Nacional del Perú en los 70s, durante el gobierno militar. Estética emancipadora. ¿Cómo así?
Hace tres años:
Andahuaylas. Soldados peruanos quechua y aymarahablantes
Seguidores de Antauro Humala en su insubordinación. Lenguaje radical, izquierdista...¿Cómo así?
Las mismas fuerzas armadas que derrotan a la subversión y cometen atrocidades en los sesentas, en los setentas se embarcan en dirigir reformas estatistas y colectivistas. Décadas después, luego de derrotar a una subversión más extendida que en los sesentas, se embarcan en reformas privatizadoras y proempresariales. Posteriormente generan movimientos rebeldes y candidatos que logran un apoyo electoral sustancial de la población. En el Perú quienes combaten a la subversión viven una especie de "síndrome de Estocolmo": quedan contagiados o impresionados y asumen parcialmente la agenda subversiva. Las mismas fuerzas armadas que matan son las que hacen reformas en el país. "Efectivamente, hay cosas que deben cambiar", parece que dijeran.
Ollanta Humala, acusado de violaciones a los derechos humanos, visitando Cayara (aquí).
No es usual que los militares tengan este tipo de gestos públicos. En países vecinos no ha sido lo común.
Soldados desplegando la bandera peruana en Huaycán en una campaña de "acción cívica". En los países vecinos no suelen haber campañas "cívicas". En el Perú, sí. En los países vecinos los militares del más alto nivel tuvieron que sentarse en el banquillo de los acusados. En el Perú todavía no. Foto tomada de aquí.
Tom Cruise interpretando a un soldado lisiado que combatió en Vietnam y que denuncia las atrocidades vividas y cometidas. Personaje que no tenemos en el país. ¿O sí?
Imagen tomada de aquí
Etiquetas: Derechos Humanos, Fuerza Armada, Guerra, Militares, Política, Terrorismo, Violencia, violencia política
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14 jun. 2008
El discurso militar 1 Por Silvio Rendon
En la página de la Asociación Defensores de la Democracia contra el terrorismo (ADDCOT) se ofrece una serie de publicaciones:
- Injusticias Contra los que Combatieron y Derrotaron a los Terroristas (1980 - 2000) Por Ex-Comandantes Generales del Ejercito Peruano.
- El Terrorismo en el Perú : Versión de los Militares que lo Combatieron Por ADDCOT.
- La Verdad Sobre Accomarca : Ayacucho 1985 Por Gral José Cabrejos Samamé
- CAYARA: Derrota de Sendero Luminoso en su Teatro Principal Por Gral José Rolando Valdivia Dueñas.
Estos materiales son muy ilustrativos del punto de vista de sectores militares del más alto nivel (todos generales, ex-Jefes del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, ex-ministros, un ex-presidente, etc.) sobre los tiempos de gran violencia. El discurso militar queda muy bien expresado en los siguientes pasajes.
Planteamientos:
En este sentido, ponemos en conocimiento del país el presente documento, para sensibilizar a las autoridades judiciales, a fin de que procedan con equidad a resolver los procesos en el que se encuentran inmersos los militares que lucharon por la pacificación en cumplimiento de su deber y de la misión constitucional asignada por la Carta Magna. No reclamamos impunidad, sino dignidad y justicia.Planteamientos:
(...)
A partir del año 2000 aparentemente ya no existían organizaciones subversivas de importancia en el país, puesto que después de este año ya no se declararon Estados de Emergencia ni se produjeron más atentados como el de TARATA, voladuras de torres de alta tensión, apagones y asesinatos.
Sin embargo, se tenía conocimiento de la gestación de un nuevo tipo de organización subversiva constituida por grupos izquierdistas radicales, cuyos miembros no participaron de manera directa en la lucha armada iniciada en la década del 80, sino que, permanecieron aparentemente inactivos en la comodidad que brinda la ciudad capital, y que reciclados se han constituido en la actualmente llamada «Izquierda Caviar», ligada a organizaciones Internacionales de esta misma corriente ideológica, así como de las ONGs políticas cuyo «caballito de batalla es la defensa de los DDHH» de los terroristas.
Esta «izquierda» radical al percibir que su revolución empleando la VÍA VIOLENTA para lograr el cambio del «Estado Caduco» por un gobierno de corte totalitario no dio los resultados esperados dado que las FF AA y PNP siempre han sido el obstáculo principal para el logro de sus propósitos, pues no han logrado vencerlas en el campo militar, en la presenta década optan por la «VÍA PACÍFICA» para atacarlas en los campos político, legal y sicológico, aprovechando las vulnerabilidades que presenta nuestro estado de derecho en dichos campos.
Entre sus objetivos inmediatos buscan debilitar y desprestigiar al gobierno democrático elegido por voto popular y a los otros Poderes del Estado así como mellar la moral y el accionar de las FFAA y PNP como un paso previo a su destrucción de manera que en un futuro cercano no constituyan obstáculo para el logro de su objetivo principal de establecer en el Perú un GOBIERNO TOTALITARIO.
(...)
Normalmente se mimetizan y aparentan ser humildes y pacíficos campesinos dedicados a sus labores agropecuarias o pacíficos ciudadanos que durante la noche se transforman en feroces terroristas.
(...)
Cabe remarcar que los Jefes de los respectivos Escalones de Comando no imparten órdenes directas a las patrullas que operan en las zonas de responsabilidad de las Bases Contra subversivas puesto que la ubicación física de sus Puestos de Comando dista cientos de kilómetros de la ubicación de dichas BasesContrasubversivas.
En otras palabras, tanto el Presidente de la República como los Altos Jefes Militares,Jefes Políticos Militares y sus miembros de Estado Mayor «No imparten órdenes directas a las Patrullas» sino que éstas actúan descentralizadamente. (referencia «Plan de Operaciones Sabueso»).
Por consiguiente dichas autoridades no tienen conocimiento de los hechos realizados por las Patrullas, salvo lo informado por sus jefes en los respectivos Partes o Informes de Patrulla.
Injusticias Contra los que Combatieron y Derrotaron a los Terroristas (1980 - 2000)
- Para entender mejor, que gran parte de los pobladores de las zonas de emergencia eran senderistas, es necesario recordar que ningún proceso subversivo subsiste por largo tiempo así como subsistió SL, si no tiene el apoyo del pueblo. En Ayacucho SL se asentó por varios años, en el campo y en la ciudad, siendo los tres primeros años los más violentos porque gran parte del pueblo se enfrentó a las FF.AA. en vista que habían sido concientizados y preparados por cerca de 20 años.
(...)
2. De los “Acontecimientos más importantes”, podemos deducir que contiene hechos que nunca se publicaron ni se dieron a conocer por razones de interés de las izquierdas de nuestro país; por ejemplo no se dijo:
• Que, SL había organizado a los pueblos de la zona de emergencia, ideológica y militarmente, durante casi dos décadas (1964- 1983), para enfrentar al Estado y sus FFOO.• Que, las formas de lucha que empleó SL no se ajustaron a ninguna norma internacional de una guerra irregular, particularmente cuando se considera que en toda acción beligerante se debe vestir con uniforme a fin de no confundirse con la población.
• Los senderistas no ocuparon ni dominaron totalmente espacio o territorio alguno porque practicaron una forma de lucha similar a la “ guerra de la pulga” que brinca, pica y desaparece; así mismo no tuvieron un jefe visible y responsable de las operaciones tácticas.
• Que un proceso subversivo solo subsiste por largo tiempo, así como subsistió Sendero Luminoso, solo cuando tienen el apoyo de la población.
• Que Sendero Luminoso para conquistar el poder utilizó cuatro formas de lucha, teniendo como primer objetivo, destruir al país en su conjunto y luego sobre sus escombros formar una nueva sociedad don niños y jóvenes.
3. Que, cuando las FFAA llegaron a las zonas de emergencia en 1983 una gran parte de la población era senderista o por lo menos apoyaba a SL, lo más grave e indignante es que utilizaron mujeres y niños para cometer asesinatos selectivos y para destruir obras de infraestructura del país.
4. Otro aspecto que merece comentar es que los integrantes de la Fuerza Principal, los verdaderos militantes de SL no se comprometían en combate contra las FFOO, se ubicaban detrás de la Fuerza Local, que eran los campesinos ganados a su causa, con la intención de correr y esconderse cuando veían que la situación era adversa a los terroristas.
5. Ante un enemigo criminal, ladrón, destructor y cobarde, que no daba la cara que atacaba por la espalda y que se escondía dentro de la población, fue difícil combatirlos por lo que los tres primeros años fueron los más violentos con muchos muertos de ambas partes con miles de inválidos en la FFOO (sin piernas, sin brazos, ciegos, locos) y sin que nadie se acuerde de ellos. Sería bueno hacernos algunas preguntas ¿Qué hubiese pasado en el Perú si SL hubiera conquistado el poder? ¿Cuántos millones de peruanos estarían bajo tierra? ¿Hubiese existido CVR y DDHH? En realidad son preguntas que los peruanos debemos de hacernos antes de pensar en llevar a las cárceles a militares que expusieron su vida por defender al pueblo.
(...)
7. La “izquierda caviar” sabe que mientras exista en el país las FFAA, no podrán conquistar el poder e imponer esa ideología política que ha fracasado en el mundo entero, pero su fanatismo los lleva a pensar que ganando la guerra en el terreno legal, destruirán moral y materialmente a las instituciones castrenses, alcanzando de esa manera sus anhelados objetivos.
(...)
10. Es necesario saber que la Izquierda caviar no es idea ni producto nacional, es importado, en el Perú existe una legión de intelectuales que se infiltraron en la Religión, en las Universidades y en el Sistema de Justicia, con la intención de buscar apoyo para destruir a las FFAA; estos Izquierdistas organizan Seminarios donde la mayoría de sus integrantes son de tendencia comunista, movimiento que mucho daño le ha hecho al país y ahora trata de destruir a las FFOO, particularmente a los que enfrentaron al terrorismo.11. Para que el resultado de las investigaciones de la CVR sea creíble, tuvieron que mentir e inflar cifras de víctimas fatales, echándole la culpa a los militares de un gran porcentaje de esos muertos, alegando que habían practicado una represión indiscriminada.
(...)
Han pasado 26 años, ”la izquierda caviar” ya ha logrado éxitos en la guerra política contra las FFAA que, operativamente, ya están peligrosamente disminuidas, la moral de los Oficiales está seriamente afectada, han sentido el golpe de la ingratitud ciudadana, a quien defendió, lo que ha afectado su espíritu de lucha. En contraparte los “caviares” han logrado, paralelamente a la liberación de terroristas peligrosos y a través de la CVR, desatar una persecución político – judicial contra los componentes de las Fuerzas del Orden que lucharon contra Sendero Luminoso, a quienes está haciendo vivir dentro de un infierno familiar – profesional, que no acabará sino cuando de una vez por todas, el pueblo peruano diga ¡basta¡.
El Terrorismo en el Perú : Versión de los Militares que lo Combatieron
Accomarca:
El General José Cabrejos Samamé fue Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas del Perú (Sobre Accomarca ver también el informe de la CVR sobre Accomarca).Es necesario precisar que los hechos violentos que derivaron en la muerte de un grupo de personas en la denominada localidad de LLocllapampa el 14 Ago 85, fueron consecuencia de una inusual conducta de parte de un Jefe de Patrulla, al margen de la misión que le fue asignada en el respectivo plan de operaciones; consecuentemente de su entera responsabilidad personal.
Al respecto, el comentario que se hace a continuación no pretende justificar la acción de dicho Jefe de Patrulla, nada está mas lejos de esa posición, sin embargo; al parecer existen algunos atenuantes sobres estos hechos que es conveniente comentar.
El presente razonamiento se apoya en que todos los ejércitos del mundo consideran, que cuando sus miembros se encuentran en situación de combate permanente con riesgo de su integridad física o de su vida; se genera en su interior una situación anímica muy sensible, que puede derivar en reacciones violentas e impensadas, razón por la cual, la doctrina señala que los combatientes no deben permanecer por un lapso mayor a los seis meses en este tipo de condiciones, pues serían susceptibles de adquirir la psicosis de guerra. Por consiguiente, al cumplirse este plazo deben ser relevados y trasladados a una zona de descanso, donde lejos de todo contacto con la actividad bélica, deben pasar por un proceso de readaptación con el apoyo de expertos sicólogos y siquiatras.
Lamentablemente en la década del 80, por la falta de recursos humanos y materiales, esta parte de la doctrina no era adecuadamente aplicada en el Ejército, dando lugar a que la mayoría del personal destacado en la Zona de Emergencia, excediese el plazo anteriormente indicado.
Uno de estos casos fue el del Stte Jefe de Patrulla en mención, quién al
mes de Agosto 85, había acumulado 19 meses de servicio, excediendo largamente su tiempo de permanencia en Ayacucho (declarado en Estado de Emergencia).
Es lógico suponer que, de habérsele practicado un examen siquiátrico al indicado Oficial, su resultado podría haberlo calificado como inimputable. Si dicho examen le fue practicado, entonces es de suponer que fue condenado teniendo en cuenta, prioritariamente, el factor político, puesto que no se habría admitido esta condición (de inimputable) frente a la presión de la prensa y de los políticos de turno; aún más, que era juzgado por el Fuero Privativo Militar.
Cayara:
El general Valdivia, autor del libro citado, es acusado de ser responsable por la masacre de Cayara (Ver esta presentación en base al informe de la CVR sobre Cayara, Erusco y Mayopampa).El autor [el general Valdivia] afirma con absoluta convicción que en Cayara no hubo ninguna represión indiscriminada contra la población, sino que personas y organizaciones adversas a las fuerzas armadas, crearon una historia con base en supuestas matanzas, asesinatos selectivos, violaciones, bombardeo y destrucción de viviendas y bienes de los habitantes de Cayara.(...)
La tesis del autor es que los habitantes de Cayara y Erusco, así como de otros poblados de la provincia de Víctor Fajardo, ubicados en el “eje estratégico” para el mantenimiento del “teatro principal” de Sendero Luminoso, fueron sometidos a un proceso de ideologización y captación para convertirlos en bastiones de la lucha armada. En esta condición los pobladores de Cayara y Erusco participaron frecuentemente en acciones terroristas, y al producirse los hechos, muchos de ellos entrevistados por personalidades y periodistas contrarios ideológicamente al gobierno y al ejército, se presentaron como víctimas inocentes de las acciones militares. Naturalmente, los interrogadores no tuvieron el menor deseo de verificar esa información, sino mas bien difundirla y magnificarla, participando así en la “manipulación político-psicológica”.
Libro coautorado por varios generales en retiro, figuras públicas de los diversos gobiernos del país, desde Belaúnde en los 60s hasta la actualidad.
[Imágenes tomadas de los libros citados, excepto imagen de Fujimori, tomada de Foto tomada de Caretas. Hacer click en las imágenes para ampliarlas]

Operación "Chavín de Huántar". Entrada de los soldados y entrada de Fujimori.
Accomarca según fuentes militares: un enfrentamiento entre ejército y senderistas.
"Los hechos violentos que derivaron en la muerte de un grupo de personas en la denominada localidad de LLocllapampa el 14 Ago 85, fueron consecuencia de una inusual conducta de parte de un Jefe de Patrulla".
Cayara según fuentes militares: un enfrentamiento entre ejército y senderistas. No hubo masacre.
"no hubo ninguna represión indiscriminada contra la población, sino que personas y organizaciones adversas a las fuerzas armadas, crearon una historia con base en supuestas matanzas, asesinatos selectivos, violaciones, bombardeo y destrucción de viviendas y bienes de los habitantes de Cayara".
Etiquetas: Derechos Humanos, Fuerza Armada, Guerra, Militares, Política, Terrorismo, Violencia, violencia política
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13 jun. 2008
Goya es también una campesina peruana Por Silvio Rendon
Hacer click en las imágenes para ampliarlas

Las dos caras de la moneda
Leoncio Laura González

La gran realidad de los años 80 y 90
Giuliano Wiliam Montes Condori, Huancavelica

Recordar para no volver a vivirlo
L. Zoraya Zevallos Delgado,
Lima

Rescate por la memoria
Lidia Gonzales Atao

La rebelión
Juli César Púcar Cárdenas
Pampa - Huancavelica
Etiquetas: Derechos Humanos, Guerra, memoria, Terrorismo, Violencia, violencia política
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15 abr. 2008
Perú: conflicto interno cada década y media Por Silvio Rendon
Toca ver el big picture. Durante el siglo pasado el Perú experimentó cada década y media algún tipo de conflicto interno. Con diferentes nombres, protagonistas, ideologías, estrategias e intensidades.
- 1932-1933: Violencia aprista y militar en Trujillo y Lima.
- 1948: Rebelión aprista en el Callao.
- 1965: Guerrillas en Ayacucho, Junín y Cusco.
- 1980-1992: Terrorismo generalizado. Guerra interna.
Al parecer el fin de un conflicto preparó el comienzo del siguiente. Guzmán tomó nota y se propuso superar a las guerrillas comunistas, influídas a su vez por la rebelión aprista de El Callao, influída su vez por la toma del cuartel O'Donovan en Trujillo. Es importante ver la continuidad dentro de la diferencia entre estos fenómenos. No parecen ser casos inconexos.
Uno podría ver la continuidad también en cómo se combatieron a estos desafíos: gobiernos militares, también de diferentes nombres, protagonistas, ideologías, estrategias e intensidades: Benavides, Odría, Velasco y Fujimori. Hay continuidades. Como para seguirle la pista al tema....
El ciclo de violencia no parece ser cosa del pasado. En siglo presente (década y media después) tenemos algunos hechos de violencia y reacciones gubernamentales:
- 2005: Toma de Andahuaylas.
- 2008: Narcoterrorismo. Alerta en el gobierno por un rebrote del terrorismo, esta vez supuestamente "bolivariano".
Violencia a escala menor de la que sufriría el Perú décadas después
Foto tomada de aquí

Algo real: los levantamientos no siempre han estado huérfanos de simpatía popular (por ejemplo, el entierro de la mitificada Edith Lagos o la toma de Juanjui).
Población andahuaylina secundando el putsch de Antauro Humala.
Foto tomada de aquí
Etiquetas: APRA, Comunismo, Guerra, Militares, Perú, Política, Terrorismo, Violencia, violencia política
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5 mar. 2008
La democracia contra Chávez Por Silvio Rendon
Sin embargo, tendríamos que estar muy claros que esta intromisión en el Perú no es lo único que nos perjudica. También lo hace la sobrereacción gubernamental peruana que estamos presenciando, denunciada no sólo por las izquierdas (ver aquí). Se está reaccionando con mucha simpleza ante los problemas internos, desbocados por el descontento por el fracaso de mejoras sustanciales en los sectores más pobres (el fracaso del "shock de inversiones") y por el aumento de los precios. La reacción gubernamental ha sido la de criminalizar a quienes protestan, como minoritarios, agitadores, extremistas, etc. Lo de siempre. Una forma simple de no enfrentar los problemas reales que vive el país. Estamos ante un gran gran, pero gran, error. El gobierno le está regalando el descontento a grupos pequeños, y de hecho, está facilitándole las cosas a Chávez (1). El siguiente paso tal vez sea que todo aquel/aquella que exprese oposición al gobierno sea estigmatizado como "traidor a la patria" por ser agente de Chávez.
Así no. Es equivocado y torpe. Equivocado porque no es así, la cosa no es tan maniquea, y torpe porque esta polarización sólo puede convenir, paradójicamente, a Chávez. El gobierno tiene que ganarse el consenso y el apoyo de la población peruana. No puede ser que el presidente esté acorralado con un mínimo apoyo popular. Tiene que tomar acciones que sean reconocidas como positivas por la población. Fujimori pudo hacerlo, lamentablemente con métodos sucios. García, metido a fabulista dominical, no va camino a la mitad de ese consenso logrado por Fujimori, cuando su labor debería ser superarlo con creces. Y si no lo hace, la oposición democrática debería comenzar a jugar un rol más activo, que para eso está. No es que todos los peruanos tenemos que cerrar filas en torno al gobierno. Tiene que hablar pluralidad y alternancia. Esa es la democracia.
Otro ejemplo de sobrereacción parece ser la detención en Tumbes de una persona, joven y poeta, que asistía a un evento de una organización de fachada de Chávez. La detienen, la presentan como terrorista a partir de evidencias circunstanciales. La gente que la conoce protesta ayer y la policía le carga encima (ver Demandan inmediata libertad de la poeta Melissa Patiño ). Tenemos ahora el tema de una detención con evidencias circunstanciales más el de la carga policial a una protesta pacífica. ¿Para qué? Déjenla libre, cítenla para que haga su declaración y ofrezcan evidencias sólidas, si las tienen. Dejen que la gente proteste pacíficamente. El resto es innecesario. Sólo sirve para hacer noticia como si el gobierno hubiera obtenido un gran éxito contra la infiltración chavista, cuando parece que no fue así. Reprimir a manifestantes que se plantan en paz es también innecesario. Se les asigna un área, se ponen vallas, y se está al tanto de que nadie, algún infiltrado, comience a hacer desmanes. La gente protesta, se sienta, grita consignas, muestra sus pancartas, enciende velas, expresa lo suyo y luego se va. Punto. Ellos dicen lo suyo y al día siguiente no hay noticias de violencia policial. A ver si un día la policía lo experimenta y hace la prueba qué noticias salen al día siguiente.
Como comentaba en este post de Gustavo Faverón, creo que es importante mantener la prudencia y el discernimiento, como observar los principios de presunción de inocencia. Entrarle al screening en estos casos es más costoso para las fuerzas del estado que no hacerlo, pero es a la larga más beneficioso en todos los sentidos. Los resultados son más acertados, no se agranda el problema y no se da más excusas a los extremistas, que de haberlos, al parecer, haylos. Algo debemos haber aprendido de las décadas pasadas de acciones indiscriminadas e imprecisas, que sólo nos alargaron por años el terrorismo de algunos pocos (2). Debilitar la democracia no es el camino. Todo lo contrario, fortalecerla.
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(1) Esto es posible, desde luego, por la ausencia de una oposición parlamentaria, política, con presencia nacional, que manifieste estas cosas. El congreso, cooptado gracias al transfuguismo de políticos inicialmente de oposición, no es el escenario que canalice este descontento, como debería serlo en democracia.
(2) El mismo Benedicto Jiménez cuenta cómo la corrupción policial y la interferencia política perjudicaron a la lucha contra el terrorismo. Los corruptos no querían capturar a los terroristas en sí, sino a los dólares que éstos llevaban consigo. Los políticos tenían una agenda que no coincidía precisamente con la de la lucha antiterrorista. Motivo de un post aparte.
Actualización: Leo en Chiquitas de Correo:
Cuentos y poetasLa verdad sea dicha: hubo poca gente que dijo algo a favor de Mónica Feria hace algunos meses (por ejemplo, que se respete el debido proceso, que se respete la presunción de inocencia, que no se acuse por delitos prescritos como "apología del terrorismo"). Las organizaciones peruanas de derechos humanos no dijeron nada de eso. Por el contrario, en forma inusual a sus hábitos incluso se ofrecieron a obrar de acusadores. Hoy hay una acusación en base a evidencia circunstancial contra Melissa Patiño y ésta ya es una terrorista. Todavía no he visto lo que han dicho estas organizaciones al respecto...
& Tal como lo hicieron con la supuesta mártir Mónica Feria en los 80, ahora se pretende buscar la liberación de los CCB apresados en Tumbes con una romántica historia de una poetisa más inocente que un bebé. ¿Qué hacía allí con esos? Nadie tiene inmunidad por escribir poemas.
Añadiré, hablando más en general, que posiblemente entre quienes se oponen tan fuertemente a una detención haya una tendencia a favorecer a quienes son acusados. El tema es también que la gente no confía en las instituciones policiales. Te detienen, te acusan , te torturan, te violan, y el daño está hecho, no importa si no estabas metido en nada. Así fue como mataron a Fernando Lozano en 1976. Luego no hay castigo a nadie y todo queda tal cual. La falta de respeto a los derechos humanos y a la integridad física de las personas contribuye a despertar simpatía por quienes son detenidos. Es muy comprensible. Esta circunstancia contribuye a que pidan la inmediata libertad de quien es detenido.
Actualización 2: Estoy recibiendo emails y veo posts y comentarios donde se insulta a Gustavo Faverón por este post, con el cual discrepo. Creo que incluso en este caso se puede mantener la calma y debatir absteniéndose del uso de diversos calificativos.
Actualización 3: Bueno, a continuación se ve como la policía impidió que los poetas protestaran cerca a la Dircote. Los empujaron, les echaron agua y los condujeron lejos de la zona donde querían protestar:
Etiquetas: Chávez, Democracia, Gobierno aprista, Pobreza, Política económica, Terrorismo, violencia política
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2 mar. 2008
¿A quién se dirige García? Por Silvio Rendon
El perro del hortelano contra el pobreParece dirigirse a intelectuales y políticos de izquierdas, presidentes regionales, sindicalistas, etc. "Les hemos ganado la batalla, manga de ignorantes", casi dice García ("El perro del hortelano ya perdió la lucha que sostuvo contra la economía moderna") y después de hacer un recuento de logros, que no han evitado que su popularidad sea más baja que la de Toledo, desafía:
Cuando se reduzca la pobreza y mejore la educación, ¿a dónde irá [el perro del hortelano]?Comentario: Esta posición intransigente la hemos venido señalando desde hace rato (ver Contrato social, teoría de juegos y violencia). El según Lourdes Flores aburguesado García sigue ensimismado, refugiado en el mundo que le pintan su grupo de asesores proempresariales y prebendarios. Una verdadera nube de aislamiento y fracaso.
El día de hoy más gente (1) le dice a García que se está equivocando, y no desde las izquierdas:
¿País ingobernable?No, no cambiará. Sigue ensimismado. Lo están aconsejando mal.
Fernando Rospigliosi
(...)
Lo ocurrido en el Cusco con la reunión de APEC es un ejemplo de ello. El presidente Alejandro Toledo, criticado por ser débil y ridiculizado por Alan García y los apristas, pudo hacer -sin mayores contratiempos- una reunión de jefes de Estado en el Cusco, a pesar de las amenazas y las movilizaciones de los grupos radicales. Ahora Alan García no va a poder hacer una reunión de ministros de turismo.
Avanzar en hacer más gobernable el país implica practicar una política democrática, escuchar a la gente, dialogar, concertar y atender las demandas razonables y posibles de ser resueltas. Y al mismo tiempo actuar con energía y hacer respetar la ley y el orden, con un uso adecuado y proporcionado de la fuerza.
Alan García no hizo eso durante su primer gobierno. No lo está haciendo ahora. ¿Cambiará?
Igualmente Federico Salazar califica al discurso y actitud de García de enfrentamiento, piconería y agitación pro-empresarial:
A Contrapunto. Con inteligencia no con piconeríaNada de minorías. Protestas por cosas muy sentidas.
(...)
No son, pues, solo unos cuantos extremistas los que se oponen al orden y la tranquilidad en la ciudad imperial. Si fueran solo unos pocos, el gobierno haría muy mal en retirar de ahí la sede. Estaría rindiéndose y rindiendo a los cusqueños ante los intransigentes.
La protesta cusqueña se debió a la oposición a la ley de inversión en zonas aledañas a centros turísticos. En democracia las leyes se votan por mayoría. Una parte de la población no se siente representada en el Congreso y por eso bloquea pistas, trenes y aeropuertos.
Los que salen a las calles, ¿son una minoría? ¿Tienen el apoyo o la anuencia del resto de la población cusqueña?
Si las protestas han prosperado es porque hay un descontento real en el Cusco y en otras ciudades. Ese descontento no tiene que ver con leyes de inversión, sino con la situación económica, principalmente con la inflación.
Mientras García se dirige a las izquierdas, dos personas que usualmente serían calificadas "de derechas" y nada "perros del hortelano" le dicen a García que está metiendo la pata.
Es que es un mal diagnóstico el de García y sus asesores. La gente no protesta por ser perro del hortelano, sino por la situación económica, pues no les llega la bonanza de los guarismos de crecimiento. García cree que con más propaganda la va a hacer, pero se equivoca. Hace bien Rospigliosi en recordar que el supuestamente débil y disipado Toledo sí pudo realizar reuniones internacionales en el Cusco. No es que los cusqueños "no tengan remedio" o les haya entrado un ataque de locura, como desdeñosa y centralistamente se viene diciendo. No. Eso que en su momento fue calificado de debilidad era dialogar con la gente. Toledo dialogó incluso con los reservistas sublevados en Andahuaylas y los derrotó sin que corriera más sangre peruana. Allí los únicos muertos los causaron los sublevados (2), no el gobierno. Y eso que los rebeldes era gente armada con experiencia en guerra interna y externa. En cambio en un paro agrario donde bloqueron carreteras y a lo más tiraron piedras, los muertos los causó el gobierno. Qué contraste. Como para darnos cuenta que las cosas han podido y pueden ser diferentes. No hay por qué ser un/a extremista para decirlo.
Harían bien García y sus asesores en ampliar sus miras, comenzar a escuchar y hablar con más amplios sectores. Y por supuesto, en otros términos. No van a rebatir a sus supuestos oponentes más de lo que ya los han rebatido. García y su gente cada día que pasa avanzan en ponerse más recalcitrantes y más aislados del conjunto del país. Van acumulando voces en su contra que les piden rectificaciones...
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(1) Salvo los que están más cercanos a García, como Mirko Lauer, para quien no es García el responsable por que APEC no se celebre en el Cusco, sino las autoridades cusqueñas (ver El hombre que perdió el Apec Raymi).
(2) Por cierto, ¿qué pasa que no juzgan a esos reservistas? Están tres años en la cárcel, se demoran en juzgarlos y les dan 3 años más. Claro, su reacción es declararse en huelga de hambre (ver aquí).
Etiquetas: Alan García, Cusco, Economía peruana, Gobierno aprista, violencia política
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1 mar. 2008
Contrato social, teoría de juegos y violencia Por Silvio Rendon
Como he explicado en el post citado, la masacre de estudiantes y campesinos en junio de 1969 en Huanta abonó al surgimiento de Sendero Luminoso. Diez años después hubo otra masacre, esta vez de obreros, esta vez en Lima, en febrero de 1979 en la fábrica Cromotex. Hace casi diez años la revista Caretas, en plena toma de la casa del embajador japonés, calificaba a esa masacre como El Detonante. De allí surgió el MRTA.
En el Perú no hemos llegado todavía a descubrir el contrato social. Todavía creemos que el gobierno puede ordenar algo y que la gente va a obedecer sin reaccionar. En todo caso la reacción es menospreciable del todo. Reprimible, ignorable, violentable. Desde luego que la realidad no es así.
Bertolt Brecht decía comentando sobre las protestas en Alemania del Este en 1953 que lo más sencillo para el gobierno habría sido disolver[-disolver] al pueblo y elegir otro. Hasta el rey de El Principito sabía que tenía que dar órdenes sensatas a sus subordinados:
"Si yo ordenara – decía habitualmente - si yo ordenara a un generalSe gobierna tomando en cuenta la reacción de la gente, con medidas sensatas, asimilables por el conjunto de agentes económicos y sociales. Poniéndolo en lenguaje de teoría de juegos, el gobierno no es un agente único en este juego y que toma acciones sin nadie que se le oponga. No. Es un agente que tiene que tomar en cuenta la función de reacción de los otros agentes, las organizaciones sociales. Para todo. Ni siquiera debería jugar Nash con la gente, sino Stackelberg, anticiparse a la reacción e incluirla en sus cálculos. En cambio, en el Perú el gobierno parece comportarse como un agente miope que no considera que está en un juego con los otros agentes. Ese es el ensimismamiento, casi solipsismo gubernamental.
convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del
general. Sería mi culpa."
Tal vez la debilidad organizativa en el país lleve a pensar que cualquier reacción de alguien es una reacción de minorías. Así todos serían minorías subestimables, excepto el gobierno que fue elegido por todos. Cualquier organización social, al contar con pocos afiliados, sería desdeñable. Estamos esperando que los sindicatos peruanos tengan la representatividad de los sindicatos alemanes, franceses, escandinavos o americanos. Así no es la cosa. En el Perú las organizaciones, todas, pero todas, son débiles. Nadie le puede tirar primero la piedra a otro (ridìculo, como jugar a la sartén diciéndole a la olla qué sucia que estás). Es parte de la debilidad institucional que tiene el país. Es parte del subdesarrollo. El desarrollo económico va aparejado del desarrollo institucional. No le pidamos peras al olmo y gobernemos aceptando nuestras realidades. Dialoguemos que aquí todos nos estamos construyendo.
De hecho, parte del camino al desarrollo ha sido ahorrarse costos por conflictos innecesarios y negociar entre los diversos agentes económicos y sociales. Los Estados Unidos y Francia estarían mejor sin tanto subsidio agrario, pero los costos de eliminar esos subsidios son mayores que los beneficios de dejarlos ahí. Uno ya puede argumentarle a los agricultores lo que uno quiera sobre las ventajas del libre comercio y, por supuesto, que el conjunto de ciudadadanos de esos países (y el mundo) estaría mejor sin esos subsidios. Ya. Da igual. Los subsidios no se mueven. Claro, uno puede darse cuenta de algo tan simple cuando entiende que los agricultores americanos y franceses tienen presencia, que no les van a meter bala en la cabeza así nomás, salvo que el gobernante quiera exponer su país a la violencia. En el Perú el gobernante piensa que los agricultores peruanos son desdeñables. Las balas se disparan y se justifican, como si éstas lograran lo que no logra la persuación.
El contrato social (y hablo del concepto general, no de la etiqueta demagógica de "pacto social" lanzada por el gobierno después de las protestas de julio de 2007) consiste en darse cuenta que no puede haber imposición de nadie, pues ésta es más costosa que llegar a un acuerdo. No lo acabamos de descubrir en el Perú. Tal vez el tema para no verlo haya sido que los costos han llegado con retardo, mucho después, en la forma de terrorismo, por ejemplo. Tal vez sea este retardo el que nos impida hacer la conexión y pensemos que la soberbia gubernamental no tiene costo alguno o que el terrorismo llega del aire. Puede ser. Una vez más, parte de la debilidad institucional es que hay este retardo y de esta manera. Nadie tiene por qué recurrir al terrorismo ni a la violencia para hacer sentir su voz. Esas acciones, asesinas también, sólo contribuyen a hundir más al país, cuando de lo que se trata es de hacerlo salir adelante. En estos momentos en el Perú hay mucha rabia. La represión ha sido brutal y ha sembrado las ganas de contestarla con más violencia. Me imagino a las mentes radicalizadas, cabeza caliente, indignadas, pensando en cuál debería ser el siguiente paso.
Ojalá que esta nueva generación no se deje llevar por los cantos de sirena de la violencia más estéril. Si quieren responder a la represión, hay un camino: la educación. Si quienes crearon Sendero Luminoso, maestros universitarios, hubieran invertido sus esfuerzos en educar al pueblo peruano, tendríamos ahora una población más educada y no los miles de muertos que nos tocó enterrar. Mal y costoso camino el que tomaron. Es más fácil destruir que construir, pero seamos claros en que nos destruímos a nosotros mismos. El rupturismo en el Perú, cuya máxima expresión fueron SL y el MRTA, fracasó rotundamente. Sobre esto también hay que aprender: el círculo vicioso de la violencia es el camino del fracaso y de la autodestrucción.
En lo que deberíamos estar pensando en nuestra entidad nacional es cómo hacer para que funcione de verdad un contrato social donde sea posible la convivencia humana. Como reza el Keholet 3, hay un tiempo para todo: hay un tiempo para tirar piedras y hay un tiempo para recogerlas.
En fin. El gobierno como autoridad que es tiene que dar una clara señal de cambiar de camino y abrirse al diálogo. No basta que haya dado marcha atrás en algunas cosas a regañadientes, si no señaliza una profunda rectificación y sale de la senda de fracaso. Más aún, en estos momentos no le vendría nada mal un cambio de ministros y sobre todo de asesores, pues los que tiene no la están haciendo.


Foto antes y foto casi dos décadas después.
Antes: entierro de obrero muerto en masacre de Cromotex. Cerpa Cartolini en la foto.
Después: Fujimori caminando al lado de terrorista muerto. Cerpa Cartolini en la foto.
(Fotos tomada de Caretas (enlace citado) y de aquí. Hacerles click para ampliarlas).

Foto ahora y ¿foto después?
Ahora: Santiago Lloclle, 19 años. Agricultor muerto en las recientes protestas.
Y dos décadas después: ¿qué?
(Foto de EFE tomada de aquí. Hacerles click para ampliarla).
Etiquetas: Pacto Social, Política, Política económica, Teoría de juegos, Terrorismo, violencia política
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15 oct. 2007
"No hay ni buenos ni malos, hay víctimas" Por Daniel Salas
Pero vamos a la frase que no logro interpretar. Dado que en el mundo periodístico abundan las confusiones, no quiero atribuir esta frase a Marta Cisneros. El hecho, sin embargo, es que está ahí, publicada en Caretas y es, claramente, un oxímoron, es decir, una frase construida sobre la contradicción de sus elementos.
Así, para que haya una víctima, tiene que haber al menos un victimario, del mismo modo que para que haya un asesino tiene que haber un asesinado. Estas palabras refieren a funciones; por lo tanto, son inconcebibles una sin la otra. En cambio, una mujer puede existir sin un varón, del mismo modo que un gato puede existir sin un ratón y viceversa. La idea de que el hombre se opone a la mujer y que el gato se opone al ratón proviene de narrativas conocidas, ya sean "folk" o letradas, ya sea en "Tom y Jerry" o en las películas de Bergman. En cambio, la oposición entre víctima y victimario se sostiene en el lenguaje.
En el necesario intento por salir del maniqueísmo (vencer la noción de que el mundo se divide en buenos y malos, en hombres contra mujeres, por ejemplo), mucha gente se olvida de un hecho fundamental, a saber, que existen acciones buenas y acciones malas. Uno no puede convertir tan fácilmente una serie de hechos en los que unos actuaron violentamente y otros sufrieron la violencia en una situación cósmica. Sendero fue el resultado de la voluntad de ciertas personas y las torturas del Pentagonito fueron perpetradas por la voluntad de otras ciertas personas. La explicación sociológica, histórica o cósmica de por qué ocurrió esto no puede anular la responsabilidad de los actores. Me preocupa, sinceramente, esta forma de pensar en la cual la violencia política se explica como parte de un conjunto superior de hechos y en los que la responsabilidad personal se diluye.
Etiquetas: Marta Cisneros, víctimas, violencia política