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24 dic. 2008

La transición religiosa peruana Por Silvio Rendon

[Este post estuvo en preparación desde hace mucho tiempo, esperando en la cola para ser acabado y publicado. Sin embargo, dada la fecha de hoy y que me encuentro en el país, me pareció pertinente adelantar su publicación. Es mi reflexión januqueño-navideña y regalo para los lectores y las lectoras.]

El Perú vive desde hace décadas un hecho histórico: la diversificación de las creencias religiosas (o no religiosas) entre la ciudadanía peruana. El Perú ya no es un país exclusivamente católico, sino un país de fuerte y creciente presencia evangélica. Así también crece sustancialmente el porcentaje de personas de otras religiones y de ninguna religión.

El último censo, de 2007, aquí, nos indica la tendencia comparada con 1993. Le añadimos la información de 1993 comparada con 1981, aquí y obtenemos:
Religión en el Perú por % de la población

Católica:
1981: 94.6
1993: 89.0
2007: 81.3

Evangélica + Otras
1981: 5.2

Evangélica:
1993: 6.8
2007: 12.5

Otras:
1993: 2.8
2007: 3.3

Ninguna:
1981: 0.2
1993: 1.4
2007: 2.9
La caída del catolicismo es sustancial y creciente, mientras que el aumento de otras opciones religiosas y no religiosa se acelera. Se puede visualizar a través de un gráfico la caída el porcentaje de católicos peruanos:



Una caída muy pronunciada. En el post economía de la religión había ya comentado sobre la medición de la concentración religiosa mediante un índice de Hirschmann-Herfindahl normalizado. Si lo aplicamos al Perú el índice va bajando:

1981: 0.846436
1993: 0.730272
2007: 0.517786

(El valor de este índice es entre 0 y 1: mercado 0, totalmente desconcentrado, y 1, monopolio total)

Es un acelerado proceso de desconcentración y competencia religiosa...que está asociado con una mayor militancia: la competencia desachancha y hace que todos espabilen y se esfuercen más por una mayor retención y captación de feligreses.



Pero hay más:


Hacer click en la imagen para ampliarla.

La presencia evangélica es relativamente más fuerte en el campo que en la ciudad. Sin embargo, el avance evangélico intercensal ha sido mayor en la ciudad.


Hacer click en la imagen para ampliarla.

El departamento más católico es Piura; el menos católico es Ucayali.
El departamento más evangélico es Ucayali; el menos evangélico es Arequipa.
El departamento con más presencia de otras religiones es Amazonas; aquel con menos es Huancavelica.
El departamento más ateísta es San Martín; los menos ateístas son Piura y Huancavelica.



Hacer click en la imagen para ampliarla.


El ateísmo es un fenómeno relativamente más masculino que femenino, ver este post de Andrea Naranjo. También en el Perú.



Comentario: ¿Por qué se produce esta desconcentración? Ya sería cuestión de someter a prueba las posibles hipótesis. La primera que me viene a la cabeza es la decepción de la ciudadanía peruana por la politización de la iglesia católica. Cosas como sacar en procesión a la virgen de Chapi en Arequipa o al Cristo morado y a Santa Rosa de Lima en Lima, en plenas elecciones presidenciales, en evidente apoyo al candidato Mario Vargas Llosa, o las posiciones y estilos del cardenal Cipriani, son cosas que pasan factura. La gente no es tonta. Tiene un límite para ser manipulada. En un contexto de alternativas tan o más interesantes como la católica, la gente se cambia de congregación.

Las diversas variantes católicas, más de derechas, como el Opus Dei o el Sodalicium, o más de izquierdas como la Teología de la Liberación, no parecen haber tenido efecto alguno en retener a la feligresía dentro de la iglesia católica. Si algo se aprecia es que el cristianismo evangélico se fortalece precisamente en las regiones más pobres del país, en el Perú rural. Precisamente la diversificación religiosa se produce cuando las diversas variantes católicas surgen y se consolidan como denominaciones importantes dentro de la comunidad católica.

El otro tema, también muy evidente, es la militancia de los evangélicos, es decir, su dedicación a su congregación, su asistencia al templo, su aporte económico, y su conducta (ostensiblemente más alejados del alcohol, por ejemplo). Son características que los presentan como un grupo más moral, más limpio y más alejado de la politiquería. Sin embargo, es también evidente la tendencia creciente a participar en política (Carlos García García con Fujimori, Humberto Lay, etc.), sin mucho éxito, pero con un comportamiento intachable hasta ahora.

Los evangélicos desde luego son concientes de su peso creciente y piden más reconocimiento oficial. Hace poco leíamos:
Presentan proyecto para que evangélicos tengan su propio día feriado
8:01 | Señalan que mientras los católicos tienen hasta siete días feriados en el calendario, los evangélicos no tienen ni uno
Leerlo completo...

Otras religiones tienen también una presencia creciente en el país. Y desde luego que el ateísmo también se acelera rápidamente y cada vez más parejamente entre campo y ciudad.

Tocará ir asumiendo el cambio y que se deje de ver a los peruanos no católicos como bichos raros que no forman parte de la entidad nacional. Todavía se escuchan casos de discriminación y abusos verbales hacia las opciones religiosas, o no religiosa, diferentes. El Perú está cambiando, también en esta dimensión.



En ciertos temas, los evangélicos tienen una posición diametralmente opuesta a la de la iglesia católica, hoy encabezada por el cardenal Cipriani. Resultado: los evangélicos relativamente crecen; los católicos relativamente caen.

Imagen tomada de aquí.

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10 dic. 2008

A las barricadas Por Silvio Rendon

El último número de The Economist incluye un artículo sobre el Perú: "To the barricades. The politics of non-stop protest". Yehude Simon es un bombero dedicado a apagar las protestas, a veces violentas, en el país.

El tema es que la gente ve que hay dinero (la economía creció en 10% el año pasado), pero que no le llega. Entonces protesta o apoya las protestas (88% de los encuestados según Ipsos Apoyo apoya las protestas mientras no sean violentas). El artículo concluye con esta reflexión:
El problema es que los partidos políticos peruanos están fracasando en canalizar esas demandas, conflictos y frustraciones que el rápido crecimiento económico está arrojando. La preocupación está en que a medida que la economía peruana se desacelere al compás de la economía mundial, bloquear carreteras y lanzar piedras se convertirá aún más en parte integral del modo de vida peruano [the Peruvian way of life]".
Comentario: Pues sí. En medio de todos estos conflictos y frustración en aumento, se les ha ocurrido responder inmediatamente a las presiones empresariales. Definitivamente, es una medida que será leída como discriminatoria. A los ricos (y fue García quien introdujo esta terminología, para hundir a Lourdes Flores) se les atiente de inmediato; los pobres que pidan, y si logran organizarse y protestar, ya veremos.

Y eso que este artículo se basó en la información de octubre. Ver aquí el reporte de noviembre. Ya vamos con 200 conflictos por mes (comparar con los de agosto, en este post)

Imagen tomada del citado informe de la Defensoría del Pueblo. Los conflictos sociales van en aumento. Más que duplicado en un año.
No se están resolviendo con el "premier mediador" Yehude Simon. ¿Qué impacto tendrá sobre esta tendencia el reciente "programa anticrisis"? Lo venden como que están echando agua al fuego....cuando en realidad es gasolina...




The Economist no entra en vainas. De frente señala que una buena parte del Perú va a las barricadas. Es el Perú que no vive el crecimiento, que le cuentan que hay dinero, pero que no lo ve. Su "modo de vida peruano" es bloquear carreteras y lanzar piedras...

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22 nov. 2008

Falta de reciprocidad peruana Por Silvio Rendon

Es normal llegar a un aeropuerto y ver cómo se separan las filas: "US citizens and residents", por un lado y "visitors", por otro. Mexicanos por aquí, Mercosur por aquí, Ciudadanos de la Unión Europea por aquí; los otros por allá. Sin embargo, cuando se llega al Perú todos hacen la misma fila. ¿Por qué?

Finalmente el/la peruano/a, resida en el extranjero o en el Perú, no tiene un estado que le dé un mensaje de amparo. "Paisano, bienvenido a México" rezan diversos cartelitos en los aeropuertos mexicanos, y ahora, que se le ha puesto el ojo a las remesas de los nacionales residentes fuera, aún más. Un emigrante que se iba de México a EEUU no siempre era (es) visto en México como alguien que forme parte de la entidad nacional. Su emigración era el testimonio práctico de la falta de oportunidades en su propio país, un expulsado de su suelo, una persona que sobraba. Hoy con las remesas, ya se le vio el ángulo positivo.

En el Perú pasa algo parecido, llegando los peruanos residentes fuera a tener cierto peso en temas como las elecciones, cuando éstas son reñidas. Claro, igual todas las transacciones que tengan que ver con la salida al exterior tienen que pagar precios altos. Un pasaporte peruano cuesta caro, tres veces más que un pasaporte europeo; un certificado de antecedentes penales para el extranjero cuesta más que uno para usos locales. Como en todo, la ley de la demanda en estos casos se aplica inexorablemente y estos altos precios son una razón por la cual los peruanos que tienen doble nacionalidad desactivan de facto su ciudadanía peruana, ya no renuevan el pasaporte, ya no piden el DNI. Pero claro, la lógica en el país es "tienen plata, que paguen". Difícil de cambiarla...

Y por otro lado, viene la lógica de la hospitalidad al visitante extranjero. El peruano tiene que pedir visa a casi todos los países del primer mundo (1), mientras los ciudadanos de esos países no tienen que hacer lo mismo cuando vienen al Perú. Ponerles alguna medida de reciprocidad es vista sin más como una afrenta a la actividad turística. Toca no exagerar. La ley de la demanda claro que se cumple, pero ¿cuán elástica es esa demanda? El Brasil reacciona con total reciprocidad: me pones visa a mi gente, le pongo visa a la tuya. Ya fue exagerado cuando en el Brasil reaccionaron a que EEUU adoptara medidas de seguridad tomando fotos y huellas digitales a los visitantes a ese país, haciendo lo mismo. El problema era que los brasileños no tenían un sistema para almacenar la información ni sabían para qué lo hacían. Se trataba meramente de hostigar a los americanos como los brasileños eran hostigados en EEUU.

Otros países como Chile reaccionan cobrando una tasa a los visitantes a su país, llamada de "reciprocidad". El americano puede entrar en Chile sin visa, pero tiene que pagar unos cien dólares que le permiten la entrada por diez años. Es otra forma de lograr la reciprocidad. No parece que sea una medida que haya perjudicado al turismo chileno en gran forma. Los americanos ven como lo más normal del mundo que si los chilenos necesitan visado en los EEUU, ellos tengan que hacer algún tipo de transacción cuando van a Chile. ¿No les gusta? Que se quejen con su gobierno por imponerles la visa a los ciudadanos de otros países.

En el caso peruano parecería que es un tema superficial, ignorable. Pero recordemos que mucha gente, de todos los orígenes sociales y regiones del país, sale fuera por diversas razones. Que no tengan un estado peruano que los haga sentir amparados en la práctica y con gestos muy concretos no es un tema nada trivial. Tocaría prestarle mucho más atención, comenzando por recibir a los ciudadanos y ciudadanas peruanas en los aeropuertos como si verdaderamente regresaran a su país.

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(1) Hasta había asimetría entre el Perú y México en temas de visados; Perú necesitaba visa para México, pero no México para el Perú. El Perú impuso el visado a México, pero no por reciprocidad, sino porque supuestamente había presencia de mafias y sicarios mexicanos en el Perú.

Control migratorio en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Antes se hacía una fila para cada ventanilla y se generaba el desorden. Después se hizo una sola fila para todas las ventanillas.

Imagen tomada de la DIGEMIN.

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4 nov. 2008

1995: El doble rasero de Mario Vargas Por Silvio Rendon

Mario Vargas Llosa ha sido muy enfático en afirmar a la literatura como una serie de mentiras que expresan realidades más sutiles y profundas que las discernibles a primera vista (ver La verdad de las mentiras).
¿Qué quiere decir que una novela siempre miente? No lo que creyeron los oficiales y cadetes del Colegio Militar Leoncio Prado, donde —en apariencia, al menos— sucede mi primera novela, La ciudad y los perros, que quemaron el libro acusándolo de calumnioso a la institución. Ni lo que pensó mi primera mujer al leer otra de mis novelas, La tía Julia y el escribidor, y que, sintiéndose inexactamente retratada en ella, ha publicado luego un libro que pretende restaurar la verdad alterada por la ficción.

Si la tía Julia se queja por la forma en que ella es representada en "La tía Julia y el escribidor", Mario Vargas Llosa la presenta como una desubicada que no entiende que se trata de una ficción; es literatura y por definición ésta tiene que ser ficticia. Si alguien critica la forma falsa en que se presenta algún hecho registrable en la obra vargasiana, resulta que esa persona no sabe de qué está hablando pues el escritor se toma licencias válidas para tergiversar la realidad a su antojo, como cuando un escultor juega con la arcilla.
La ficción es un sucedáneo transitorio de la vida. El regreso a la realidad es siempre un empobrecimiento brutal: la comprobación de que somos menos de lo que soñamos. Lo que quiere decir que, a la vez que aplacan transitoriamente la insatisfacción humana, las ficciones también la azuzan, espoleando los deseos y la imaginación.
Bueno fuera que el escritor aplicara este criterio coherentemente a otros escritores, en la misma forma en que se lo aplica a sí mismo. No es así, lamentablemente. En "La utopía arcaica" (FCE, 1996) encontramos:
La originalidad de Arguedas consistió en que, al tiempo que parecía describir la sierra peruana, realizaba una superchería audaz: inventaba una sierra propia.
(...)
Observada de cerca, la pintura de la injusticia en sus relatos no es precisamente realista. p. 87.
A continuación Vargas Llosa explica la biografía de Arguedas y los traumas de su niñez a manos de su madrastra y hermanastro y afirma que este último "se convirtió en el responsable de sus desgracias y, en cierta medida, de las ajenas". Especula Vargas Llosa:
Los rasgos demoniacos del misti de los cuentos de Arguedas deben menos, seguramente, a los modelos vivos de gamonales serranos que conoció en sus años serranos, que a ese 'demonio' de su niñez, a los sentimientos de amargura y rencor que le inspiraba quien le arrebató la inocencia, lo maltrató e hizo de él - hijo de misti - un pongo. p. 89.
Y a continuación señala que la crueldad gamonal, en particular sobre los niños y sobre los animales, sería una magnificación de Arguedas, quien habría creado una "realidad ficticia", en base a su propia frustración de la niñez.

Bueno, si alguien de autoridad similar a la del escritor y ex-candidato presidencial hubiera vertido conceptos similares sobre hechos frustrantes de la niñez de Mario Vargas Llosa como origen de su obra, ¿qué habría dicho Mario Vargas Llosa? Seguramente que se trata de un enfoque equivocado, ignorante de "la verdad de las mentiras" propia de la literatura. En este trabajo, dedicado completa y casi obsesivamente a José María Arguedas, Vargas Llosa no se luce por aplicar los conceptos que tan indulgentemente se aplica generalmente a sí mismo. Es un caso de doble rasero..

En este punto conviene recordar que la crueldad gamonal sí existió y no fue una invención o magnificación fruto de la "amargura y rencor" de Arguedas, por la niñez robada.

En posts como 1960s: El Perú feudal he recogido algunas evidencias que parece que se han ido olvidando, incluso por gente que vivió esa época y sí dijo algo para que cambie esa realidad feudal como el mismo Mario Vargas Llosa. Se trató de condiciones de vida terribles, donde mucha gente sufrió abusos en su niñez, adolescencia, juventud, adultez y vejez.

En este post el autor cuenta, por ejemplo:
Recuerdo a mi abuelo contando como después de la represión su tutor los llevo a ver los resultados: cadáveres de indios abaleados tirados en tierra, apilados para ser enterrados; caporales al servicio de la familia o tal vez la guardia civil habían respondido como sabían hacer, a balazo limpio y un puñado de indígenas muertos coronaban la jornada.

Pero las balas no eran el único método, un peón era un bien valioso para las haciendas, tanto o más que las vacas, así que se buscaban métodos menos destructivos para ponerlos en vereda. Por ejemplo mi abuelo contaba como se disciplinaba a los naturales: una argolla en el techo, las manos atadas y látigo con el infractor hasta que purgue su crimen, ¿cual era?, responder mal, no cumplir ordenes, perder un animal, lo que sea. Más que castigar un crimen el fin era atemorizar.
Arguedas es un caso particular entre mucha gente. Y al fin y al cabo el escritor andino no está tergiversando mucho las cosas, al menos no en señalar la crueldad gamonal, que en 1995, cuando Mario Vargas Llosa escribe "La utopía arcaica", puede parecer inverosímil. Pero hubo cosas así, que van quedando ocultas, negadas o endulzadas por discursos como el de Vargas Llosa. Rendón Willka fue expulsado de la escuela a latigazos en la cabeza, como cuando el gamonal Romainville en La Convención hizo demoler la escuela de los peones de su hacienda o la maestra contratada por los campesinos fue obligada a trabajar de cocinera en la casa-hacienda, para finalmente ser expulsada. Verlo en 1960s: las barreras a la acumulación de capital humano. Las esposas e hijas de los peones eran sistemáticamente violadas por el gamonal y sus hijos. Si Arguedas se quedó traumado por ser testigo de esas violaciones, pues en el Perú hubo muchos Arguedas, cuya experiencia no tiene por qué ser deslegitimada. Por el contrario, si algo hizo Arguedas es dar voz a esos sufrimientos silenciosos. Ejerció su libertad individual creando ficciones literarias, como también hizo Vargas Llosa. Cada uno soltó sus demonios a su manera. No es para que ahora uno le venga a lanzar la primera piedra al otro con un argumento así, el del rencor y amargura personal.

En fin, en ese libro Mario Vargas Llosa no le deja un hueso sano a José María Arguedas. Por ejemplo, resulta que Arguedas es un autor inseguro, porque por ahí escribió algo entre comillas, "ternura", con lo cual Arguedas subestima y restringe la libertad del lector. Es un comentario barato. Acaso Marco Aurelio Denegri tenga más sustancia en sus críticas al mal uso del lenguaje por el político-escritor. Pero claro, si Vargas Llosa le critica el estilo a Arguedas, ya era hora que se desmitifique a Arguedas; si Denegri hace lo mismo con Vargas Llosa, qué puntilloso, posiblemente, qué envidioso, qué mala leche.

Lo mismo ocurre con el diálogo de los ricos del Perú que se frotan las manos porque evitarán que el Perú se desarrolle, en "Todas las sangres". Efectivamente, se trata de un diálogo misio, desprolijo, estereotipado. Podríamos compararlo con el logrado diálogo entre Joaquín y su padre, de Jaime Bayly, mucho más realista, con conocimiento desde dentro de cómo son las clases altas en el Perú, cosa que Arguedas no tenía. Pero finalmente es un diálogo igualmente descarnado, despectivo, cínico, que tal vez en veinte años ya no parezca verosímil. Igual, Arguedas es el panfle y Bayly es el sutil...

Hubiera sido interesante y constructivo hacer una lectura más balanceada de Arguedas, aplicándole exactamente el mismo estándar que Vargas Llosa se aplica a sí mismo. Habríamos visto cómo la ficción arguediana enriquece nuestra existencia y la completa, y más literalmente en palabras de Vargas Llosa:
(...) sólo vivimos de a mentiras.
Es un derecho que debemos defender sin rubor. Porque jugar a las mentiras, como juegan el autor de una ficción y su lector, a las mentiras que ellos mismos fabrican bajo el imperio de sus demonios personales, es una manera de afirmar la soberanía individual y de defenderla cuando está amenazada; de preservar un espacio propio de libertad, una ciudadela fuera del control del poder y de las interferencias de los otros, en el interior de la cual somos de veras los soberanos de nuestro destino.
De esa libertad nacen las otras.
Una forma generosa de ver las cosas que se echa de menos en el análisis vargasiano de Arguedas...

PS. Y podríamos seguir con los dobles raseros. Si Bayly escribe sobre confidencias de quienes lo rodean, como en "No se lo digas a nadie", es un infidente; si Vargas Llosa escribe sobre confidencias de quienes lo rodean, como en "La tia Julia y el escribidor", qué buena ficción que se puso. Sin embargo, posiblemente, el mismo Vargas Llosa haya dado el ejemplo y sentado el precedente para lo que después hizo Bayly (1)....

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(1) La versión original de "No se lo digas a nadie" habría incluído una escena comprometedora entre el protagonista, Joaquín, y el hijo de un prominente escritor que también fue candidato a la presidencia. Este último aludido, a pesar de que se trataba de una ficción, habría hecho valer su influencia en la editorial donde iba a salir la obra del escritor y periodista televisivo para conminar a éste a retirar esa escena, o el libro no salía publicado. Al escritor y periodista no le quedó otra que acceder a la mutilación de su obra. Así es como funcionaría en la práctica la libertad del escritor y "la verdad de las mentiras".... (Es un dato al cual habría que tenerle "convicción relativa"....aunque tirando a absoluta.)

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2 nov. 2008

Contribución a la crítica de la conflictología apolítica Por Silvio Rendon

En los tiempos que corren se tiende a ver los evidentemente diferentes conflictos sociales bajo una óptica particular, la de apagarlos lo más rápido/de la mejor manera posible y que dejen de interrumpir la tranquilidad que se debería vivir. Sentar en la mesa a las partes y llevarlas a acuerdos. Una especie de tribunal de la Haya nacional que resuelva los problemas locales.

Así, la Universidad Católica tiene desde hace poco un Centro de Prevención y Resolución de Conflictos, dirigido por el hermano del actual rector. Se dedica a formar negociadores, árbitros y conciliadores de conflictos (ver tarifas aquí y "materias conciliables" aquí). Así, la resolución de conflictos se ha convertido en una actividad económica en sí. Seguramente hay más instituciones dedicadas a esta industria (1).

En este post y en No es sólo el paro analizaba la dinámica de los conflictos sociales en el país. Gracias a la Defensoría del Pueblo, aquí, tenemos documentación mensual de los conflictos: número, tipo, duración, etapa de solución, localización, etc. Surgen especialistas con Modelos para entender los conflictos sociales que inmediatamente se aplican a los "moqueguazos" que emergen en las diversas zonas del país.

Tener un enfoque sectorial y conciliatorio, que siente a las partes a la mesa no está nada mal. Es un avance sobre el enfoque del avestruz de no querer ver los conflictos y llegar tarde, sólo después de que éstos acaban en hechos violentos para a lo más formar una "comisión investigadora" de lo ocurrido (como las inefectivas comisiones investigadoras creadas durante las tres últimas décadas). Aquí se sienta a las partes antes y se llega algo más temprano, mas no lo suficientemente temprano para que se trate de una acción efectiva.

Un negociador-conflictólogo llega cuando el conflicto ya ha estatallado, cuando ya está la gente bloqueando carreteras, en huelga, protestando en las calles. Es un administrador de una crisis que nunca debió ocurrir. Algo, a un nivel mucho más alto que la autoridad del negociador, se hizo mal y es ese algo lo que el negociador usualmente no puede modificar.

Así por ejemplo, los diversos conflictos producidos por la contaminación minera tienen su origen en una falta de regulación, una falta de contrapeso público a la actividad contaminante privada, política decidida a nivel presidencial. Alan García durante su campaña prometió tomar medidas contra la minería contaminante (ver Alan García, el agitador), específicamente contra la contaminación de Yanacocha. Sin embargo, una vez en el gobierno, Alan García apoyó decididamente a las mineras contaminantes, figurando incluso en una publicidad televisiva de Yanacocha, fustigando la misma posición política y social que él mismo sostuviera durante la campaña electoral (ver Video-debate sobre Yanacocha). En este caso, ¿qué margen de acción puede tener un negociador una vez que estallan las protestas? Para comenzar, una vez que se traiciona el voto popular, queda en manos de los traicionados el protestar. En vez de ser el gobierno el que esté en falta son los ciudadanos que depositaron su confianza en el gobernante los que tienen que movilizarse y ser tildados de "revoltosos". La protesta es vista como el problema en sí, y lo que se quiere es apagar la protesta, cuando en realidad la protesta es una manifestación de un problema mayor. Así, mientras la ciudadanía no protesta no hay conflictólogo que sea enviado a intermediar nada, pues no hay conflicto alguno. Así, cuando la ciudadanía protesta, su acción queda inmediatamente patologizada como un comportamiento a resolver: los ciudadanos que protestan están "frustrados", "con bronca", hay que ver quién y cómo los organizó, los factores detonantes, la forma de la protesta, etc. Definitivamente, son aspectos a considerar en un análisis, pero ¿y la traición al voto popular? Lo lógico hubiera sido comenzar por patologizar al gobernante, pues es él quien está en falta, parcializándose con los sectores empresariales mineros, dando lugar a una crisis del sistema democrático. Ahí no llega la conflictología. Es mejor ver al país como una yuxtaposición de conflictos desvinculados que erupcionan como chupos en diversas partes del país, con un manejo especializado según el tema. Un asunto de especialistas, muy al estilo de lo que se dijo cuando hubo la masacre de periodistas en Uchuraccay: "ahí va la comisión investigadora con un equipo de antropólogos especializados, que hablan el idioma de los pobladores". Enfoque muy a pelo para perder de vista a una política antisubversiva consistente en animar a los ciudadanos a matar a los insurgentes. Mejor quedarse en hechos puntuales, fragmentados, fortuitos, específicos, sin denominador común con otros fenómenos vistos en otros lugares del país.

Poco puede hacer un negociador, por más experto que sea, cuando no tiene mandato. El hecho en sí de enviar a alguien a calmar las cosas sólo cuando ya se ha producido un estallido de protesta, ya es expresión de haber descuidado un problema. Quiere decir que el sistema democrático no está funcionando. La institución democrática está ahí para dar cauce a las demandas ciudadanas. Un sistema que se desencauza hacia el conflicto es un sistema que tiene que cambiar.

Esta realidad es percibida por los ciudadanos que acaban por reaccionar en forma mucho más enardecida. "Queremos negociar con el dueño del circo, no con los payasos", dijeron en la última gran protesta amazónica, cuando el gobierno les envió al ministro Brack Egg, que no tenía autoridad alguna para derogar la "ley de la selva". Una vez que los ciudadanos se han dado el trabajo de tomar una acción de fuerza, ¿por qué conformarse con menos que una derogación de una ley? No es lógico pensar que ofrecerles menos que eso logre apaciguarlos. Bragg Egg puede haber estado listo para "negociar", acaso rodeado de negociadores y especialistas en conflictología, pero, como vimos, con muy poco margen de aplicación para su ciencia. En realidad, el sistema democrático está ahí para funcionar y que los cauces democráticos sean usados. La mejor conflictología es poner en acción al sistema democrático.

Desde luego, el enfoque aporta y es mejor tener una actitud de diálogo y de conciliación cuando un conflicto desborda el cauce democrático. Ni modo. Sin embargo, hay que poner las cosas en su lugar. Un nutricionista puede ayudar a optimizar el consumo de alimentos de una familia pobre, pero estará sujeto a los límites que imponen los bajos ingresos. No puede ir más allá. Un enfoque criminalístico aplicado a un proceso de insurgencia puede aportar valiosas técnicas y consideraciones útiles, pero es limitado frente a un enfoque estratégico militar. El análisis de los conflictos sociales en el Perú actual va más allá de la conflictología y tiene que complementarse decisivamente con un análisis político, mucho más general. Los grandes poderes del estado al igual que el grueso de la ciudadanía tienen que incorporarse a la negociación. El gran conflicto en el país es el desvirtuado "pacto social" que el gobernante desaira sistemáticamente luego de ganar las elecciones con engaños. ¿Qué "conflictólogo" nos resuelve este gran conflicto, el padre de todos los conflictos?
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(1) En el caso de la Universidad Católica el tema es delicado, pues, por ejemplo, en el caso de los conflictos mineros habría un conflicto de intereses, ya que es una institución que también, según comentaba un/a lector/a, presta servicios de consultoría a las empresas mineras, en particular validando análisis de impacto ambiental, justamente la razón principal de muchos conflictos en el país.



Un ejemplo del enfoque "conflictológico"
"Como sabemos la mayoría de proyectos extractivos se desarrollan en lugares
geográficamente alejados de nuestro país, lejanía que se expresa en la ausencia del Estado y en la falta de desarrollo socio/económico de estas zonas.

Las comunidades frente a un Proyecto muestran:
- Desconfianza
- Expectativas"
Ante la desconfianza y las expectativas se propone respuestas legales, adelanto de beneficios y planes de desarrollo social.

Las comunidades como Tambo Grande y Majaz tuvieron otra forma de enfrentar el asunto: en referéndum votaron y rechazaron la presencia de las mineras que les prometían cosas similares....(ver aquí).


Hacer click en la imagen para ver el documento completo.

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27 oct. 2008

2008: El poder extranjero en el Perú Por Silvio Rendon

La encuesta El poder en el Perú realizada anualmente por Apoyo tiene una grave omisión y es que deja de lado al poder extranjero en el Perú, que es muy importante. Influye en las decisiones de política a nivel local como un jugador (o actor) local más.

Apoyo incluye un foro:
El Poder Internacional
¿Cuáles son los países y organizaciones que ejercen más poder sobre el Perú?
pero no se incluye a estos países y organizaciones en la encuesta, ni hay foristas que respondan la pregunta.

Si bien el Perú de las últimas décadas ya no es el Perú de hace medio siglo, cuando según John Gunther casi todo era controlado por extranjeros, ver aquí, definitivamente los actores extranjeros son jugadores locales en el juego político y económico en el día a día. Tocaría tener conciencia del asunto y hacerles el seguimiento año por año.

Mis ránkings para 2008:

Embajadas:
  1. EEUU
  2. Venezuela
  3. Chile
  4. España
  5. México

Organismos internacionales:
  1. ONU-PNUD
  2. FMI
  3. BID
  4. Banco Mundial
  5. CEPAL

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2 oct. 2008

1967: Perú-EEUU, la crisis de los Mirages 2 Por Silvio Rendon

(Continúa de aquí)

Además de la prensa el congreso americano reaccionó duramente contra el acuerdo franco-peruano. EEUU estaba en problemas en Vietnam. La compra de Mirages le complicaba el panorama en una región que consideraba su área de influencia.

La prensa peruana reaccionó también con dureza ante los pronunciamientos congresales y mediáticos americanos. El presidente Belaúnde justificó enérgicamente el acuerdo con Francia (El Comercio 8 y 10 de octubre de 1967). Las fuerzas armadas peruanas debían estar "listas para cualquier emergencia". Los Mirages no sólo servían para defender el territorio, sino a la identidad y el honor del Perú. Mientras Chile amenazaba al primero, los EEUU atentaban contra los segundos.

Los Mirages se convirtieron en el símbolo de la resistencia a la hegemonía americana en el Perú, que contó con el apoyo brasileño y argentino, países que también querían diversificar sus proveedores de armas y romper el monopolio americano. La Argentina anunció el "Plan Europa" que le permitiría fabricar sus propias armas con apoyo europeo.

Tratando de evitar una pérdida de influencia en la región el Departamento de Estado puso en acción el "plan b", ofreciendo los F-5 al Perú. El tema era convencer al congreso americano, hastiado de la guerra de Vietnam. Covey T. Oliver, Secretario de Estado Asistente para asuntos inter-americanos justificó la venta de F-5 al Perú. Belaúnde, demócrata amigo de los EEUU, estaba siendo presionado por los militares peruanos en medio de una situación económica difícil después de la devaluación de septiembre de 1967. Lejos de fomentar el armamentismo en la región, que iba a armarse de todas maneras, se iba a reforzar la democracia y el mantenimiento de las buenas relaciones con los EEUU.
La situación económica en el Perú se va a deteriorar rápidamente. El gobierno constitucional estará en peligro. La Alianza estará en peligro. Y a nosotros se nos echará la culpa.
Sin embargo, Oliver no pudo convencer a los senadores del sub-comité latinoamericano.

A pesar del rechazo congresal, el presidente Johnson estaba dispuesto a dar los F-5 al Perú sin el congreso. El 17 de octubre Johnson instruyó al embajador Jones a reabrir las negociaciones con el GOP (Government of Peru) por un préstamo de 40 millones de dólares para la compra de F-5. La aprobación final estaba condicionada a que los peruanos no compren los Mirages. La oferta estaba pensada para poner presión sobre los peruanos, pero también señalando la intención del gobierno americano de "ayudar al Perú" y a su esfuerzo de exculparse (sic). Si el congreso imponía sanciones al Perú, al menos la Casa Blanca habría probado su buena voluntad.

El 19 de octubre el gobierno informó sobre este esquema a la prensa, que reaccionó virulentamente en contra. Lo tomó como una rendición y una cesión ante un chantaje. Diversos congresistas americanos reaccionaron en forma similar, proponiendo sanciones al Perú.

Ante la ruptura del monopolio americano por los franceses, los aliados de EEUU comenzaron a expresar a ese país su deseo de entrar también en el mercado latinoamericano. La prensa inglesa planteaba abiertamente el tema del veto americano. En cambio la prensa francesa, Le Monde, a la vez que criticaba la decisión del gobierno francés de vender Mirages al Perú, rechazaba la hipocresía de los EEUU, ya que la razón real de su oposición no era evitar el armamentismo en la región latinoamericana sino evitar que su industria bélica perdiera el monopolio.

Mientras tanto, Lima le daba señales contradictorias a Washington. Mientras Belaúnde les decía que el acuerdo con los franceses no se cancelaba, el general Julio Doig Sánchez, Ministro de Guerra, le decía que todavía había espacio para resolver el asunto F-5/Mirages.

El Departamento de Estado diseñó dos planes. Uno era compensar al Perú por cancelar el acuerdo con los francese, otro era que el Perú revenda los aviones a un tercer país, con EEUU ayudando a buscar ese comprador. El primer acuerdo era mejor que el segundo, pues no requería el visto bueno de los franceses. EEUU envió al Perú al general Andrew P. O'Meara y a William G. Bowdler del National Security Council para negociar el tema.

Sin embargo, el asunto quedó ahí y no se llegó a un acuerdo. El tema quedó suspendido en los primeros meses de 1968 con los EEUU ocupados con la ofensiva del Tet en Vietnam. Es en esos momentos que en EEUU pasan la Enmienda Conte-Long que suspende la ayuda económica a los países que la reciben y compran con su propio dinero armas sofisticadas. Con este instrumento, el gobierno americano anuncia el 16 de mayo de 1968 la suspención de toda ayuda económica al Perú. Retienen 37.5 millones de dólares para diversos programas y proyectos. Johnson toma esta medida para evitar la crítica del congreso de seguir ayudando a un país que desvía la ayuda hacia la compra de armas.

La reacción en el Peru fue de total oposición, tanto del ejecutivo, como del congreso, El Comercio, el Colegio de Abogados, el Colegio de Ingenieros rechazaron el corte de ayuda americano y en particular el Colegio de Ingenieros llamó a recuperar la Brea y Pariñas en poder de la IPC. En la región hubo diversas expresiones de solidaridad con el Perú. En una conferencia militar internacional los comandantes de Uruguay, Brasil, Chile (!) y Bolivia se pronunciaron porque cada país pueda comprar los aviones que crea convenientes para su defensa sin ninguna coerción de ningún otro estado. Desde la academia americana también hubo pronunciamientos. El profesor de historia Frederikck B. Pike de Notre Dame criticó las sanciones al Perú, como un gran error de la política americana.

Johnson no se esperó tal reacción e instruyó a su embajador en Lima a anunciar que no era que los préstamos de desarrollo se habían cortado; simplemente no se habían hecho. Intentos que para nada apaciguaron al Perú.

Con todo esto los Mirages se convirtieron en sinónimo de la soberanía peruana. "Los Mirages son los aviones del pueblo del Perú", diría el general FAP José Gagliardi Schiaffino. El Comercio dedicaría un especial a la guerra de los seis días que tuvieron a los Mirages como gran protagonista. Los pilotos peruanos se fueron entrenando en Francia preparando la presentación al público de los aviones. El Comercio mostró los aviones con los colores rojo y blanco y renombrados 5P con P de Perú. El 28 de julio de 1968 Lima vería a los aviones supersónicos volando por sus cielos. Los Mirages eran el nuevo símbolo patrio.

Los franceses también celebraríany lo tomarían como un paso para acercarse a Latinoamérica (concepto, dicho sea de paso, inventado por ellos por oposición a Iberoamérica) también en otras esferas como la cultural. El ensayista Eric Deschodt diría que en el Perú se entiende mejor a Jean-Paul Sartre cuando las fuerzas armadas peruanas cuentan con Mirages. Francia no podía ni quería desplazar a EEUU como potencia en la región, pero sí quería romper la política de bloques y afirmar su grandeur. Y tampoco es que a De Gaulle le ligara mucho la jugada. En mayo de 1968 los estudiantes y la crisis económica lo hicieron tambalear y tuvo que pedir ayuda económica a los EEUU, hasta que en abril de 1969 se vio forzado a renunciar.

En el Perú los ánimos con los EEUU estaban pues muy calientes. El asunto de los Mirages definitivamente contribuyó al golpe del 3 de octubre y al radical viraje político de los militares peruanos. En 1969 el Perú rompía toda relación militar con los EEUU.

También llevó a que la región diversificara sus fuentes de armamentos: franceses, israelíes, soviéticos. Un claro ejemplo de un monopolio mantenido artificialmente con barreras de entrada al mercado de tipo político. La pretensión americana era insostenible, anti-económica, anti-política, anti-peruana. Una gran metida de pata.



Mirages, pero más recientes.

De Francia al Perú.

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28 set. 2008

1967: Perú-EEUU, la crisis de los Mirages 1 Por Silvio Rendon

El artículo de François Le Roy‌
Mirages over the Andes: Peru, France, the United States, and Military Jet Procurement in the 1960s
también en JSTOR: aquí.
es muy ilustrativo de uno de los factores que explican por qué los militares peruanos tenían una actitud tan distanciada de los EEUU, que se expresó en el golpe de estado de 1968 y cambió el rumbo de la política y economía peruanas.

Quienes hablan de bipolarismo para describir la tensión vivida en la segunda mitad del siglo pasado se suelen olvidar de algunos jugadores importantes de la guerra fría. Y fueron tan importantes que hoy esos mismos jugadores siguen siendo importantes. En este caso, un jugador crucial fue la Francia de De Gaulle.

El asunto comienza cuando los EEUU durante el gobierno de Eisenhower incentivan a los países latinoamericanos a participar en al defensa del hemisferio occidental con armamento americano. El programa de asistencia militar de los EEUU (MAP) da armas americanas a países latinoamericanos en condiciones financieras muy generosas. Los militares peruanos en 1963 expresan a Washington su deseeo de adquirir jets supersónicos, los Northrop F-5 Freedom Fighters (Mach-one). Sin embargo, el gobierno de Kennedy en el marco de la Alianza para el progreso intenta persuadir a los países latinoamericanos de reducir sus armamentos convencionales, formar unidades más pequeñas y flexibles (como los Rangers) y prepararse para la guerra de contrainsurgencia. Bajo estos lineamientos, el gobierno de Kennedy se niega a proporcionar jets supersónicos a los países latinoamericanos. Teodoro Moscoso, el coordinador americano de la Alianza para el Progreso ilustra esta política con la usual metáfora de cañones y mantequilla: un millón de dólares compra 40 tanques, un jet, pero también 500 escuelas rurales, 130 escuelas secundarias, y un vaso de leche diario para 50mil niños durante un año.

En esos momentos las fuerzas armadas peruanas tienen aviones de la segunda guerra mundial y de la guerra de Corea. Por eso vienen los pedidos de renovar la flota de guerra. Pero no sólo por eso, sino también porque la obsolescencia de los armamentos degradaba el prestigio que tienen dentro el país como "institución tutelar". Sin armamento moderno, dicen, no se puede atraer a la institución a jóvenes oficiales y su reputación en general se viene al suelo.

El embajador americano en el Ecuador, Maurice Bernbaum, informa en 1964 a Dean Rusk, secretario de estado, que el MAP, la dotación de armamento americano, ha contribuído a crear una actitud pro-occidental y anticomunista en los militares ecuatorianos. Sin embargo, diversos representantes en el congreso americano discrepan con esta visión, pues este apoyo militar sólo significa una carrera armamentista en la región, con dinero de los contribuyentes americanos e induce golpes de estado.

El asunto se precipita por acontecimientos en la Argentina. La fuerza aérea argentina, impaciente por no recibir sus jets, amenaza con retirar su apoyo al gobierno civil de Arturo Umberto Ilia. Pensando que los aviones atajarían la amenaza de golpe de estado en la Argentina y en un intento por alejar a proveedores alternativos de aviones de la región, el gobierno de Johnson autoriza a la embajada americana en Buenos Aires a negociar la venta de cincuenta Douglas A-4 Skyhawks. Se hace el trato a las carerras. Sin embargo, en junio de 1966, con los aviones llegando a la Argentina, el General Onganía igual derroca a Ilia. El gobierno americano fracasa rotundamente ante la jugada de los militares argentinos que "le ganan el vivo".

Como el gobierno americano no le da lo mismo a Chile, ese país anuncia que compra veintiún British Hawker Hunters para equilibrar el nuevo armamento argentino. En reacción a esto la FAP anuncia su intención de comprar jets Mach-two. El Comercio, en una actitud abiertamente anti-americana y anti-imperialista en los sesentas, rechaza el veto americano a la venta de armas: "Gobiernos de América Latina rechazan insinuación para detener compra de armamentos" (El Comercio 2 de noviembre de 1966, p.1.).

El New York Times critica fuertemente a los países de la región por la carrera armamentista. Kennedy critica que el Perú quisiera comprar armas habiendo cosas más importantes que atender en temas de desarrollo. Sin embargo, según el grueso de la prensa y el congreso americano el principal culpable del asunto es el gobierno americano. Reconocen que el Perú quiere armas americanas porque Chile va a tener armas británicas, y esto es porque el gobierno americano cede ante la presión argentina. Se da una "reacción en cadena" creada por el gobierno americano.

Algunos congresistas proponen disuadir al Perú de su ambición de jets supersónicos. Incluso sugieren amenazar al país con cortar la ayuda económica. El gobierno americano intenta conciliar con el congreso y con el Perú. Así, el Departamento de Estado americano propone al Perú la venta de quince aviones de segunda mano, North American F-86 Sabres, un avión sub-sónico de la época de la guerra de Corea. El Perú rechaza esta oferta, reiterando su determinación de adquirir jets supersónicos. También rechaza la oferta americana de otros aviones, más adecuados para combatir las guerrillas y acciones civiles, más baratos y fáciles de mantener, pero que no son supersónicos.

El presidente americano Johnson sigue predicando en la región su negativa a proveer a los países latinoamericanos de aviones supersónicos. En julio de 1967 el Brasil anuncia su interés en comprar aviones Mirage. Johnson reacciona advirtiendo a ese país sobre las "serias repercusiones" que tendría algo así para la ayuda económica recibida por la Alianza para el Progreso.

Como la presión de los diversos países latinoamericanos continúa Johnson endurece su negativa y más aún presiona a los posibles proveedores a no vender aviones a los países de la región. En diciembre de 1966 el gobierno suspende conversaciones con Lima sobre la posible venta de equipo militar. El gobierno americano va más allá y logra un acuerdo con todos los países europeos occidentales y Canadá de no vender "armas sofisticadas" a la región. Con la excepción de Francia.

El 20 de julio de 1967 EEUU veta la venta de seis bombarderos británicos Canberra al Perú, un día antes de que los oficiales británicos y peruanos firmaran el acuerdo. Robert J. McCloskey, portavoz del Departamento de Estado, declara que la compra de Canberras por el Perú era "inconsistente" con otras negociaciones que el Perú está manteniendo con los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional, y un grupo de bancos de Nueva York, para un préstamo de 100 millones de dólares para cubrir un déficit fiscal. Se trata claramente de una maniobra desprolija, justificada con una explicación de ninguna credibilidad y una evidente humillación a los militares peruanos.

Aquí es donde entra al ruedo un jugador oportunista, nuevo para la región latinoamericana: Charles De Gaulle.

En mayo de 1967 el gobierno francés acuerda vender cinco Mirages 5s a la FAP. Ninguna de las partes, francesa o peruana, estaba dispuesta a ceder antes las presiones americanas. El asunto se precipita por los acontecimientos del Medio Oriente. En junio de 1967 la fuerza aérea israelí, equipada de Mirages, destruye en tierra a la fuerza aérea egipcia. Esto provoca que Francia deje de proveer de estos aviones a Israel. Justo antes de la guerra de los seis día De Gaulle declara un embargo de cincuenta aviones que ya había vendido a Israel, con lo que comienza un cambio de las alianzas de Francia en esa región. Con esto el único mercado para los Mirages franceses acaba siendo el Perú.

El objetivo de De Gaulle de proveer armas al Perú no sólo fue compensar la pérdida del mercado israelí, sino también afirmar la independencia francesa en el mundo bipolar de los sesentas. El "mercado de jets" como diría el entonces ministro de defensa israelí, Shimon Peretz, es altamente político y por sus características de financiación, entrenamiento y mantenimiento, crea una relación de dependencia del comprador hacia el vendedor de al menos veinte años. Se trata de un compromiso de largo plazo. La oferta francesa abría a los países las puertas de emanciparse de otros super-potencias. Este acuerdo significaba recuperar la relación militar con Francia vigente desde 1896 hasta 1940.

El 4 de octubre de 1967 se formaliza el acuerdo con Francia y el Perú le compra doce Mirage 5e por 28 millones de dólares. Al día siguiente viene la amenaza americana. El Perú ha comprado aviones a Francia a pesar de las repetidas advertencias sobre las consecuencias, diría Walter W. Rostow, asesor de seguridad nacional de los EEUU. Se refiere a cortar la ayuda economica americana al Perú. Algunos congresistas se quejan porque el Perú se estaba aprovechando de esa ayuda sólo para gastar sus recursos propios en armamentismo. El Washington Post en un editorial pide sanciones económicas contra el Perú.

(continuará)




El Perú feliz con los Mirages ante la furia de los EEUU.

Caricatura de mayo de 1968, de El Comercio. Tomada del artículo de François Le Roy








Mirage, pero del 2000


La "guerra de los seis días" influyó decisivamente en los militares peruanos que compraron los Mirages. Así, a comienzos de los setentas del siglo pasado el Perú pasó a tener la superioridad militar en la región.

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10 set. 2008

1941: "Los extranjeros son dueños de casi todo el Perú" Por Silvio Rendon

Continuando con los posts de reflexión después de cuarenta años del golpe de Velasco Alvarado, aquí van un par de apuntes de dos libros de John Gunther. Nos ilustran sobre cómo era el Perú pre-velasquista y cómo el terreno estaba servido para que viniera un golpe de estado como el que vino.

En "Inside Latin America", traducido como "El drama de América Latina", el americano John Gunther nos contaba sobre el Perú de comienzos de los cuarentas del siglo pasado. El autor ofrecía un panorama general de los diversos países que visitaba con especial interés en la quinta columna de los países del eje, entonces enemigos de los EEUU.
"¿Quién es el dueño del Perú?
Perú es el clásico ejemplo en Sudamérica de lo que se venido en llamar "economía colonial". El capital peruano nativo controla una cierta cantidad de la azúcar, lana y algodón del país, pero casi todo lo demás es propiedad de extranjeros".
Y a continuación hacía una lista por países. Estados Unidos controlaba 80% del petróleo, 95% del cobre, 50% del oro, 24% del azúcar. Además, con gran presencia en textiles, aviación, y controaban los teléfonos de Lima. Seguían los británicos (ferrocarriles, algodón, petróleo, cerveza y harinas), los italianos (puertos, electricidad, bancos, correos), los alemanes (azúcar), y finalmente los japoneses (algodón).

Gunther señala con algo de ironía:
"Algo que los peruanos tienen para sí - es un detalle curioso - es el guano, las deposiciones de aves que son valiosas como fertilizante".
Efectivamente, desde 1936 el negocio del guano era un monopolio nacional. Eso era para los peruanos/as.

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En este libro Gunther también describe extensamente a Haya de la Torre y su ideología anti-imperialista. Pero también resalta que la actitud de Haya de la Torre hacia los EEUU ha cambiado completamente. Ya no es anti-americano. Según Haya no es que él, Haya, haya cambiado, sino que los EEUU han cambiado a partir de la política del "buen vecino" del presidente Roosevelt. Gunther constata que sea como sea Haya de la Torre y el "movimiento aprista" "ya no son anti-EEUU, sino vigorosamente pro-EEUU".

Gunther también nos cuenta que el corazón del conservadurismo extremo, del fascismo, es la familia Miró Quesada, que es dueña de El Comercio. Carlos Miró Quesada, el propietario principal, una vez fue a Italia por invitación de Mussolini y escribió un libro sobre éste en italiano. Es un ardiente pro-clerical y pro-fascista. El Comercio imprimía diariamente una lista completa de programas de radio de Berlín en un lugar privilegiado en el diario. En mayo de 1935 Antonio Miró Quesada, entonces dueño de El Comercio y cabeza de la familia, y su esposa fueron asesinados por un joven aprista, Carlos Steer. El gobierno de Benavides se negó a ejecutar a Steer, porque era un menor; le dieron 25 años de prisión. Esto causó un rompimiento entre los Miro Quesada y El Comercio, por un lado, y los gobiernos de Benavides y Prado, por el otro. El enfrentamiento prosiguió por buen tiempo con El Comercio apoyando en 1936 y 1939 a candidatos que se oponían a Benavides y Prado.

Queda ahí por ahora. Marquemos estos tres puntos: el poder económico extranjero, el viraje de Haya de la Torre y las posiciones de El Comercio. Veinticico años después, en 1966, Gunther volvería a tocar estos mismos temas en otro libro, "Inside South America". Para entonces el poder económico no había cambiando sustancialmente, Haya había consolidado su abandono de posiciones anti-imperialistas y su viraje a posiciones pro-americanas y El Comercio, por el contrario, era profundamente "anti-imperialista" y anti-americano. Lo dejamos para otro post.




John Gunther, brillante periodista americano, que escribió dos libros sobre América Latina y fue muy agudo en señalar lo que pasaba en el Perú pre-velasquista.

En particular, quedó muy impresionado por el control extranjero de la economía peruana, caracterizándola como un clásico ejemplo de "economía colonial".

Imagen tomada de aquí.

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9 set. 2008

1966: Robert F. Kennedy en el Perú Por Silvio Rendon

Continuando con los posts de reflexión después de cuarenta años del golpe de Velasco Alvarado (ver post previo aquí), aquí van un par de párrafos del discurso del senador por Nueva York Robert F. Kennedy en el senado americano, el 9 de mayo de 1966.

En el Perú, en las afueras del Cusco, conocimos hombres que trabajaban en los campos del terrateniente por 45 centavos por día, un buen salario en un área donde otros tienen que trabajar tres días sin paga alguna más que el derecho de cultivar para sí mismos un pequeño trozo de una ladera de cerro. Nunca han escuchado hablar del presidente Kennedy o el presidente Johnson, nunca han escuchado de los Estados Unidos; no saben el nombre del presidente del Perú; y no hablan castellano, sólo quechua, la lengua de sus antepasados indígenas...

El problema básico es que aquí en los Estados Unidos tenemos que comprender que ahora mismo hay una revolución ocurriendo por allá y que tenemos que identificarnos con esa revolución....Les hemos predicado la dignidad del individuo, el hecho que queremos ayudarlos a que ellos mismos conduzcan sus propias vidas...

Sin embargo, eso no significa mucho para un padre de familia que tiene que trabajar por doce horas por día seis días a la semana por sólo $1.50, o un hombre que ve a la mitad de sus hijos morir antes de que alcancen un año de vida.

Tenemos que reconocer estos hechos...Tenemos que ponernos en su pellejo [in their shoes]. No aceptaríamos esas condiciones en este país....no importa cuántas personas nos vinieran a predicar sobre las instituciones y la democracia y lo malo que es el comunismo.

Podemos decir que el comunismo hace cosas terribles, que no hay instituciones libres bajo el comunismo. Pero ¿cómo puede haber algo peor allá, cuando la mayoría de hombres y mujeres y sus hijos son analfabetos y no pueden votar en una elección, porque no hay escuelas y no hay forma de recibir educación?

Pero vamos allá a contarles sobre los peligros del comunismo, que tenemos que estar con la democracia porque el comunismo es tan peligroso. ¿Qué significa eso para ellos?

Tenemos que identificarnos y asumir el hecho que se viene una revolución en América Latina y que vendrá, o con instituciones libres o con extremismo de izquierda o de derecha que eventualmente termine en extremismo de izquierda, que, en mi opinión, será comunismo.
Estos párrafos los he tomado de "Inside South America", libro de John Gunther publicado en 1966 (que comentaré en más detalle en un próximo post). Este autor señala que las declaraciones de Kennedy no lo hicieron particularmente popular en Lima ni en Washington, pero que demostraron que el senador tenía un ojo muy agudo para ver lo que estaba ocurriendo.

Alguna vez vi un reporte sobre la visita de Bob Kennedy al Perú en la revista Life, con algunas cartas de lectores enérgicamente protestando por las declaraciones del senador americano. Decían algo así como que se trataba de un señorito que no conocía la realidad, algo así como ahora se habla de las izquierdas de élite.

En "Robert Kennedy and His Times" de Arthur M. Schlesinger se cuenta sobre el viaje de Kennedy al Perú y su encuentro con los estudiantes universitarios:
La responsabilidad de nuestro tiempo no es otra que la de una revolución; una revolución que será pacífica si somos lo suficientemente sabios; humana, si tenemos el suficiente cuidado; exitosa si somos lo suficientemente afortunados. Pero una revolución vendrá nos guste o no nos guste. Podemos afectar su carácter, pero no podemos alterar su inevitabilidad.
Los estudiantes le preguntaron sobre la República Dominicana, en ese momento invadida por los EEUU y por el imperialismo americano. Los estudiantes plantearon que EEUU ayudaba a gobiernos de derechas en el mundo. Kennedy replicó que EEUU también ayudaba a gobiernos izquierdistas como los de Yugoslavia, Polonia y Ghana. Es fácil convertir a los yankees en una coartada universal, replicó Kennedy y añadió:
Ustedes son los líderes peruanos del futuro. Si piensan que la Alianza para el Progreso es imperialista, entonces no participen de ella. Tienen que decidir cuáles son sus intereses. Si tienen objeciones a la ayuda americana, entonces tengan el coraje de decirle que no. Pero no van a resolver sus problemas culpabilizando a los Estados Unidos y rehuyendo sus responsabilidades individuales de hacer algo sobre ellos.
Posteriormente Kennedy fue invitado a una reunión con un grupo de intelectuales en la casa del artista Fernando de Szyslo, que recordaba a las reuniones de los reform Democrats del Upper West Side en Manhattan. Causando la irritación de Kennedy estos intelectuales no demostraban ningún interés por los problemas del Perú como las barriadas y los "desesperaradamente pobres indios de los Andes", sino que se quejaban interminablemente sobre el imperialismo americano y la International Petroleum Company. Finalmente, Kennedy les espetó:
Bueno, ¿y por qué simplemente no lo hacen y nacionalizan la cosa esa [the damned thing]? Quiero decir que no va a pasar nada. El gobierno de los Estados Unidos no va a mandar destructores ni nada por el estilo. Why don't you just do it?
Sus oyentes se quedaron pasmados. "Los Rockefeller dirigen la política americana", le replicaron. Y Kennedy les respondio.
Come on! En nuestro país nos comemos a los Rockefeller en el desayuno.
Un periodista tenía una grabadora y un medio local publicó un titular con lo de los Rockefeller, tan es así que en Buenos Aires, cual mala imitación del Chavo del Ocho dirigiéndose a Don Ramón, un periodista le preguntó a Kennedy: "¿Es verdad que usted desayuna todas las mañanas con los Rockefeller?"

Sonora visita de Bobby Kennedy al Perú. Llevó la problemática peruana al senado americano.

Claramente, la necesidad de cambio flotaba en el ambiente.

Imagen tomada de aquí.

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10 ago. 2008

Servicios universales Por Silvio Rendon






Esta foto proviene del blog Choledad Privada, del post El uno, el dos y el valde de agua. Allí se comentaba:
Cuando aprendemos a contar de niños, no sólo utilizamos los dígitos para las matemáticas escolares o para el usual conteo de ovejas (que en nuestro país debieran ser cuyes saltadores) sino también para codificar nuestra intención de ir al baño. Y como todo tiene un precio en la vida, este baño público pucallpino, después de arduas investigaciones de mercado, focus group con los miccionadores más famosos de la localidad y entrevistas a profundidad con los doctores de cuanta posta médica encontraron a su paso, llegaron al siguiente tarifario:
Y se procedía a comentar las tarifas del letrero de la foto, para concluir:
Como toda propuesta tarifaria a las que Sedapal, Luz del Sur y Telefónica nos tienen acostumbrados, toda cobranza peruana termina siendo un complejo universo de sinsabores. Exigimos que, de inmediato, se pronuncie en defensa del consumidor una instancia tipo OSINERG u OSIPTEL (¿OSIMICC?) y resuelva nuestras dudas al respecto del uno, el dos y el valde de agua.
Algunos/as comentaristas celebraban el tema como algo gracioso y muy particular al Perú:
- ajajajajaja, me he matado de la risa, la verdad (...).
- "Ya me imagino a mí que soy tan pudorosa explicándole a un patín qué es exactamente lo que voy a hacer en el baño" (...)
- "Esa manera de cuantificar las necesidades biologicas es real-maravillosa" (...).
- "Es Pucallpa pe, hace mucho calor, sudas mucho y en cualquier momento te provoca darte un bañazo, aunque sea con un ‘valde’ de agua … en mi caso, hasta dos ‘valdes’ pediría, bien despachaditos"…
Comentario: Este tipo de servicios, clasificación incluída, es universal, como lo demuestra esta foto de un baño de una estación del metro de Berlín:

No es un tema de risa, ni de problema en decir el servicio que se quiere, ni de real maravilloso, ni de calor.

En Alemania, como en cualquier lugar del mundo, la gente también tiene necesidades humanas. Para recibir el servicio que les permita satisfacerlas, la gente tiene que determinar qué servicio quiere, el uno, el dos, bañarse. Los tres servicios incluyen el acceso a un lavatorio donde se tiene el agua.

No es creíble que la forma de referirse a los servicios o el error ortográfico sea lo que cause tanta gracia a algunos/as. Igual nos toca alivianarnos y dejar de pensar que somos tan "real maravillosos"por cosas que se hacen en todo el mundo...

Urinarios, inodoros y duchas.
Servicios universales para necesidades universales.

Foto: Cortesía de NQ. Estación de metro Mehringsdamm, Berlín.

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9 ago. 2008

Lecturas sabatinas Por Silvio Rendon

En Once pares de botas contra Hitler Javier Gárvich nos cuenta de los avatares de la selección peruana de fútbol en las olimpiadas de Berlín de 1936.

En Don’t you want somebody to love? Richard Fernández nos cuenta sobre la soltería sin hijos a edades avanzadas, fenómeno en crecimiento (pase de taquito de NQ).

La pena de muerte otra vez en las noticias de Back Talk nos analiza el efecto desincentivo en la criminalidad de la pena de muerte, tema de nuevo en el tapete a partir de la reciente ejecución de un criminal, ciudadano mexicano, en Texas (pase de taquito de NQ).

Algunos artículos recientes publicados en "Lapicero Digital" son ¿Indultos ilimitados? sobre la propuesta de Valle Riestra de indultar por doquier, incluyendo a Fujimori, Nuestro desastre y nuestra incapacidad de enfrentarlo sobre "el aniversario del informe final de la CVR", La derechización histórica del APRA, La negación y la negación autocumplida sobre la reciente entrevista a Mario Vargas Losa en que sigue apoyando a Alan García y El oligopsonio no gubernamental, sobre las ONGs como empleadoras de trabajadores/as. Para leer "Lapicero Digital" por favor expresar interés escribiendo a este email.

Actualización: También:

- Monólogos de la fajina del amigo cubano Jorge Daubar, y
- No credit, no social, no problem sobre la inmigración indocumentada en los EEUU.

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1 ago. 2008

"Por el Perú" Por Silvio Rendon

Keiko Fujimori afirma, aquí, RPP, que el voto fujimorista por el aprista Velásquez Quesquén se hizo "pensando en el país":
Insistió en que el fujimorismo siempre mantuvo una actitud crítica ante el Gobierno y descartó la existencia de pacto alguno.

"Hemos mantenido una actitud crítica… Aquí no hay ningún pacto. El cambio llegó muy tarde cuando mi padre ya tenía cáncer", acotó.

Fujimori Higuchi señaló que su voto fue realizado "con la cabeza y pensando en el país".
Hace unos días el comando Chavín de Huántar encabezó el desfile militar por fiestas patrias con el letrero "lo hicimos por el Perú":
No es usual que en un desfile militar haya pancartas con mensajes. La alusión es clara, pues el operativo Chavín de Huántar fue ensombrecido por indicios de ejecuciones de prisioneros rendidos y desarmados.

Imagen tomada de aquí.


Así, los cubileteos políticos como las ejecuciones extrajudiciales son hechas "por el Perú".

El "Perú" sirve de justificación. Las masacres de Putis también son justificables.



Los vivos y los muertos de Putis. Mundos muy cercanos, más que nunca...


La gente que no vale nada. Esté en el mundo de los vivos o de los muertos, da igual. Valor cero. Hay cosas más importantes que ellos como "el Perú" del cual no forman parte, abstracto, antojadizo, usado de pretexto para algunos intereses mezquinos y como justificación de la impunidad.


“Los excesos y violaciones de Derechos Humanos deben tratarse en el momento y la coyuntura en que se dieron. ¡Qué fácil es hablar ahora después de 20 años!”
General Donayre, ver aquí.
Imagen tomada de aquí.


Estamos muy requeridos de compensaciones simbólicas que tapan las realidades que tenemos que afrontar. Nos enfrascamos en absurdas discusiones por símbolos nacionales, que en otros países son cotidianizados, aquí, pero no tenemos problema con que se invoque a la nación como excusa para componendas políticas o ejecuciones.



"La nación a sus héroes" de Piero Quijano.

¿Por qué tanto alboroto por esta caricatura? Al fin y al cabo "lo hicieron por el Perú".

Refrescante vitalidad de uno de nuestros artistas, que se atrevió a decir algo diferente....Fue considerado ofensivo... Definitivamente, ofende al "Perú"...

Imagen tomada de aquí.

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31 jul. 2008

Pronósticos de expertos Por Silvio Rendon

Después de algunos debates sobre la evaluación de diagnósticos y predicciones sobre eventos políticos en el Perú, conviene hacer un intermedio y poner el asunto más en contexto.

En este post (pase de NQ) del blog de Richard Fernandez se comenta sobre este video donde Philip Tetlock evalúa en qué medida las diversas predicciones de expertos políticos se suelen cumplir, pero también ofrece métricas sobre el grado de seguridad con los expertos hacen predicciones.

Tetlock es autor del libro "Expert Political Judgment: How Good Is It? How Can We Know?". En este post se resume y comenta el libro de este autor.

Una de las motivaciones de Tetlock en sus investigaciones era que los expertos, los "pundits", no respondían por sus análisis, eran unaccountable, simplemente porque nadie llevaba la cuenta de lo que decían.

Entonces Fernandez resalta lo siguiente:
So to find out its real value he began to compile a sample of 28,000 predictions by 284 experts over 18 years to see which of them came true. The results were disappointing. Expert predictions barely outperformed simple statistical prediction schemes such as those which assumed no change or that the latest rate of change would continue. In other words experts could not predict the future with any clarity but we consulted them anyway because of the need to appear in control of even future events.
Al parecer es un hecho muy robusto que en general los pronósticos políticos tienden a fallar, y masivamente.

Tetlock también extiende su análisis proponiendo una tipología de expertos. Plantea que hay dos, siguiendo la división popularizada por Isaiah Berlin, El zorro y el puercoespín, en base al poeta griego Arquíloco: "el zorro sabe muchas cosas; el puercoespín sabe una gran cosa.". Los analistas zorros tienden a ser más acertados que los analistas puercoespines. Tienden a ser pensadores eclécticos, más tolerantes a los contraargumentos.

Sería interesante preguntarse sobre este tipo de cosas en el Perú. Evaluar las predicciones de nuestros/as expertos/as, sus características, su grado de seguridad en hacerlas, sus explicaciones, sus resultados. No dejar pasar el tema y tratarlo abierta, científica y deportivamente.

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24 jul. 2008

De cuando Fujimori burló a Fidel Por Silvio Rendon

[Reproduzco este artículo del escritor cubano Jorge Daubar. SR.]


Al pie de la Cordillera de los Andes, en la angostura de un valle abierto allí donde se tropiezan los ríos Mosa y Huacheqsa, los incas erigieron una ciudadela a base de piedras y sangre, horadada bajo sus cimientos por largas galerías y túneles que aseguraban el desplazamiento de sus habitantes en caso de asedio enemigo. Se calcula que fue en una fecha tan atrás en el tiempo que faltaban 850 años para que Cristo partiera en dos la historia de la Humanidad. Su altitud es de 3185 metros sobre el nivel del mar y, desde allá arriba, una pequeña posta de guerreros guardaba la entrada de la selva amazónica. Por ese rumbo llegaban los enemigos a dispararles flechas por la espalda.


Perú en la encrucijada

América del Sur es una tierra tan grande que la inmensidad del paisaje no cabe en una mirada de Dios. Un científico alemán llamado Alexander von Humboldt recorrió el continente en varios viajes que lo llevaron a todas partes y, al final, al Perú. Allí se echó a descansar frente al océano Pacífico al que le tomó la temperatura y, en la comparación con el Atlántico, estableció que era ligeramente más cálido. También, completó un catálogo de las riquezas minerales del país tan amplio que le hizo declarar que Perú era “un mendigo sentado encima de un baúl de oro”.

A principios del siglo xx, la sociedad peruana se mantenía en un estado de entumecimiento absoluto, como si los tiempos de la colonia se hubieran movido a lo largo de las generaciones sin variar lo más mínimo. La estratificación social mostraba los mismos cuatro planos que escalonaban el poder, la fe, la economía, la salud y la educación en época de virreyes. Encima de todos, los descendientes de europeos con sus árboles genealógicos plantados en las expediciones de Pizarro. Luego los mestizos, llamados cholos o zambos no sé si por simpatía o desdén, seguidos por la multiplicación empecinada de indios sobrevivientes del exterminio. Abajo, últimos en la escala, aplastados por el peso de los otros grupos étnicos, los negros de Chincha y Callao, tocadores de cajón y guitarra, bailadores y dicharacheros, cuyo origen habría que rastrearlo en las grandes haciendas azucareras de Cuba. Y de un peldaño al otro en sentido descendente, la más inicua discriminación y vasallaje. Como símbolo de ese panorama se dio el gamonal, esbirro del patrón y siervo en una sola pieza humana.

A todo esto se sumaba el capcioso repartimiento del gobierno que iba de un bando oligárquico al otro como una veleta empujada a tiros por los militares o por la demagogia de los políticos que, alguna que otra vez, accedían al gobierno por las buenas y en plazos cortos. No obstante este ambiente regresivo, la cultura nacional acrecentó su acervo con escritores de marca mayor, pintores de buen pincel y escultores a los que no les faltaba inspiración a la hora de darle geometría maestra a sus obras. Y con ella, una prensa ejemplar que sorteaba a duras penas los excesos de cada dictador en su momento. En Perú, el talento siempre ha sido una fiesta.

En 1959, influidos por la revolución cubana, la civilidad de los movimientos revolucionarios, sindicales y estudiantiles se transformó aprisa y sin mayores reflexiones en un afán de violencia que no tarda mucho en extenderse por todo el país. El indigenismo deja de ser una materia meramente académica para convertirse en un asunto de reivindicaciones ancestrales que se despliega en turbamulta con el marxismo. La consigna es irse a las montañas y allá fueron Luis de la Puente Uceda y Hugo Blanco, Héctor Béjar y Javier Hereaud, cada uno por su lado pero con el mismo fracaso en perspectiva. Sin embargo, el APRA es ajeno a las seducciones del fidelismo y se mantiene al margen de esas aventuras. Pero la crisis política advenida, luego de la disolución de la dictadura de Manuel Odría, no se resuelve en términos prácticos y esa acumulación de frustraciones echa al pueblo a las calles. En ese magma se originan los cambios sociales y el APRA cree que ha llegado el momento de Haya de la Torre.

Pero se equivocaron una vez más los apristas. El turno les tocó a los generales peruanos que iniciaron una gestión desastrosa del gobierno, principalmente la reforma agraria dictada bajo la consigna de “Campesino, el patrón no se alimentará más de tu miseria”, cuyo resultado inmediato fue poner en dieta magra a todo el país. Se hacen moda José Carlos Mariátegui, su obra Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, y toda la izquierda rival del APRA se abalanzó sobre los cargos públicos y el Sistema Nacional de Movilización Social (SINAMOS) que, a la larga, debió haber sido y no fue la metástasis del Partido Comunista de Cuba (PCC). Del fracaso de los generales peruanos se deriva un nuevo conflicto insurreccional polarizado por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y Sendero Luminoso, mutuamente excluyentes por definición ideológica y étnica. El primero fue una creación de Victor Polay Campos, un joven aprista mudado al fidelismo y, el segundo, por el profesor de filosofía y disidente del Partido Comunista del Perú, Abimael Guzmán.

Recuerdo mi arribo a Lima en marzo de 1991, a medianoche, y en el trayecto a casa de mis suegros un panorama tétrico y desalentador de cualquier emoción turística. Al ir de paseo la mañana siguiente, el comentario a mi esposa de entonces fue que “había salido de Guatemala para entrar en Guatepeor”. Los espléndidos barrios de Miraflores y San Isidro deslucían sus fastos originales y el centro de la capital rebosaba de mendigos y ladrones. Era tan absurda la vida en Perú que se podía adquirir un dólar norteamericano con sólo 55 céntimos. Una tasa de cambio petrificada por la demagogia y el latrocinio. El primer helado peruano, comprado a un vendedor ambulante, casi me vacía la escasa dotación de dólares que había podido sacar de Cuba.

Causaban pavor los atoramientos del tránsito, mucho más si involucraban a carros de policías o militares porque para ellos podían significar la muerte. Su lucha contra los subversivos fue una misión ingrata en la que cometieron excesos lamentables que hoy pretenden algunos cobrarles en demasía. Ellos recuperaron la Universidad de La Cantuta controlada por los senderistas, y desbarataron el plan de apoderamiento de la capital mediante un cerco de villas miseria en las que no había otra ley ni otro orden que el maoísmo o las mutaciones fidelistas. Allí se ensayaba el porvenir que le hubiera tocado a Perú en caso de que sus instituciones hubieran sido abatidas por la subversión. Pero, a pesar de la tragedia nacional, fui muy feliz en Lima. Perú me dio un amor para recordar cordialmente, un trabajo de periodista en la revista OIGA y amigos que todavía me quieren.

Ese es el escenario en que se había efectuado la captura en 1989 de Victor Polay Campos, en la Plaza Huamanmarca de Huancayo, una ciudad típica de la sierra peruana, al que sustituye Luis Néstor Cerpa Cartolini en la jefatura del movimiento sin que pueda evitar, a la larga, las desilusiones y desánimos que corrompen y merman a la manada sediciosa. Ya yo había viajado a Miami cuando, en 1992, cayó preso Abimael Guzmán Reynoso, en la antesala de una de esas hermosas noches limeñas del mes de septiembre, en que el verano es fresco aún y la luna brilla en el Cielo. El arresto del presidente Gonzalo marca la declinación definitiva de Sendero Luminoso que se hará polvo y cenizas. Un fenómeno de extinción similar al que ya experimentaba el MRTA. Ambos trabajos atribuibles al general de la Policía Ketín Vidal, obligado después a la jubilación por la envidia y los recelos de Fujimori, Vladimiro Montesinos y otros oficiales del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).

Cuando retorno a Lima en 1994 muchas cosas habían cambiado desde el autogolpe de Fujimori, en abril de 1992. Lo primero que observo a mi paso por la Avenida del Ejército, rumbo al hotel donde me alojaría, es que la ciudad se ve más limpia, se ha dinamizado el tránsito a pesar del número mayor de vehículos modernos que recorren las calles, los edificios de apartamentos y oficinas, cuya construcción había sido paralizada, se hallan en proceso de acabado, los comercios están atestados de clientes y la gente, al fin, ríe de nuevo. El país ha recobrado la vida. Eso es bueno para los negocios y para mí que, en esa segunda temporada, iba a cumplir con una labor gerencial.

Es un año largo en el que tengo la oportunidad de aprender mucho más acerca de Perú. Por ejemplo, las características de una “dictablanda” que permite el funcionamiento del Congreso pero lo controla mediante la extorsión, el soborno y el miedo. Que la libertad de prensa puede ser un espejismo malévolo por que es el gobierno quien asigna la propaganda oficial, cuyo presupuesto es superior a todo el gasto publicitario de las empresas privadas. Y que, a pesar de todo esto, el presidente del Perú poseía un alto porcentaje de popularidad entre la población. El “chino” caía bien y la gente lo quería. Una experiencia más es que muchos de mis amigos, que eran opositores en 1991, se habían pasado al bando fujimorista o, simplemente, entraron en una etapa contemplativa, inducidos por lo bien que les iba en los negocios.

Otras experiencias adicionales fue que el terrorismo se había replegado y en su lugar eran los delincuentes y los choferes de “combis” los que marcaban la peligrosidad de las calles. A los primeros no había quien les atajara por que estaban en todas partes y los segundos, ni a fuerza de multas cumplían las reglas del tránsito. Los “terrucos” que habían depuesto las armas en su transfiguración eran dueños o empleados de compañías de seguridad privadas, oficiaban como guardaespaldas de gente importante o colaboraban con la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE). Algunos, muy eficientemente. Por supuesto, hubo quienes continuaron adelante en su filiación fidelista al extremo de cumplir misiones esporádicas para el Departamento América del PCC o servir como agentes de la DGI. Por su parte, el desencanto senderista se resolvió con una desbandada ridícula hacia ningún lugar por que ya China no estaba dispuesta a ofrecerles santuario.

De vuelta en Miami, muy cerca de la Nochebuena de 1996, exactamente el 17 de diciembre, nos enteramos por la televisión que un comando del MRTA había invadido la embajada de Japón en Lima, donde casi un millar de invitados festejaban el cumpleaños del Emperador Akihito. En apariencia, el propósito de Cerpa Cartolini era conseguir la liberación de más de 400 emerretistas presos y torcer el rumbo neoliberal del gobierno. En realidad, era algo tan prosaico como ponerse frente a frente con Víctor Polay Campos, que se negaba a entregar las claves y localizaciones de los depósitos bancarios de la organización. De hecho, una colisión malvada entre jefes que arrastró a la muerte a un montón de muchachos recién salidos de la adolescencia. Ellos fueron los verdaderos perdedores.


Operación Chavín de Huantar

El tratamiento de situaciones como esa era un protocolo de conformidades comúnmente seguido por los gobiernos del mundo, que los secuestradores daban por descontado. Ningún político quería arruinar su carrera con la responsabilidad por un montón de muertos y, por eso, se avenían a todas las exigencias de los plagiarios. Una debilidad que hacía las veces de carta blanca para que la inseguridad personal fuera el más común de los peligros que enfrentaba cualquier ciudadano. Pero, esta vez, todo fue diferente.

En cuanto se iniciaron los contactos con los secuestradores, Fujimori estableció unas reglas de juego que luego pareció cambiar. Dijo que no negociaría ni libertades ni vidas pero, al salir de la primera reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, le dio vuelta aparente a su actitud anterior y declaró que estaba abierto a cualquier solución. En prueba de buena fe los secuestradores iniciaron la liberación paulatina de docenas de secuestrados, hasta que la población retenida en la embajada descendió a poco más de 70 hombres, todos ellos altas personalidades de la vida nacional. Mientras esto ocurría, en el SIN comenzaron a elaborar un plan de rescate que debería ser no sólo exitoso, sino además incruento.

Todo el que ingresaba a la sede diplomática cumplía una misión de ayuda. Hasta el cardenal Cipriani cargó con una guitarra para el vicealmirante Giampietri que ocultaba un micrófono de sutil fidelidad. El personal sanitario, incluido el médico, pasaron otros micrófonos y un par de cámaras de video. A pocas cuadras del lugar, en una instalación secreta del SIN un equipo de especialistas se enteraba de todo lo que ocurría dentro de la embajada. Sus minuciosos informes llegaron a la exquisitez de identificar por sus nombres a los asaltantes a pesar de que cubrían sus rostros con pañuelos de colores.

Para hacer más creíble la comedia, Fujimori viajó a República Dominicana, a entrevistarse con el presidente Leonel Fernández, y a Cuba para pedirle cooperación a Fidel. Después de todo, el MRTA era una hechura de Manuel Piñeiro y la influencia que ejercían sobre ellos era tan notoria que podía ser calificada de subordinación. La petición de Fujimori a ambos jefes de Estado fue similar: Hospedaje para los secuestradores. Con Fidel fue un poco más lejos, sugiriendo que su ascendiente sobre los emerretistas podía conseguir la liberación inmediata de los rehenes, pero recibió una negativa por respuesta. Según Fidel, el vínculo con Cerpa Cartolini se limitaba a una relación meramente política, de compañeros de ideales y nada más. Pero el punto se había conversado al más craso estilo diplomático y las culpabilidades por lo que ocurriera serían compartidas por ambos gobiernos, algo que Fidel entendió de inmediato. Fujimori regresó a Lima y la DGI recibió la orden de ponerse en acción. El asunto pasaba del Departamento América a ellos. Fidel creyó que iba a ser la estrella del acontecimiento y quiso estar bien preparado para desempeñar el papel de salvador, algo que al chino no le había pasado por la cabeza.

Las negociaciones continuaron y el entra y sale de los representantes del gobierno a la residencia diplomática era diario, lo que obró como un elemento debilitador de la moral de los emerretistas. La programación de los canales de televisión fue reelaborada para ofrecer cuanta película de secuestros fallidos pudo ser encontrada en las bóvedas de las distribuidoras cinematográficas. Afuera se escuchaban, por los altavoces instalados en los alrededores, un surtido de marchas militares y mensajes de familiares no sólo de los secuestrados, sino también de los secuestradores, clamando por una solución pacífica. La intensidad del sonido apagaba los ruidos ambientales en el área, incluido el de los camiones que se llevaban la tierra extraída de los túneles por mineros anónimos trasladados desde Cerro de Pasco. Por allí entrarían los comandos que se estaban entrenando en la réplica de la mansión construida los terrenos de un campamento militar.

A las 3 y 45 del 22 de abril de 1997, luego que Cerpa Cartolini negara la entrada ese día del personal médico, Fujimori le preguntó a Montesinos dónde se encontraban “los chanchitos” y, al saber que jugaban fulbito en el segundo piso, dio la orden de proceder con la Operación Chavín de Huantar, que se ejecutó con una limpieza y profesionalidad insuperables. Una serie de explosiones echaron abajo la puerta principal y abrieron tres boquetes en el piso por donde entraron los comandos y con ellos un vendaval de metralla que, en 46 segundos, cobró las vidas de todos los secuestradores.

Habían creído que la intervención de Fidel les permitiría salir victoriosos y no sobrevivieron a la desilusión. Algunos secuestrados escucharon unos minutos antes a Cerpa Cartolini hablar del uso que haría del dinero guardado por Polay Campos y del mando clandestino que no pensaba devolverle cuando estuvieran todos en Cuba. El resultado del incidente fueron los 17 secuestradores muertos, un par de bajas militares y el fallecimiento de uno de los rehenes a causa de una bala perdida. Por supuesto que hubo cooperación de Estados Unidos, Japón e Israel pero no tanta que el mérito les pueda ser escatimado a los peruanos.

Este artículo lo he escrito a propósito del rescate de Ingrid Betancourt y sus compañeros de cautiverio y es sólo para que, “con las glorias, no se olviden las memorias”. Ahí les dejo esos videos para que escuchen a los protagonistas contar la anécdota.

Jorge Daubar

jorgedaubar@yahoo.com

http://www.adonde.com/videos/070515fujimori.htm

http://www.videos.es/videos.php?query=huantar&pag=1

http://www.videos.es/reproductor/operacionchavindehuantarparte1-(-jTo0P9YzfQ

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