l

Últimos Posts

Mortalidad prematura por enfermedades crónicas y p...Unknown
El friaje: no se necesitan abrigos, se necesitan v...Unknown
ACTUALIZACION SOBRE LA GRIPE H1N1Unknown
MITOS Y REALIDADES DE LA FIEBRE PORCINA H1N1Unknown
GRIPE PORCINAUnknown
grancomboclub.comSilvio Rendon
El presupuesto de ESSALUD y las exoneraciones a la...Silvio Rendon
Alan Sokal: Tomando en serio las evidenciasAndrea Naranjo Gamarra
La transición religiosa latinoamericanaSilvio Rendon
Un ejercicio de coherenciaCarlos Mejía

.  

.  
.   .  
.  
. . .     .    

.    

.

19 nov. 2008

1976: Carlos Rangel sobre las élites criollas Por Silvio Rendon

Lo cuenta este periodista venezolano en "Del buen salvaje al buen revolucionario":
El reverso de los mitos

El Túpac Amaru histórico fue un descendiente en línea directa de Ios Incas, Emperadores del Perú preecolombiano. Al rebelarse en 1780, cambió su nombre españolizado por el de un Inca ejecutado en 1569 por Francisco de Toledo, el Virrey que entre ese año y 1582 consolidó definitivamente el dominio español soobre el territorio peruano.

Derrotado y preso, Túpac Amaru II fue vejado y muerto cruelmente, con lo cual paso a la historia como mártir y precursor de la independencia latinoamericana.

Esto es típico de los equívocos y los mitos de la América Latina. Túpac Amaru se rebeló en nombre del Rey español, Carlos III (1759-88) y contra 1os abusos de los criollos peruanos. Fueron éstos quienes le hicieron frente, lo derrotaron y lo supliciaron, sobre todo para defender sus privilegios de descendientes de los conquistadores, y sólo accidentalmente para sosteener 1os derechos de un lejano rey afrancesado, quien desde 1765 había comenzado a molestarlos y a inquietarlos con la extensión a America de ideas modernas sobre una mejor administración y supervisión imperiales basadas en el sistema francés de delegados (intendentes) de la corona.

En este ocaso del Imperio Español de América, los criollos americanos, cepa de la estructura de poder de todas las futuras repúblicas independientes, viven emociones y sentimientos contradictorios. La rebeldia exitosa de los colonos ingleses de America del Norte los fascina. Aspiran a ejercer todo el poder, a tener todos los honores, en lugar de tener que admitir la tutela de España, ejercida por funcionarios peninsulares. Pero a la vez, como amos en una sociedad esclavista, se saben rodeados de enemigos. No sólo los indios en apariencia sumisos, pero que de vez en cuando estallan en rebelion, como en el Perú en 1780; o como en México en 1624 y 1692; sino ademas los negros bárbaros y violentos y los pardos humillados y resentidos. En el motín de 1692 los esclavos negros, los pardos y hasta los blancos pobres, llamados en Mexico saramullos, para distinguirlos de los orgullosos criollos, habian terminado por hacer causa común con los indios en una explosión de cólera contra toda autoridad y toda riqueza.

Por si todo o esto fuera poco, la revolución de Haití les ofreció a los criollos hispanoamericanos, desde 1791, una demostración práctica de lo que podia ser la guerra social en las sociedades esclavistas de América, una vez disueltos los vínculos con la metrópoli y resquebrajados los hábitos de autoridad y sumisión.

Frente a la masa oscura y enemiga de los esclavos, los siervos y las castas libres inferiores, los criollos se sienten ansiosamente españoles, fieles súbditos del Rey. Criollos pueden en haber sido (y fueron probablemente) los verdugos de Túpac Amaru. Criolla tambien la pluma redactora del bando proclamado en Cuzco tras haber sido ahogada la sublevación: "Por causa del rebelde, mándase que los naturales se deshagan o entreguen a sus corregidores cuantas vestiduras tuvieren, como igualmente las pinturas o retratos de sus Incas, los cuales se borrarán indefectiblemente como que no merecen la dignidad de estar pintados en tales sitios.

Por causa del rebelde, celarán los mismos corregidores que no se representen en ningún pueblo de sus respectivas provincias comedias u otras funciones públicas de las que suelen usar los indios para memoria de sus hechos antiguos.

Por causa del rebelde, prohíbense las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, a las que llaman potutos, y que son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre.

Por causa del rebelde, mándase a los naturales que sigan los trajes que les senalan las leyes, se vistan de nuestras costumbres y hablen la lengua castellana, bajo las penas más rigurosas y justas contra los desobedientes".

Pero los mismos criollos que lanzan (o suscriben) en 1781 esa proclama de ocupantes, van, a partir de 1810, a declararse "indios honorarios", herederos y vengadores del Buen Salvaje. El himno del Peru independiente designa a Lima (la mas española, junto con México, de las ciudades hispanoamericanas) heredera del odio y la venganza del Inca, su legítimo señor, y libre de nuevo después de tres siglos de opresión extranjera (1). El himno de Argentina asegura que con la guerra de emancipación, los Incas se conmovieron en sus tumbas por la emoción de ver "a sus hijos" renovar "el antiguo esplendor de la Patria". En Ecuador, Jose Joaquín Olmedo, suerte de poeta laureado de la Gran Coolombia, imagina (en 1825) al Inca Huaina Capac, montado en una nube, jubiloso de que, tras haber tenido la desdicha de ver desde ultratumba.

"correr las tres centurias
de maldición, de sangre y servidumbre"

esté ahora despuntando la hora feliz en que empieza
"la nueva edad al Inca prometida".

Entretanto, la situación de los indios no míticos, o muertos y enterrados desde antes del descubrimiento, sino vivos de carne y hueso, siguió donde quiera siendo igual o peor que antes de la ruptura can España. La administración colonial española estaba a cargo de peninsulares sin intereses privados en América, ni nexos de sangre o prolongada familiaridad con la oligarquía criolla. Para estos funcionarios, Virreyes, Intendentes o Capitanes Generales, las castas americanas eran un hecho político, a manejarse con el expediente de una prudente mediación entre unas y otras. Ademas, si bien no había en ese gobierno preocupación alguna de equidad social tal comoo hoy la entendemos, y es obvio que en el arbitraje entre las castas los criollos l1evaban de lejos la mejor parte, sí había alguna preocupación de justicia, y rastros de la controversia (vivida por la España cristiana del siglo XVI, sobre la humanidad y los derechos de los aborígenes de America) que habia dado lugar a la promulgación de las llamadas "Leyes de Indias" donde figuraban numerosas disposiciones destinadas a proteger a los indios.

En contraste, los gobiernos republicanos de Hispanoamérica van a ser todos representativos exclusivamente de implacables hacendados criollos o (en el caso de países removidos socialmente por la guerra) de aún más implacables hacendados pardos; oligarquias que no tendrán otra precupación ni otra meta que mantener intactas las estructuras sociales basadas en el latifundio y el peonaje. Los frecuentes cambios de gobierno, las llamadas "revoluciones latinoamericanas", no van a ser sino perturbaciones superficiales en un agua estancada.

Para colmo de injusticia, cuando hacia fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX las clases dirigentes latinoamericanas comiencen a formular explicaciones o excusas por el fracaso de sus sociedades en comparación con la sociedad norteamericana, es al indio, al negro y a la mezcla de razas a quienes van a culpar; y esa explicación va a preceder primero, y luego a coexistir durante tiempo con la que hoy está de moda y que atribuye exclusivamente al imperialismo norteamericano el atraso y la frustración de America Latina.
Comentario: Estas líneas parecen escritas por alguien muy radicalizado, pero fueron escritas por Carlos Rangel, más de una vez tildado de ser de derechas. Su punto de vista está en las antípodas del punto de vista dependentista, calificado como izquierdista, y representado por el periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano con "Las venas abiertas de América Latina".

¿Cuánto de las actitudes que señala Rangel en estos párrafos persisten todavía en el país? Las élites que le echan la culpa del atraso latinoamericano a los esclavizados indios y negros (ver "Pueblo enfermo" del historiador y político boliviano Alcides Arguedas), pero a la vez se autoproclaman legítimas herederas de la gloria de las grandes civilizaciones prehispánicas (ver el imprescindible Incas sí, indios no: Apuntes para el estudio del nacionalismo criollo de la historiadora peruana Cecilia Méndez).

Y, desde luego, si el fracaso económico de América Latina no es cosa propia, explicada por la propia incompetencia de la América católica y sus ridículos tiranos, como lo pondría el cantautor brasileño Caetano Veloso, pues tiene que ser cosa de otros, del imperialismo, la versión izquierdista del arielismo de estirpe oligárquica.

No digamos aquí que el imperialismo no existe y que no hay intervención externa. En este blog he documentado diversos episodios de intervención americana en el Perú. Sin embargo, en estos mismos episodios queda muy clara la precariedad doméstica y la debilidad de las fuerzas internas de cambio social, que podría ser motivo de un post aparte.

Curiosamente, las élites de izquierdas comparten actitudes de rechazo y distancia hacia la ciudadanía en general. No llegan ni parece que les interese llegar, y hasta le temen, al pueblo peruano. Un tema de larga data por nuestras geografías...

______

(1) Seguramente se refiere a la cuarta estrofa, cantada con la música de "Largo tiempo el peruano oprimido...":
Lima, cumple ese voto solemne,
y, severa, su enojo mostró,
al tirano impotente lanzando,
que intentaba alargar su opresión.
A su esfuerzo sellaron los grillos
y los surcos que en sí reparó,
le atizaron el odio y venganza
que heredara de su Inca y Señor.
Tomado de Wikipedia. Hay versiones del himno por José Santos Chocano y por Chabuca Granda, pero que no pegaron...




Túpac Amaru II y Toussaint L'Ouverture. La imagen de la América que no fue.

Sus revoluciones aterrorizaron a los criollos hispanoamericanos.

Con la metrópoli en crisis las élites criollas se quedan solas frente a una masa de indios y negros esclavizados, pero con potencial de rebelión. Su reacción es la extrema violencia y el aniquilamiento de la élite indígena que tenía un estatus aparte en la colonia. Ahora todos serían ciudadanos, sólo que, parafreaseando a George Orwell, algunos, los implacables hacendados, serían más ciudadanos que otros....

Imágenes tomadas de aquí y aquí

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

.  
.   .  
.  
. . .     .    

.    

.

26 jun. 2008

Izquierdas racistas Por Silvio Rendon

" “el chino (...) parece haber inoculado en su descendencia, el fatalismo, la apatía, las taras del Oriente decrépito”"
(...)
"
el aporte del negro, venido como esclavo, casi como mercadería, aparece más nulo y negativo aún. El negro trajo su sensualidad, su superstición, su primitivismo. No estaba en condiciones de contribuir a la creación de una cultura sino más bien de estorbarla con el crudo y viviente influjo de su barbarie".


Estas frases no provienen de ningún editorial de Correo. Son de Mariátegui, pero del súper senior, de José Carlos, el "Amauta".

¿Qué le pasó?

Aquí y aquí Marcel Velásquez sostiene que Mariátegui fue un racista y hasta que promueve un "genocidio cultural". Hay diversas respuestas sobre el tema: Dante Castro y otros, Carlos Velarde, reacciones en listas de internet esta y esta, este blog sobre racismo en el Perú. Seguramente hay muchas más. El debate se está dando en estos momentos.

Mariátegui da para todo.

Una vez en una entrevista televisada le preguntaron a Sandro Mariátegui cómo así su padre era un comunista tan emblemático y él en cambio era un alto dirigente populista. El entrevistado replicó que su padre según los propios comunistas en realidad era un "populista" (1) y que efectivamente, él (Sandro) veía mucha coincidencia entre el "Peruanicemos el Perú" de José Carlos Mariátegui y "La conquista del Perú por los peruanos" de Fernando Belaúnde Terry.

"Mi abuelo era comunista porque en su época no había CNN", diría Aldo Mariátegui, sugiriendo que el abuelo estaba mal informado sobre el mundo en que vivía (2).

Según el hijo puede ser populista. Según el nieto era un malinformado que de enterarse hubiera sido como él (Aldo). Da para todo (Lo claro y curioso es que la prole y los proletarios de Mariátegui tomaron caminos muy diferentes).

En mi opinión lo que dijo o no dijo (o lo que quiso decir) Mariátegui es un debate de exégetas, interesante para entender el pensamiento de una época, pero con poca repercusión práctica para el Perú actual, que tiene problemáticas muy diferentes a las de Mariátegui (o Haya de la Torre o Víctor Andrés Belaúnde).

El venerable José Carlos Mariátegui ya fue. Es decir, adelante con los homenajes y reconocimientos, pero su mensaje ya no es de actualidad. Hace rato. Hay un nuevo Perú que necesita sus nuevos ensayos de interpretación de la realidad. Claro, se puede parchar por aquí y por allá, pero llega un momento en que algo tiene ya tanto parche que tiene que ser desechado del todo. Se necesitan propuestas, izquierdistas, derechistas, centristas o de la orientación que sea, pero adecuadas al momento actual.

Lo interesante es lo que queda de este tipo de expresiones y actitudes en las élites izquierdistas actuales, pues no se trata de un caso aislado. Las frases de Mariátegui citadas arriba efectivamente son racistas, estereotipadas, prejuiciosas, discriminatorias (3)(3a)(3b). Así también eran las frases de los sindicalistas anarquistas contra los asiáticos (ver "El peligro amarillo" en las revistas del archivo Sabroso en la PUCP). Esto incluye a Manuel González Prada. Eran una suerte de Le Pens peruanos. Los asiáticos habrían venido a quitarle el trabajo a los obreros peruanos. Porque, no lo olvidemos, hubo una época en que nuestro país era destino y no origen de la migración internacional.

Y no sólo había contra los afroperuanos o peruanos de origen asiáticoj (3c), sino contra los mismos peruanos autóctonos. La posición de la delegación peruana, mejor dicho limeña, en el encuentro de la Internacional Comunista en Buenos Aires (aludido ayer por Miguel Tejada en este post) expresa un temor ante el "indio sublevado" que en sus revueltas mataría a todos los blancos "sin distinguir si son burgueses o proletarios". Por ese temor pedían que no se alentara la identidad quechua o aymara. Entre las élites intelectuales de izquierdas de la región latinoamericana se veía al "indio" con extrañeza y como un factor de atraso (4). Los comunistas cusqueños no tenían esos prejuicios. Ellos estaban por una gran "tempestad en los Andes", precisamente por una gran sublevación indígena anticapitalista.

Décadas después, con la reizquierdización del panorama político, en los sesentas, la "nueva izquierda" acicateada por la revolución cubana (5) y hastiada de discusiones internacionales sobre si Moscú , Beijing, Belgrado u otro lugar, orientaría su mirada a Mariátegui. Los intelectuales de izquierdas que revalorizan a Mariátegui vuelven sobre el tema "del indio" y ven como algo ridículo que se hablara de cualquier identidad quechua o aymara u otra (Ver "La agonía de Mariátegui" de Alberto Flores Galindo). El tema es la tierra. Todos tenemos que ser ciudadanos peruanos. Pues resulta que a comienzos del siglo XXI queda claro que después de la reforma agraria y de la guerra interna, la discriminación racial continúa y algunos son más ciudadanos que otros. No iba sólo por la tierra. Ni tampoco sólo por el capital o por el capital humano (6). Te pueden seguir maltratando igual simplemente por ser quien eres, no importa cuánto ganes, cuánto sepas, o cómo te vistas. Y las identidades indígenas siguen ahí, con buena salud: chancas en Andahuaylas, aymaras en Puno y Moquegua, wankas en Junín, quechuas en Cusco y en más lugares, por supuesto.

No sólo eso. Es muy explícita la contradicción dentro de la izquierdas actuales. Por un lado una izquierda de élite, blanca, electoral, suntuosa, oenegista, moderada, limeña, y por otro una izquierda popular, mestiza, social, pobre, sindical, radicalizada, regional. La primera se presenta como muy solidaria y correcta a la hora de las palabras públicas, pero a la hora de la práctica o de lo que se dice en privado es racista, excluyente, discriminadora, explotadora. En la práctica, en muchos casos, son verdaderos encomenderos de izquierdas (ver aquí, aquí, aquí, aquí). Y la segunda no esta libre de problemas, pues genera desconfianza por su arbitrariedad, violentismo, falta de propuesta, falta de credibilidad. Y por supuesto, esta segunda izquierda siente rencor, resentimiento, repulsión por los "colorados" que tienen la sartén por el mango dentro de las izquierdas. Eso también es racismo. Todos contra todos (7).

En fin, el racismo entre las izquierdas es un tema nada marginal dentro del tema del racismo en el país. Como para prestarle más atención. Queda aquí por ahora...

______

(1) mencionando al académico soviético Miroshevski, autor de “El Populismo en el Perú. Papel de Mariátegui en la historia del pensamiento social latinoamericano”. Sin embargo, este académico se refería a los populistas rusos, los narodniki.

(2) José Carlos sí estaba al tanto de lo que pasaba en el mundo, como que escribió "La escena contemporánea" sobre lo que ocurría en el mundo en esa época.

(3) Karl Marx también tuvo expresiones racistas y estereotipadas contra los mexicanos: perezozos, que tenían todos los defectos de los españoles y ninguna de sus virtudes, que mejor era que los Estados Unidos invadieran y administraran de una vez toda la región americana

(3a) Posiblemente la posición de Mariátegui estuvo influída por la prédica de De las Casas, quien defendió a los nativos de las américas, pero, y es así como se le recuerda en el Caribe, impulsó la importación de esclavos africanos al continente, cosa de la cual al final se arrepintió. Posiblemente, también, sea influencia del pensamiento positivista en boga a comienzos de siglo. Pero claro, si es así, habría que preguntarse cuánto de ese "pensamiento positivista" queda todavía en las izquierdas peruanas.

(3b) Y la posición de Mariátegui no sólo sería prejuiciosa en términos raciales, sino también en términos de género:

En relación con el debate sobre la literatura femenina, Mariátegui omite y excluye la presencia y los textos de las autoras pertenecientes a la denominada "primera generación de mujeres ilustradas en el Perú" (Denegri, 1996). No se refiere ni dice nada sobre Clorinda Matto de Turner, ni sobre Mercedes Cabello de Carbonera, ni sobre Juana Manuela Gorriti. No debe de tratarse de desconocimiento, pero en todo caso, excluyó de su propuesta en este “proceso literario” a autoras que compartían con él algunos de sus ideales y por lo menos su anticlericalismo. La única mujer a la que incluye Mariátegui en su “proceso” es a una autora contemporánea suya: Magda Portal (1903-1989). Considera Mariátegui que con el advenimiento de Portal “al Perú le nació su primera poetisa, excluyendo, tal vez porque consideraba al período colonial como un momento no-peruano, a las poetisas anónimas de la colonia: Amarilis y Clarinda, consignadas por Ricardo Palma en sus Tradiciones Peruanas.

Rocío Silva Santisteban "Cuidado: zona de deslizamientos" (2001)

Es decir, ninguneaba a las mujeres...

(3c) Décadas después los japoneses-peruanos serían perseguidos. Hasta ahora el estado peruano no se ha disculpado por tales hechos. ¿O sí?

(4) Eudocio Ravines en "La Gran Estafa" (The Yenan Way) señala que José Ingenieros le contestó a la pregunta de qué era lo que más necesitaba el país (el Perú) con: "Raza blanca, hijo mío. Raza blanca".

(5) El propio Ernesto Guevara tendría expresiones despectivas contra los mexicanos y cubanos. Tampoco conectó con los campesinos bolivianos (ver Mitos que matan).

(6) En realidad, si uno se fija en la literatura llamada indigenista de esa época, un tema es la tierra, pero otro tema, y también está muy claro, es la educación, el capital humano. A los campesinos de Scorza no sólo les quitan la tierra, sino que les queman las escuelas construídas mediante trabajo comunitario, a Rendón Willka de Arguedas lo azotan por intentar asistir a la escuela, para luego expulsarlo humillantemente). A los campesinos quechuahablantes no sólo les arrebatan las tierras, sino tambien les niegan la educación.

(7) En el Perú una constante muy evidente ha sido el elitismo de las izquierdas. Prácticamente todo grupo de izquierda en el Perú ha sido dirigido por algún tipo de élite, por lo general insensible a la problemática de discriminación racial de las mayorías. Esto incluye por supuesto a los grupos terroristas como Sendero Luminoso y el MRTA como a todos los grupos que tuvieron alguna fortaleza en los setentas y ochentas. Acaso este rasgo explique por qué en el Perú, a diferencia de Bolivia y Ecuador, el tema racial haya sido un tema tabú por tanto tiempo. Demasiados "problema de la tierra" y representación indirecta de los propios interesados.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,

.  
.   .  
.  
. . .     .    

.    

.

18 abr. 2008

La reforma agraria en curso Por Silvio Rendon

Leo

MINAG entregó tierras de comunidades nativas a empresa privada
Lima, 16 / 04 / 2008

A través de la Resolución Ministerial Nº 255-2007, el Ministerio de Agricultura (MINAG) le adjudicó, en el 2007, más de tres mil hectáreas de tierra de las comunidades indígenas a la empresa agrícola “Palmas del Caynarachi S.A.”, que pertenecería al Grupo Romero.

Así lo denunció el alcalde del provincia de Lamas (San Martín), Cesar Soria Viena, quien aseguró que durante años, numerosas compañías han irrumpido en sus tierras, arruinando los modestos cultivos que sostienen su precaria economía.

De acuerdo al burgomaestre, el propio ex ministro de Agricultura, Juan José Salazar, prometió a los campesinos revisar la adjudicación que se había gestado en su gestión, en un plazo de quince día; sin embargo, las comunidades esperan los resultados hasta ahora.

En tanto, la coordinadora de la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza de Barranquita, Luz Guillen Cornejo, aseveró que el Programa Especial de Titulación de Tierras (PETT), el Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (COFOPRI) y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), le facilitaron al Grupo Romero, la información para el demarcado de las tierras indígenas que buscaría ocupar.

Por su parte, monseñor José Luis Astigarraga, Obispo del Vicariato Apostólico de Yurimaguas (Loreto), cuestionó cómo el jefe de estado, Alan García, puede hablar sobre las comunidades del oriente, sin siquiera conocer la realidad de la selva peruana. A su vez, el Arzobispo de Huancayo (Junín) y presidente del Comité Episcopal de Acción Social (CEAS), monseñor Pedro Barreto, lamentó que la mayor parte de la prensa no le ofrezca cobertura a este tipo de problemática.

No obstante, el religioso aseguró que persistirá en su campaña de difusión para que más personas tomen conciencia de este caso y otros casos de similar naturaleza.Estas declaraciones fueron recogidas en el marco de la conferencia de prensa, organizada por el CEAS, a fin de dar a conocer públicamente el conflicto social y la paralización de obras de desarrollo que ha ocasionado el ingreso de capitales privados en Barranquita. Esta localidad se encuentra localizada a seis horas de la ciudad de Tarapoto, y para llegar a ella se debe tomar la carretera desde Yurimaguas hasta el Pongo de Caynarachi y luego, tomar otras caminos sin asfaltar.
Fuente: Noticia Local - Agencias - CNR

Comentario: Un grupo privado, las comunidades indígenas, es propietario de 3mil hectáreas de tierras. Viene el estado peruano y le quita su propiedad y se la da a otro grupo privado, el grupo Romero. Estamos pues ante una redistribución de la propiedad, una verdadera reforma agraria, donde se confisca la propiedad a algunos y se la da a otros. No es una expropiación. Aquí no hay bonos que se repartan a los perjudicados. Nada. Se les quita la tierra y punto.

Los ciudadanos perjudicados son así tratados como ciudadanos de segunda categoría. Les quitan las tierras y ni nos enteramos. Su capacidad de presión es limitada. No hay abogados que los defiendan rápido. No hay prensa que difunda los abusos que se cometen con ellos. No hay poder político que los defienda: ministro que diga algo por ellos, congresista que proteste y gestione. Su ámbito se limita al alcalde que denuncia el asunto. En cambio, el gobierno desde su máxima instancia apoya abiertamente a los nuevos propietarios, declarando a los ciudadanos como perniciosos "perros del hortelano".

Dada esta desproporción de poder, esta falta de representación, algunos sacerdotes entran al tema y se solidarizan con los ciudadanos afectados. El siguiente paso es previsible: los sacerdotes también serán satanizados de alguna manera como curas comunistas, agitadores, etc. Es así como se consolida el abuso y cualquier protesta por haber perdido sus tierras queda inmediatamente criminalizada. Se inventarán que son peligrosos "terroristas" y todo quedará patas arriba. El mundo al revés. El confiscado es ahora el peligroso. El abusador en cambio es el bueno de la película.

Y las cosas podrían ser diferentes como comentaba en ¿Es rentable la minería?:
No es como en otros países donde James Dean encuentra petróleo en su chacrita y se hace rico (Ver "Gigante"). Si James Dean encuentra petróleo u oro en su chacra en el Perú, viene el estado y se lo quita, porque lo que está en el subsuelo es "de todos los peruanos". Bajo ese lema falaz James Dean se queda en la más miserable pobreza, no importa cuánto haya trabajado. En Texas James Dean se vuelve rico, en el Perú se vuelve un pobre ignorante resentido.
Los ciudadanos hoy confiscados en vez de enriquecerse y progresar se quedan pobres y aplastados. Lo más paradójico es que según el liberalismo se debería defender a estos ciudadanos, a su propiedad, a sus derechos, de la acción del estado. Sin embargo, los que se denominan liberales en el Perú suelen defender estos abusos y ponerse al lado de los entripados de un par de personas en complicidad con el estado. El mundo al revés.

Etiquetas: , , , , ,

.  
.   .  
.  
. . .     .    

.    

.

23 mar. 2008

"Perros del hortelano" en acción Por Silvio Rendon











El Comercio informa más sobre las consecuencias que sobre las causas de un hecho

Imagen tomada de aquí






El Comercio nos cuenta:
- CONFLICTO EN ANDOAS NO DEBE ESCAPARSE DE LAS MANOS
Ataque de colonos deja un policía muerto y 12 heridos

- La policía fue atacada con escopetas después de desalojar el aeródromo

Sin embargo, en Diario de IQT Paco Bardales nos cuenta en ACHUARES VS PLUSPETROL:
LA TOMA:Aproximadamente el jueves, un grupo de indígenas perteneciente a la etnia achuar junto a pobladores mestizos tomaron siete instalaciones petroleras de Andoas que administra Plus Petrol. Los protestantes exigen que se les pague 2 mil soles mensuales por los trabajos que desarrollan en la zona petrolera.
(...)
Los indígenas y mestizos exigen aumento de sueldo mensual y la formación de un Comité de Diálogo Permanente para que se solucione la tensa situación que se vive.
(...)
Mientras tanto el diálogo continúa entre los funcionarios de Plus Petrol y los dirigentes de los nativos y pobladores mestizos quienes solicitan aumento de las remuneraciones mensuales que perciben.
(...)
RUMOR DE MUERTOS INDIGENAS Dos nativos habrían muerto en la localidad petrolera de Andoas, según indicó el domingo el dirigente indígena, César García Sandi, aunque no supo precisar los nombres de los fallecidos. El mismo dirigente indicó a Pro & Contra que los efectivos policiales fueron los que iniciaron la represión y que los nativos optaron por responder a los ataques con las armas que poseen. El representante de FECONACO, manifestó que toda la información que tiene lo ha recibido a través de radiofonía y que en los próximos minutos dará a conocer los nombres de las personas fallecidas.

Vale la pena leerlo completo.

Dos cosas:

  1. Mal que los nativos hayan hecho la toma, pero ¿por qué no se atendió a sus pedidos? Dos mil soles por los trabajos que se hace en la zona, aumento de remuneraciones. ¿Tan inatendibles son estas demandas para la empresa argentina Pluspetrol? ¿Y para el gobierno?
  2. Parece que hubo muertos también del lado de los nativos. ¿Qué ocurrió en verdad?
Esperemos que a estos "perros del hortelano" algún derecho les quede todavía.

Etiquetas: ,

.  
.   .  
.  
. . .     .    

.    

.

1 nov. 2007

Para cada cosa hay una estación Por Daniel Salas



Algunos habrán notado que en el blog de Nila Vigil he estado debatiendo ciertas ideas con las que no concuerdo en torno a la relación de las comunidades andinas con la naturaleza. Mi postura es que lo fascinante de la cultura andina no es su apego a la naturaleza, sino, por el contrario, su urgencia por negarla. Así, por ejemplo, el culto a la Pachamama, la tierra madre, es una manera seducir a la tierra y de conferirle un ánima, ya que de ella depende la supervivencia de la comunidad. Se trata de pedirle a la tierra que cambie, que se adapte a nuestros deseos, de intercambiar con ella respeto para que ella nos dé alimento.

La grandeza de lo humano se halla, en mi opinión, en nuestra capacidad de negar lo que nos es dado, de rechazar el mundo tal cual es. Es decir, lo que el sentido de la cultura produce es una permanente disidencia frente al mundo natural. Los españoles colonialistas de los siglos XVI y XVII crearon la idea de que los indígenas eran seres "miserables". Esto significa que no se habían alzado lo suficiente de la naturaleza. Su organización política, su lengua, sus vestimentas y sus costumbres eran consideradas rudimentarias, elementales y cercanas a la animalidad. Mi idea es que cada vez que reproducimos la teoría de que los "indígenas" (una palabara que cada vez me parece más injusta e imprecisa) viven en cercanía o en relación armoniosa con la naturaleza, estamos reproduciendo esta configuración colonial. Claro que invertimos los valores: en vez de decir que son miserables, ahora decimos que son seres más puros o inocentes, que
corren el peligro de ser contaminados por la civilización.

Los habitantes de mundo "urbano-moderno" no vivimos más distanciados de la naturaleza (por el contrario, las llamadas culturas "indígenas" o "primitivas" son tan complejas y artificiales como la nuestra). Pero con esto no digo que no haya nada en las culturas tradicionales que sea indiferente o inútil para los que vivimos en las culturas metropolitanas o globalizadas. Creo que en el mundo de nuestra autocomplaciente "civilización" sí hay algo que se pierde: me refiero a la experiencia particular con la temporalidad. En el mundo tradicional, el tiempo es recreado con un orden y por eso hay momentos que se viven intensamente y de manera especial.


Se dirá que en nuestra cultura moderna, tenemos los aniversarios, los cumpleaños y algunas festividades civiles o religiosas. Sin embargo, mi impresión es que tendemos a allanar la experiencia, a no distinguirla. Por ejemplo, la informalidad en la indumentaria puede ser vista como una forma de liberación de las reglas sociales pero también puede ser vista como un abandono de la idea de que hay ciertos momentos especiales en la vida que merecen que nos revistamos de un atuendo especial. Igualmente, el discurso pública abomina cada vez más del decoro, el estilo elevado y la gravedad. En el Perú y en la mayoría de países "modernos", el público quiere un presidente "que hable como tú". Los discursos de nuestros políticos tienden a ser llanos, a imitar lo vulgar y lo informal, dejando de lado los tonos altos y los ornamentos retóricos. La idea es que el líder debe hablar como cualquiera, debe evitar distinguirse. Este fenómeno tal vez sea consecuencia de una manera de ver la democratización de la vida pública. Puede ser. Pero a mí me parece innegable que su costo es la pérdida de ciertas experiencias, como nuestra relación especial con el lenguaje y con el tiempo. En las comunidades tradicionales, en cambio, el tiempo, el lenguaje y la indumentaria poseen otro valor. Su uso tiene que ver con distintas intensidades frente a sucesos distintos como la muerte, el nacimiento, la cosecha, la siembra, la alegría y la tristeza.

Creo que mi idea queda mejor reflejada en la canción Turn! Turn! Turn! de Pete Seeger, compuesta sobre la base de versos tomados del libro del Eclesiastés. Su maravilla radica, creo, en la recuperación de la idea de la temporalidad como forma de la experiencia. Si la canción es "hippie" es porque el hippismo quiso rescatar la experiencia ritual de las comunidades nativas.

The Byrds hicieron famosa esta canción (llegó a ser número 1 en el Billboard). La versión que presento aquí es de Judy Collins, acompañada por el mismo Pete Seeger. Hay un momento en que Judy Collins olvida la letra. Aquí la reproduzco en castellano y luego en inglés:

para cada cosa
hay una estación
y un tiempo
para cada propósito
bajo el cielo.

Un tiempo para nacer, un tiempo para morir
Un tiempo de plantar, un tiempo de cosechar
Un tiempo para matar, un tiempo para sanar
Un tiempo para reír, un tiempo para llorar

para cada cosa
hay una estación
y un tiempo
para cada propósito
bajo el cielo.

un tiempo para construir, un tiempo para romper
un tiempo para bailar, un tiempo para llevar luto
un tiempo para separar las piedras
un tiempo para reunir las piedras

para cada cosa
hay una estación
y un tiempo
para cada propósito
bajo el cielo.

un tiempo de amor, un tiempo de odio
un tiempo para la paz, un tiempo para la guerra
un tiempo para abrazar
un tiempo para rechazar los abrazos

para cada cosa
hay una estación
y un tiempo
para cada propósito
bajo el cielo.

un tiempo para ganar, un tiempo para perder
un tiempo para desgarrar, un tiempo para suturar
un tiempo para amar, un tiempo para odiar
un tiempo para la paz
juro que no es tarde


to everything (turn, turn, turn)
there is a season (turn, turn, turn)
and a time for every purpose, under heaven

a time to be born, a time to die
a time to plant, a time to reap
a time to kill, a time to heal
a time to laugh, a time to weep

to everything (turn, turn, turn)
there is a season (turn, turn, turn)
and a time for every purpose, under heaven

a time to build up,a time to break down
a time to dance, a time to mourn
a time to cast away stones,
a time to gather stones together

to everything (turn, turn, turn)
there is a season (turn, turn, turn)
and a time for every purpose, under heaven

a time of love, a time of hate
a time of war, a time of peace
a time you may embrace
a time to refrain from embracing

to everything (turn, turn, turn)
there is a season (turn, turn, turn)
and a time for every purpose, under heaven

a time to gain, a time to lose
a time to rend, a time to sew
a time to love, a time to hate
a time for peace,
i swear its not too late

Etiquetas: , , ,