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14 jul. 2008

Aproximación analítica a lo cholo (Segunda parte) Por Daniel Salas

En el post anterior expliqué que “cholo” no puede querer decir “peruano”. En consecuencia, “choledad” no puede querer decir “peruanidad”, sino un subconjunto de la peruanidad. En otras palabras, no todos los peruanos son cholos. Si es así ¿por qué se insiste en convertirlo en una categoría homogeneizante y hegemónica?

En la versión de Javier Gárvich lo cholo no es ni homogeneizante ni hegemónico. Él sostiene: “veo a lo cholo como algo intrínsicamente alternativo. El acceso a la globalización como un proceso autónomo, independiente, sin pasar por las horcas caudinas de los discursos hegemónicos y a un precio simbólico negociado”.

Ahora bien, a pesar de que su punto de vista es claramente distinto, Gárvich muestra simpatía con quienes piensan exactamente lo opuesto a él. En efecto, en su post afirma “Incluso se miraba con bastante desconfianza (y para algunos comentaristas con mucha crítica) al sugerente blog Choledad Privada , portador de un discutible discurso más permeable a ese término tan espinoso y que parece oponerlo arbitrariamente frente a la manifiesta pluralidad de este país”. ¿Por qué Javier Garvich enuncia una teoría y a la vez muestra interés por la teoría contraria?

Mi respuesta a las dos preguntas es que lo cholo es un lecho de Procusto en el que cualquier cosa puede caber. Ello es posible porque su finalidad no es operar como categoría sino integrarse a un discurso gratificador que produzca la ilusión de que estamos comprendiendo y superando ciertos problemas. El mismo Gárvich admite que la ambigüedad del término lo enriquece: “quizá la propia ambigüedad de la "choledad" sea algo positivo, que implique algún rasgo común de nuestra declarada pluralidad.” Es decir, el mismo Gárvich percibe que la palabra es usada de modos contradictorios y en lugar de desagregar estos usos diversos, se arriesga a sostener que es mejor no resolver esa dificultad. En otras palabras, dejar de analizar es mucho más enriquecedor que analizar.

Por supuesto, analizar te permite observar que los fenómenos del lenguaje no funcionan como aparentemente funcionan (*). Por ejemplo, te permite entender que los juegos del lenguaje no son consistentes entre sí y que, por tanto, una palabra usada en juegos diversos no es la misma categoría. Cuando no se analiza, ocurre lo contrario: varias palabras parecen ser la misma y ello a su vez crea la ilusión de que esa súper-palabra posee un poder especial (**). En este caso, “cholo” es un vocablo usado en sentidos distintos y contradictorios y ese mismo hecho le permite convertirse en candidato de fuerza para sostener varias y contradictorias teorías a la vez. La contradicción de las teorías, por supuesto, no es importante, porque la coherencia se forma en el propósito. En este caso, la finalidad es crear el espejismo de una fuerza contra-hegemónica.

Pero en primer lugar, ¿qué es lo hegemónico en el Perú? ¿La música del Grupo 5 o la de Celso Garrido Leca? ¿El Especial del humor o Yuyachkani? ¿El discurso de Vladimiro Montesinos o el de la CVR?

Para exponer la incoherencia de este discurso, cito este fragmento del mismo Gárvich: “En un asentamiento humano del sur, las chicas bailan reggaeton los fines de semana, ven por la tele las telenovelas cumbiamberas y el domingo hacen su festidanza folklórica bailando en el colegio. No se hacen paltas, pero esas chicas -adolescentes todas- ya construyen su discurso.”

Según Gárvich, hay un discurso porque las chicas hacen A, B, y C. La pregunta es si acaso no habría también un discurso si las chicas hicieran X, Y y Z. Por ejemplo, si bailaran danza moderna, vieran películas de Lynch y el domingo estuvieran trabajando en la puesta de La casa de las muñecas. Gárvich tendría que explicar qué tienen de especial las actividades A, B y C que las convierte en evidencias de un “discurso”. Porque si “discurso” quiere decir el inconsciente político que organiza un conjunto de acciones, entonces siempre hay un discurso, incluso si decidimos quedarnos echados y no hacer nada. ¿Que diferenciaría entonces a las chicas que realizan A, B y C de a las que no realizan nada? Y, mejor aun, ¿qué tiende de peculiarmente interesante hacer A, B y C?

En cambio, si “discurso” quiere decir una propuesta consciente de acción política, que tiende hacia la coherencia y al desarrollo de propuestas e ideas, yo veo muy pobres las actividades A, B y C y muy enriquecedoras e impactantes las actividades X, Y y Z. A, B y C no me impresionan, porque se trata de actividades gratificantes, conformistas y que evidencian el triunfo de los medios masivos y de los estereotipos fomentados por la escuela. X, Y y Z mostrarían, en cambio, una clara consciencia de que se puede salir de lo impuesto, que se puede explorar y contestar, en otras palabras, que la vida puede definirse respecto de valores y metas autónomas.

Por ello mismo, una de las cosas que me entristece y me apena de las definiciones de “lo cholo” es que se asocie esa palabra a lo mediocre, a lo conformista y a lo carente de consistencia ética. Afortunadamente, los peruanos no somos necesariamente como nos describen aquellos promotores de la medianía. Somos de varias maneras y, lo que es más interesante, tenemos, al igual que el resto de los seres humanos, la capacidad de ser mejores.

P.D. En este blog se dice "no entiendo que es lo que [Daniel Salas] realmente quiere decir al afirmar que lo cholo si es una categoria discriminatoria, aunque puede ser no racista".

Aclaro de nuevo: "discriminar" quiere decir "distinguir". Una categoría me puede servir para discriminar hombres de mujeres, otra para distinguir altos de bajos y otra para diferenciar liberales de conservadores. Cada vez que llamo "cholo" a alguien lo estoy distinguiendo de los "no cholos". Esto no necesariamente implica racismo. Mi punto es que no se puede usar una categoría que diferencia para decir inmediatamente después que no se va a diferenciar. Si todos los peruanos somos cholos, entonces la categoría "cholo" pasa a significar otra cosa. Lo que está mal es insistir en el uso ambiguo del término y sostener que estamos hablando de lo mismo.

(*) Una idea capital de Wittgenstein es que los problemas filosóficos son problemas del lenguaje. Al analizar los juegos lingüísticos, estos problemas desaparecen.

(**) Coincidentemente, Luis Aguirre en los comentarios a mi post anterior, llamaba a "lo cholo" como una "súper-raza" no en el sentido de "superior" sino de categoría racial que contiene a otras categorías raciales. Mi razonamiento es parecido y creo que se produce con muchas palabras que se usan de maneras diversas. Producen la ilusión de que son palabras que contienen, a su vez, varias palabras.

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12 jul. 2008

No los dejan hacer pichi Por Susana Frisancho


Suelo ir a comprar cosas cada semana a la bioferia del parque reducto.
Durante mi visita de hoy me enteré de que los vendedores están prohibidos, por el alcalde Masías, de utilizar los baños del parque. Estos son solo para el público, no para ellos. Hoy ví a una pobre chica desesperada por hacer la pila (hacer pipí, orinar, miccionar...) sin poder hacerlo por esa prohibición. Ella misma me lo contó, y su mamá que también vendía en el mismo puesto me dijo que era cierto, que el alcalde les ha prohibido a ellos usar los baños, que estos son solo para los compradores y vecinos y que los vendedores tienen prohibido utilizarlos. Muchos de ellos se han acostumbrado a estar toda la mañana sin tomar nada de líquido, a fin de evitar tener ganas de ir al baño. Pregunté a otra vendedora unos 5 puestos más a la derecha y me confirmó esta versión.
Estoy indignada por esto y me cuesta creerlo, aunque de un alcalde de la calaña del que tenemos, que encarcela ciclistas solo porque "parecen" delincuentes, que se puede esperar. ¿Es esto realmente así? ¿Lo saben los vecinos de la zona? ¿Lo saben los clientes de la feria? (Yo por lo menos, me enteré recién hoy...). Y si esto es cierto, ¿estamos dispuestos a tolerar que las cosas sigan siendo así?
Dicho sea de paso, recomiendo visitar la bioferia a quienes no la conocen. Para los enfermos celiacos y para los que no toleran la proteína de la leche de vaca y pensaron que les estaba vedado comer algún postre les cuento que hay tortas deliciosas sin gluten y sin caseína, igualitas (o hasta mejores) que las "normales".
Nota: me robé la imagen de las verduras de aquí

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1 jul. 2008

Aproximación analítica a lo cholo (Primera parte) Por Daniel Salas

Inspirado por este post de Javier Gárvich, he decidido escribir dos post sobre lo que pienso respecto de "lo cholo".

Esta primera intervención no toca casi nada de lo que dice Gárvich. Se trata, simplemente, de una cuestión previa antes de entrar en la discusión, una cuestión previa que considero necesaria a fin de descartar una confusión futura. Consiste en la siguiente proposición que paso luego a demostrar:

"Lo cholo no es equivalente a lo peruano".

Explicación:

Las categorías tienen como finalidad distinguir. La categoría "peruano" distingue a los peruanos de los argentinos, los colombianos, los serbios, etc. Tú eres peruano en la medida en que te encuentras frente a otras personas que no lo son.

Si todos los peruanos son cholos, entonces el término "cholo" se hace equivalente a "peruano". Las expresiones del tipo "Oye, cholo, vamos a tomarnos una cerveza" significarían lo mismo que "Oye, peruano, vamos a tomarnos una cerveza".

Uno es peruano en la medida que existen los no peruanos. De la misma manera, uno es cholo en la medida en que existen los no cholos.

Entonces, allí subsiste la posibilidad del vocablo de discriminar. "Discriminar", por cierto, no siempre es una operación racista: en un sentido lato, "discriminar" significa "distinguir". Tú puedes discriminar a tu amigo como cholo en tanto que lo percibes diferente del asiático, del negro, del blanco, etc. Sólo cuando la discriminación implica una valoración prejuiciosa de la persona en razón de tal distinción, se puede hablar de discriminación racista. Dicho de otra manera, todo uso de la palabra "cholo" es discriminatorio pero no toda discriminación es un prejuicio racista. "Cuando te llamo "cholo" no te discrimino", diría Gárvich. Esa es una meridiana verdad, nacida de la confusión entre "discriminación" y "discriminación racista". Tal vez no me discriminas prejuiciosamente (no eres racista) pero estableces una diferencia racial de todas maneras.

En efecto, la categoría "cholo" posee originalmente un sentido despectivo que trata de ser revertido en los llamados "sentidos afectuosos" y en la vindicación de la "choledad" como rasgo identitario de los peruanos. Estos usos existen y no pueden calificarse de racistas pero (este es el punto capital de mi análisis) no terminan de borrar la diferencia.

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3 jun. 2008

Racismo mortal Por Silvio Rendon

El tema del racismo a partir de la guerra interna recupera primer plano. El 28 de mayo César Hildebrandt en Eran sólo serranos lo manifiesta descarnadamente:
Allá [Chile y Argentina] eran blancos o mestizos que habían optado por el camino equivocado. Aquí los muertos fueron cholos pasmados por la derrota de hace 500 y pico de años, quechuahablantes ininteligibles, chacchadores de baba verde, mujeres intraducibles, adolescentes que podían ser tentados por el enemigo, niños que querrían más tarde vengarse, comuneros indocumentados por los que nadie reclamaría, viejos que ya estaban muertos de frío, viejas que sólo sabían lloriquear.

–Sí, sí, mi capitán: eran como llamas.

Y después nos preguntamos por qué a veces nos crecen tumores como el de Sendero.

Carlos Tapia ayer sostiene en Alan García y el manual ME 41-7
¿Qué dice el manual ME 41-7? Que las patrullas de nuestro Ejército al ingresar en las comunidades donde simpatizantes o campesinos obligados por el senderismo habían sido miembros de sus llamados “comités populares” (OPA, en términos de nuestro Ejército), las patrullas militares deberían: a) “eliminar a los miembros de la OPA. b)... para lo cual se requería las informaciones suficientes para garantizar el éxito de la eliminación. c)…(de tal manera) que la eliminación planeada pueda llevarse a cabo totalmente”.

Y, a continuación se lee este escalofriante párrafo: “En esta operación se tendrá en cuenta que el jefe y los miembros más destacados de la OPA local se hallan demasiados comprometidos con la subversión para que pueda esperarse de ellos un cambio”.
...
De julio de 1989 a julio de 1990 (último año del primer gobierno aprista) fueron ajusticiados extraoficialmente y enterrados en fosas clandestinas más de 500 campesinos sospechosos de haber pertenecido a las OPA.
Una suerte de "solución final" para las "OPA"... (Una acotación: donde dice "ajusticiados" debería decir "ejecutados". Ajusticiar es dar muerte a un reo condenado a ella o condenar a alguna pena: aquí.).

Como diría el padre de Joaquín en "No se lo digas a nadie" de Jaime Bayly, "he hecho patria, he matado a un cholo, jajaja", provocando las risas del público del cine El Pacífico, como refiere Jorge Bruce en el debate del IEP sobre el racismo.

Hace poco Ricardo Alvarado sostuvo en el IEP que "la violencia política es producto del racismo". No le dieron mucha bola. Posteriormente, hubo un debate en un blog y hubo posiciones muy disímiles (1).

La pregunta queda flotando ¿Hubo racismo durante la guerra interna?

Algo se ha avanzado sobre el asunto. El colega y compatriota Marco Castillo en coautoría con Ragan Petrie aporta un estudio sobre el tema: Discrimination in the Warplace: Evidence from a Civil War in Peru. En este trabajo usa la base de datos de la CVR y calcula la probabilidad de que los diversos agentes del estado registren a una persona, y la probabilidad de que dado que registran a una persona, la maten, según idioma y lugar. Se rechaza que haya existido discriminación estadística en favor de discriminación por prejuicios:
we find that the pattern of violence cannot be reconciled with current models of statistical discrimination. This is true even if we consider different rationales behind the exercise of violence.

(...)There was clearly differential treatment across groups by agents of the state. Men and non-Spanish speakers were more likely to be killed and searched by any agent of the state. This result holds in periods of martial law and periods without martial law. We exploit changes in institutional environment to then test the nature of discrimination. In particular, we find that behavior towards non-Spanish speakers, especially women, cannot be reconciled with theories of statistical discrimination and seems to be driven by taste-based discrimination. This was particularly pronounced in the South Central region of the country where the terrorist activity was most pronounced and earlier.

The behavior we observe in this extreme setting is revealing. Wars are periods of time in which emotions are raw and people respond on instinct. That we observe patterns of behavior inconsistent with statistical discrimination suggests that there are underlying sentiments exist, they may still manifest themselves in differential hiring neighborhoods, or limited educational opportunities.
Se trata de una situación límite donde sí se encuentra discriminación por raza, que otros autores, como Ñopo y Trivelli no encuentran (ver ¿Machistas o Racistas? Discriminación en el mercado de trabajo peruano). Así, la guerra interna peruana puede ser incorporada con completa carta de ciudadanía al debate sobre el racismo en el país. La CVR había aportado evidencias descriptivas sobre el asunto. Tenemos ahora un interesante contraste de la hipótesis del racismo. No es una discriminación estadística, basada en la observación imperfecta de talentos, sino discriminación por prejuicio, odio, antipatía. Viene del fuero interno más irracional, no del cálculo racional.




Cuadro 7 de Castillo y Petrie. Probabilidad de ser registrado y probabilidad de muerte dado un registro. La probabilidad de muerte es más alta para hombres que para mujeres. En Ayacucho y Huancavelica la probabilidad más alta de muerte la tiene la marina. Le sigue el ejército para hombres, y la policía para mujeres. Vale la pena leerlo completo, en particular la desagregación según idioma.

Hacer click en la imagen para ampliarla.

________

(1) El debate es primero entre Rochabrún y Vanini en el blog de Martín Tanaka. Luego Alvarado cuestiona a Rochabrún quien secunda a Tanaka en su afirmación de la disminución de racismo en el Perú y rechaza partir del "fuero interno" en el análisis del racismo: Dejemos el fuero interno en su sitio, y veamos cuáles son las posibilidades de acción y de vida de cada quién y cómo han variado. Rochabrún responde que Alvarado no le ha entendido (apoyado por un anónimo "¿han leído siquiera lo que el profesor Rochabrún está diciendo en su comentario?") a lo que Alvarado replica citando frases de Rochabrún que no dejan lugar a muchas dudas sobre lo que éste afirma:
"Ahora cualquiera puede jugar a despreciar a cualquier otro apelando a cualesquier fenotipo; la discriminación se ha democratizado, y esto es un signo de cambio [!]".

"La afirmación a rajatabla de que existe racismo no es sino una forma de autoflagelamiento moral que confunde las apreciaciones recíprocas subjetivas con la marcha de la sociedad. Dejemos el fuero interno en su sitio".

"...referir casos indignantes [¿de racismo?], que inclusive pueden ser genuinas “innovaciones” en la materia, es colocar, definir, y tratar de solucionar el problema en el fuero interno de las personas".
Hay ocasiones en que el interlocutor no entiende lo que su interlocutor le dice. Sin embargo, hay otros casos en que sí le entiende perfectamente, a pesar de su lenguaje ambiguo y poco concreto, y se recurre al "no-me-has-entendido" como forma de desmerecer la opinión ajena y evitar confrontarse a la versión desnuda sin eufemismos de un pensamiento. Ocurre mucho. A cada rato.

El profesor Rochabrún, apoyándose en un anónimo, desmerece la crítica de Ricardo Alvarado. Curiosamente, sin embargo, la reacción de Alvarado se ajusta al ejemplo de Martín Tanaka. La caricaturizaré así:
- Anónimo: "¿Sabes con quién estás hablando?"
- Alvarado: "¿Y a mí qué me importa?"
Pues sí, los tiempos han cambiado, los argumentos de autoridad no se admiten tan fácilmente...

A continuación Rochabrún afirma:
Respecto a la alusión al % de quechuahablantes muertos según la CVR (vilmente muertos, debido a las "razones" de la guerra), reiterada por el Cantante por Nsima vez, ¿hay alguna estadística sobre el idioma materno de los victimarios? Dada esa carencia ese dato pareciera decir que ellos fueron muertos exclusivamente por hispanohablantes. Y no fue así. (Claro está, en el caso de víctimas causadas por el ejército, muchos soldados podrían ser quechuahablantes, pero ahí su idioma materno es irrelevante.) Como se puede ver, cuando un dato "nos conviene" lo citamos como si hablase por sí mismo.
Lo que no queda claro con este comentario es qué se demostraría con esa estadística sobre los victimarios. Si hay muchos soldados quechuahablantes, que acatan órdenes sin chistar, ¿hay menos racismo? Curiosamente, el autor cae en lo mismo que critica, pues lanza la pregunta como si esta "hablase por sí misma". Y curiosamente también, nadie se lo señala....

(Aquí también el trabajo de Castillo-Petrie algo aporta, pues desagrega a los victimarios de los agentes de estado en marina, ejército y policía, entidades de diferente composición étnica y social. Ahí están los números que pueden ayudar a responder la inquietud que había sobre el asunto).

Posteriormente, ver en estos comentarios, Ricardo Alvarado interviene
Le pregunté a Martín Tanaka porque no se había pronunciado sobre el caso en su promocionada entrevista en Perú 21:

"¿Qué opinas sobre los hallazgos de 'Los Cabitos' a la luz de tu teoría sobre la disminución del racismo en el Perú? ¿Ahora hay menos racismo porque se matan menos indígenas? ¿O, siguiendo al maestro Rochabrún, estamos frente a una 'apreciación subjetiva' y lo importante es establecer el grupo étnico del que tiró del gatillo?".

Y esta fue la respuesta de Martín:

"No veo ninguna relación entre un tema y el otro. El tema de Los Cabitos responde a una macabra estrategia de responder el terror con el terror, bastante bien documentada por la CVR".

Si 81 de las 81 víctimas halladas eran indígenas, me parece que estamos frente a un caso de racismo. Pero en fin, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
El trabajo de Castillo-Petrie es muy claro en que el racismo sí tiene mucho que ver con la guerra interna, una situación límite donde los odios y fobias se expresan letalmente...

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8 mar. 2008

En el día de la mujer Por Silvio Rendon

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21 ene. 2008

Discriminación en el Club Regatas Por Susana Frisancho

En el GCC se ha hablado varias veces de la discriminación. Hoy me entero por el blog de Nila Vigil, Instituto Lingüístico de Invierno, que se está corriendo esta carta para reunir firmas para lograr la modificación del Reglamento del Club Regatas Lima. El post de Nila sobre el tema aquí (ver comentarios).

Copio un extracto del reglamento del Regatas (el que se quiere modificar) y luego el texto de la carta aquí abajo:

“LOS ASOCIADOS QUE INGRESEN AL CLUB REGULARMENTE CON PERSONAL A SU SERVICIO: COMO CHOFERES, ENFERMERAS Y/O AMAS, deberán tramitarles en el Departamento de Registro de Asociados el fotocheck respectivo, el cual debe ser portado en forma visible en la solapera de su uniforme dentro de las instalaciones del Club. El asociado se hace responsable del comportamiento de su personal para lo cual debe informarlo previamente sobre las disposiciones internas básicas del no uso de las instalaciones del Club, no uso de las piscinas, no bañarse en el mar y no ocupar mesas ni sombrillas en las terrazas o la playa y el respeto a las autoridades dentro del club que pueden guiarlos durante su permanencia"

Pueden verse las disposiciones internas del Club Regatas (completas) aquí

Y esta es la carta que está circulando:

Lima, 16 de enero de 2008

Señor
JORGE MARCHENA SUITO
Presidente del Club Regatas Lima

Los abajo firmantes nos dirigimos a usted para expresarle nuestro profundo rechazo frente a las disposiciones que el Club Regatas Lima impone a las trabajadoras del hogar de sus socios.

Puede comprenderse que el acceso a las instalaciones recreativas y deportivas esté restringido a los socios y sus invitados, pero carece de fundamento que se prohíba ingresar al mar a las trabajadoras del hogar. El mar, así como la playa, NO pertenecen al Club Regatas Lima. Por lo tanto, éste no tiene ningún derecho para impedir el ingreso al mar a las trabajadoras del hogar y a ninguna otra persona.

Del mismo modo, nos llama la atención que se imponga a las trabajadoras del hogar uniforme blanco o celeste y se prohiba que éstas acudan con sandalias, imponiéndose el uso obligatorio de zapatos o zapatillas blancas. Consideramos que el uniforme de una trabajadora del hogar debe estar dispuesto entre ésta y sus empleadores, no pudiendo un club imponer obligaciones de vestimenta para quienes no son sus socios. No puedeplantearse una justificación de seguridad para imponer dicho uniforme, porque el mismo club exige a todas las trabajadoras del hogar portar la identificación con fotografía (fotocheck) que el club emite.

Consideramos que el uso obligatorio del uniforme y zapatos, la prohibición de ingresar al mar y a la playa y el confinamiento en una Sala de Amas a las trabajadoras del hogar son rezagos coloniales, que no se condicen con el respeto a derechos fundamentales como la igualdad.

Por ello, exigimos que el Reglamento del Club Regatas Lima sea modificado en lo que corresponde a las trabajadoras del hogar o se hará necesario llevar a cabo las acciones legales pertinentes.

Los que deseen suscribir esta carta pueden enviarle un mail a Wilfredo Ardito al warditovega@yahoo.es

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8 set. 2007

Discriminación en el Congreso Por Daniel Salas

Como sabemos, después de un debate sobre un proyecto de ley para la protección de las lenguas indígenas, la congresita María Cleofé Sumire acusó a la congresista Martha Hildebrandt, que se había opuesto con malas maneras al proyecto, de "ir al parlamento a dormir". Esto dio lugar a un desafortunado duelo verbal a la salida del Congreso de la República en el cual Hildebrandt se refirió una vez más, con desprecio, a los hablantes de lenguas minoritarias.

Son conocidos los videos en los que se ve a Martha Hildebrandt durmiendo en plena sesión del Congreso. Ahora bien, es probable que la doctora Hildebrandt sufra de narcolepsia. Si es así, es bastante injusto e inapropiado que la congresista Sumire presente este tipo de acusaciones. En efecto, no todas las personas que se quedan dormidas en una reunión, en una clase o en el cine son desatentas o están aburridas y haríamos bien todos en ser conscientes de la existencia de esta condición que no debería ser objeto de burla.

Pero Martha Hildebrandt, por su parte, no tiene problemas en burlarse de los hablantes de lenguas minoritarias. ¿Qué clase de lingüista se permite hacer tal cosa? Obviamente, alguien que ignora en qué consiste su profesión. Martha Hildebrandt posee un prestigio más amparado en sus gestos autoritarios que en su conocimiento de la disciplina que practica. Lamentablemente, muchos siguen creyendo que la lingüística es la disciplina del "buen hablar" y por eso consideran a una persona como Martha Hildebrandt "muy preparada". No lo es en absoluto. Para una explicación especializada de lo que digo, véase aquí y aquí.

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3 ago. 2007

"No me dejaron entrar" Por Silvio Rendon

Leo el post de Martín La Sede: local discriminador. ¡No vayan! y me acuerdo de la legendaria y exclusiva discoteca Studio 54 lanzada por una peruana, Carmen D'Alessio. Algunas imágenes:



Este lugar era famoso por las celebridades que asistían, por la música disco (de la música disco su centro), y porque Steve Rubell se paraba en la puerta y seleccionaba a dedo quién entraba y quién no. Verlo en acción aquí.
Rubell became a familiar face in front of the building, turning people down at the door and only letting in those who met his specific standards. Sometimes he would dismiss unwanted patrons by telling them that they were ugly, or that they should go home and change their clothes.
Y más aún:
At the club's prime, Rubell became widely known for hand selecting guests from the always huge crowds outside, mixing beautiful "nobodies" with glamorous celebrities in the same venue.
Y más todavía
Hordes scrambled to gain entry but only the lucky ones succeeded in gaining entry. Some celebrities including Warren Beatty, Mick Jagger and Frank Sinatra were unable to get in, in part due to Studio 54's elusive doorman Marc Benecke.
La selección de gente no era de tipo racial ni social. Era un chocolateo a dedo. Sin embargo, viendo esto, tal vez alguien habría pedido que alguna INDECOPI le cayera encima a Studio 54.

Yendo al caso referido por Martín sobre el periodista miraflorino que no pudo entrar a una discoteca de su distrito, no veo evidencia alguna de discriminación racial en ese caso. Hay varios casos dónde sí hay evidencias de discriminación racial y muy pero muy graves como para gastar tinta y pixeles en un, permítaseme la expresión, lío de blancos. Lo que han hecho Cecilia Valenzuela y su equipo (ver aquí ) debería recibir mucho más atención que este caso, donde el periodista supuestamente discriminado pudo sin mucho esfuerzo entrar a la discoteca de su preferencia...

Actualización:
Sobre este tema recomiendo
  • "Se reserva el derecho de admisión" de Martín Tanaka (con un debate en curso)
  • ¿Malditos racistas? de Fantomas
    Cuando leí el texto de Avilés -cargadito de lisuras y del dandismo literario tan cercano a Etiqueta Negra- me pareció sumamente raro que lo discriminaran racialmente. Cualquiera que haya ido a La Sede sabe que ahí dentro bailan, se soban y celebran perro, pericote y gato. Si hay un sitio realmente variopinto, en todo sentido, ese es La Sede. Y, leyendo mejor, también me pareció raro que Avilés, frente a un acto de criba y selección en la entrada, asumiera a priori que era por su cacharro, por su skin tone, por su dolorosa choledad. Fue curioso leer que el que denunciaba racismo, exhibiera a la par racismo contra sí mismo.
Sí, pues. Muy curiosa fue la redacción de Avilés...

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10 jul. 2007

¿Acceso a la cultura o discriminación? Por Susana Frisancho

He leído ayer (Lunes 9 de Julio) esta columna de Alfredo Bullard en Peru21:

Maravilla discriminadora
¡Qué bueno! Machu Picchu es una de las 7 maravillas del mundo. Podemos estar más orgullosos al invitar al resto del mundo a que la conozcan. Pero ¡qué pena!, cuando vengan a conocer Machu Picchu, los discriminaremos. Igualito a como si una discoteca cobrara el doble a una persona solo por ser de raza negra o mestiza, las autoridades cobran el doble a los extranjeros que visitan Machu Picchu. Tratar a los seres humanos diferente solo porque nacieron en algún lugar o pertenecen a un género o raza debe asquearnos por igual. Lo que se hace con Machu Picchu, además de inconstitucional, es indigno. Ni Machu Picchu, ni el Perú, merecen ser identificados como discriminadores. Finalmente, es un orgullo de toda la humanidad y no solo de los peruanos. La falta de humanidad de unos funcionarios no puede generarnos vergüenza a todos. Y si queremos ser sinceros, promocionemos el santuarios diciendo "Venga a conocer una discriminadora maravilla del mundo".

¿Qué le pasa a este señor? Me parece muy ligera su afirmación y me gustaría que los economistas den su opinión. Toda la vida, a cuanto sitio he ido, me han cobrado más en todo por ser extranjera. Hace dos días que acabo de llegar de México, a donde fuí a ver una presentación folklórica en el Palacio de las Bellas Artes, por la que tuve que pagar más del doble de lo que se cobra a las "familias mexicanas", simplemente por ser extranjera. Y no me valió ni mi carnet de docente (que me sirvió en otros lados para acceder a descuentos, como en la casa de Frida Kahlo) ni el hecho de ser latinoamericana para acceder al precio que pagaban los nacionales. Nada, el descuento era para los mexicanos, y solo para ellos, y me parece bien que se fomente de esta manera el acceso de las personas del propio país a las actividades culturales. Quizá sí resultaría razonable hacer algún tipo de diferencia a favor de aquellos extranjeros que vienen de Latinoamerica o de regiones poco favorecidas (tal como se hace en los congresos académicos, en los cuales se les suele cobrar menos a los participantes de países en desarrollo, por ejemplo, a los que vienen de Africa), y considero adecuado cobrar menos a los docentes que en general, y en todo el mundo, tiene sueldos bastante más bajos que los de otros profesionales (y me incluyo en esto, pues a los docentes universitarios tambien se nos paga mal), pero la verdad es que la opinión del señor Bullard me parece descabellada. La discriminación que se hace no es simplemente por el lugar de nacimiento, como él intenta hacer ver, sino por la capacidad adquisitiva, y es una discriminación positiva que intenta suplir en algo las diferencias económicas entre las poblaciones y reconocer el derecho de los nacionales de pocos recursos a disfrutar del patrimonio cultural de su país. Es mi opinión. Que hablen ahora los economistas.

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18 may. 2007

Más sobre el mercado laboral y la discriminación Por Carlos

Hola Hugo, bienvenido al Gran Combo y felicitaciones por un post inicial tan bueno. Encuentro el tópico (y el enfoque también) sumamente interesantes. Me da mucho gusto tener la oportunidad de conversar este tipo de temas con gente que le interesa el tema y sobretodo, que lo ha trabajado con mucha destreza -como he podido apreciar en tus trabajos referidos. El post ha despertado algunos comentarios y preguntas que tratare de compartir brevemente. Lo iba a poner en sección comentarios pero me salio muy grande, así decidí mejor lanzarlo como post-comentario. Muchos saludos!



Comentario al post de Hugo Ñopo

Como se podía leer en el primer párrafo del post de Hugo, no hay evidencia de discriminación racial en los mercados de trabajo en el Perú. Esto se puede decir, limitándonos a las estrategias empíricas utilizadas por la investigación económica hasta ahora. Sin embargo, dado que la discriminación no es un fenómeno de naturaleza netamente económica y además, no se cuentan aun con métodos certeros para medir la productividad de las personas, creo que la evidencia encontrada hasta el momento no podría ser concluyente. Incluso en el mercado de trabajo. Esto, porque no se ha logrado diseñar aun, estrategias empíricas que recojan todos los componentes no observables mencionados, ni tampoco explicar porque hay un 20% que se ha sentido alguna vez discriminado por origen étnico.

Estoy totalmente de acuerdo en que se suele atribuir a la discriminación racial, ciertas diferencias en el mercado de trabajo que podrían deberse en realidad a diferencias en capital humano. Lo cual me dice tácitamente (y corrijanme por favor si me equivoco) que los empleadores discriminan definitivamente por productividad, pero también por capital humano, como señal de productividad. Sin embargo, dada la asimetría de información que enfrentan los empleadores, y todas las cifras presentadas sobre acceso a educación departe de algunos grupos étnicos, frente a información incompleta, ¿no sería el origen étnico, un predictor de capital humano para algunos empleadores? Considero que en el caso del mercado de trabajo, la discriminación racial (si existiera) surge inicialmente en la mente del empleador, y depende de la valorización que éste tiene, respecto a cada grupo de origen étnico diferente al suyo. Así, podría ser que existieran empleadores que discriminan por origen etnico, en un intento de discriminar por productividad; y otros que discriminan simplemente por origen étnico.

Por otro lado, en el caso del trabajo experimental realizado en GRADE, me sorprendió gratamente la identificación de auto-discriminación a través de menores expectativas de salarios, en el caso de las mujeres . Realmente, mis felicitaciones, considero un gran logro identificar y cuantificar un fenómeno de esa naturaleza (son ese tipo de cosas que la ciencia económica puede realizar y otras ciencias sociales no, las que hacen que me apasione la carrera!). Sin embargo, podríamos pensar el fenómeno de auto-discriminación también para el caso de discriminación racial.

En el mismo experimento, los empleadores que recibían a los empleados previamente seleccionados por el ministerio, veían en cierta medida aliviado el problema de información asimétrica. Se podia esperar que los empleados al ser pre-seleccionados, sean similares en productividad independientemente de otras características. Así, un empleador que discrimina por productividad, no tendría que recurrir a otros indicadores posibles de capital humano (como el origen étnico) para seleccionar a sus empleados. De forma similar al caso de género, podría ser que la auto-discriminación en el caso de origen étnico, haya hecho que exista un grupo de gente que ni siquiera se presente a las entrevistas del ministerio, por la creencia que de llegar a las empresas, serían discriminados, lo cual podría dejar abierta la posibilidad de que la muestra del experimento no sea suficiente para obtener resultados concluyentes. Pero tal como fue señalado, el estudio experimental no tiene cobertura nacional (urbana) como los estudios previamente referidos. Aún así, la innovación y la audacia del enfoque lo convierten en un gran paso hacia las respuestas a las preguntas planteadas, y marca definitivamente, un hito en los estudios de discriminación y mercado laboral. Tenemos muchas preguntas por responder, por lo cual, aún queda mucha investigación por realizar.

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¿Machistas o racistas? Discriminación en el mercado de trabajo Peruano. Por Hugo Nopo

Primero lo primero. Silvio, muchas gracias por la invitación! Veamos como anda este primer post. Me llamó la atención tu "¿Por qué no se van del país?" que de taquito llega al tema de la discriminación. Aprovecho entonces para hacer cut & paste de un textito que prepare hace unos meses para una revista peruana.
Bottomline del asunto es mas o menos el siguiente: mucha gente se llena la boca hablando de discriminación, pero en realidad cuando uno va a los datos (existentes o los que uno pueda generar en el oficio) no encuentra evidencia de ello. Los peruanos, aparentemente, no nos comportamos discriminadoramente a la hora de los loros (es decir, cuando hay incentivos economicos a simplemente actuar de manera racional/eficiente). Lo que si hay, y mucho, son diferencias raciales en capital humano. Me parece importante resaltar la necesidad de poner la discusión en el lado de las cifras (o lo científicamente comprobable) y no en el lado de la evidencia anecdótica (o de los mitos).


Y dice asi...


¿Machistas o racistas? Discriminación en el mercado de trabajo Peruano.


Algunos Mitos
La reciente Encuesta Nacional Sobre Exclusión y Discriminación Social de DEMUS nos dice que dos de cada tres peruanos creemos que nuestra sociedad es machista y uno de cada dos pensamos que es racista. Además, cerca del 20% de los entrevistados reporta haberse sentido discriminada(o) alguna vez por razones que tienen que ver con su raza u origen étnico. Cerca de la mitad de tal porcentaje es el que reporta haberse sentido alguna vez discriminada(o) por su sexo. En el imaginario común de los Peruanos de hoy parece tener mayor presencia la discriminación racial que la de género. En esta nota damos cuenta de la investigación económica que apunta en sentido contrario. La evidencia sugiere que, al menos en lo que a resultados de los mercados de trabajo se refiere, los problemas de género son mas marcados que los problemas raciales.

Se tiende a confundir la enorme evidencia sobre diferencias en los resultados del mercado de trabajo con evidencia de discriminación. Es cierto, las tasas de desempleo y especialmente de subempleo entre las personas con rasgos indígenas son mas altas que las del promedio de la población. Las personas con rasgos indígenas están desproporcionadamente más representadas en ocupaciones de menor calificación, en la informalidad, tienen menor acceso a los beneficios de salud y pensiones que el mercado de trabajo ofrece y, como colofón de todo ello, tienen salarios mas bajos. Sin embargo, esto no es necesariamente evidencia de discriminación en los mercados de trabajo.

Entonces ¿Qué es discriminación en los mercados de trabajo? La definición comúnmente aceptada en la comunidad académica dice que si dos individuos son igualmente productivos (en la misma actividad) pero gozan de diferentes beneficios (ocupación, formalidad, salario, vacaciones etc.) entonces uno viene siendo discriminado. Esta definición, aparentemente tan simple y tan básica, no es fácilmente verificable. La gente percibe diferencias en resultados en los mercados de trabajo como evidencia de discriminación, cuando en realidad estas diferencias pueden deberse a la menor productividad de grupos menos favorecidos o que tienen menor acceso a recursos.

Algunas Cifras
Es cierto, se ha estimado que en promedio en el Perú Urbano, un trabajador con rasgos indígenas gana entre 50% y 60% menos por hora trabajada que uno con rasgos blancos o extranjeros.[1] Este es un resultado del mercado de trabajo. Pero entonces cabe la pregunta, ¿son todos los trabajadores en el Perú igualmente productivos, sin importar sus características raciales? Por otro lado, se ha estimado que durante los últimos quince años en Lima Metropolitana las mujeres han recibido salarios promedio que han estado por debajo de lo que han recibido los hombres en 48%.[2] Entonces surge también la pregunta ¿son hombres y mujeres igualmente productivos? Por mas que estas preguntas puedan parecer “políticamente incorrectas” resultan fundamentales para reenfocar adecuadamente la discusión sobre la situación de los grupos desfavorecidos y de las políticas necesarias para mejorar su situación. Es necesario salir de la retórica y documentar con cifras la situación, desmitificando algunas de las tantas “verdades” que abundan en la discusión sobre el tema.

Observar y medir la productividad de los individuos es una tarea muy complicada, casi cercana a lo imposible. Por eso, lo que la investigación en mercados de trabajo hace es observar y medir características de su calificación o “capital humano” que los mercados premian. Así, cuanto mas características de capital humano de los individuos se pudieran observar y medir, mas cerca estaríamos de una medida acertada de la productividad de los mismos. De esta manera, existiría discriminación si se observaran diferencias en los resultados de los mercados de trabajo que no guarden correlato con diferencias en las características de capital humano. Así, las preguntas enunciadas previamente acerca de las diferencias raciales y de género en la productividad se convierten en unas sobre las características de capital humano de los individuos.

Estadísticas obtenidas a partir de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) y de la Encuesta de Niveles de Vida (ENNIV) nos dicen que en promedio un trabajador en el Perú Urbano con marcados rasgos blancos o extranjeros tenía 12 años de escolaridad en el 2001 mientras que uno con marcados rasgos indígenas alcanzaba solo 6. Paralelamente la educación promedio alcanzada por los hombres era de 10.3 años mientras que para las mujeres tal promedio llegaba a 9.3. Yendo mas allá de los años de escolaridad y explorando de alguna manera la calidad de la educación encontramos diferencias aun mas dramáticas. Un poco mas del 70% de los trabajadores del Perú urbano con rasgos blancos o extranjeros estudió en colegios privados. Entre quienes tienen rasgos indígenas mas marcados, tal cifra está entre el 1% y 2%. Las diferencias de género en este sentido favorecen ligeramente a las mujeres. El 14% de las trabajadoras en el Perú Urbano estudiaron en un colegio privado mientras que el 12% de los trabajadores lo hizo así.

Vistas esta diferencias en escolaridad y asistencia a colegios privados de los individuos, no es de extrañar que la investigación económica no haya encontrado evidencias de discriminación racial en los mercados de trabajo. Las grandes diferencias raciales en salarios son reflejo de las notorias diferencias en escolaridad y calidad de su educación (además de otras características de capital humano, como experiencia, por citar solo un ejemplo). Sin embargo, dadas las pequeñas diferencias en educación entre hombres y mujeres ¿por qué hay tantas diferencias de salarios? ¿acaso esto no es evidencia de discriminación?

Un enfoque experimental para el análisis de discriminación
Una respuesta común a esta última pregunta es que existen características no-observables. Es decir, hay características de capital humano que los mercados de trabajo premian y que no necesariamente se pueden capturar y medir a partir de encuestas. Ejemplos típicos son la iniciativa, la motivación, la habilidad, la capacidad de trabajar jornadas largas y la menor existencia de “distractores” (como responsabilidades en el hogar) entre otros. Si fuera el caso que por lo general los hombres tuvieran ventaja en términos de tales características no-observables, entonces las diferencias en salarios podrían ser también atribuídas a tales características y no necesariamente a discriminación. Este es un punto en el que las encuestas de hogares tradicionales encuentran sus límites como herramienta de análisis.

Un enfoque que se viene desarrollando recientemente es el experimental, donde se expone al individuo a una situación específica simulada y se levanta información de sus respuestas y (re)acciones. En el Perú ya tenemos algunos avances en ese sentido también.[3] Durante 6 meses entre el 2002 y el 2003 los investigadores de GRADE hicimos seguimiento al sistema de intermediación laboral del Ministerio de Trabajo, la red CIL-ProEmpleo. La red recibe diariamente información sobre puestos de trabajo vacantes en el sector privado y se encarga de enviar postulantes calificados (a los que entrevista y adiestra previamente) a ser entrevistados por las empresas para cubrir tales vacantes. El seguimiento hecho para este estudio se concentró en tres ocupaciones de alta demanda: secretarias, vendedores y asistentes (contables y administrativos). Para esto se levantó información de todas las vacantes ofrecidas en estas tres áreas, de las empresas que las ofrecían y de todos los postulantes que fueron enviados a las entrevistas de trabajo.

Un punto importante para el análisis es que no todos los postulantes que se acercan a las ventanillas de la red CIL-ProEmpleo son enviados a las empresas para la entrevistas de trabajo. Solo aquellos que satisfacen los requisitos mínimos del puesto al que postulan y se desenvuelven satisfactoriamente en la entrevista personal reciben las instrucciones para ir a la empresa a entrevistarse. Esto nos provee una situación única (y en este sentido, experimental) en la que los postulantes a un mismo puesto son, según la evaluación de la red CIL-ProEmpleo, igualmente productivos. Si dentro de estos grupos igualmente productivos fuera el caso que aquellos con rasgos indígenas o las mujeres fueran contratados en una menor proporción, podríamos encontrarnos frente a una evidencia de discriminación. En contra de lo que se esperaría en base a la preocupación generalizada de los Peruanos, este no fue el caso. Los resultados del trabajo de campo arrojaron similares tasas de contratación para hombres, mujeres, blancos e indígenas. No encontramos evidencias de discriminación en la contratación en estos sectores del mercado de trabajo en Lima Metropolitana.

Sin embargo, hay un elemento que nos arroja pistas interesantes sobre las diferencias de género en los salarios. En las entrevistas que hicimos a los postulantes preguntamos ¿cuáles son sus pretensiones salariales? Aquí encontramos que blancos e indígenas con similares niveles de calificación y experiencia tendían a mostrar pretensiones salariales similares, pero las mujeres tenían pretensiones que estaban entre 7% y 10% por debajo de las de sus contrapartes hombres con las mismas características de capital humano.. Hemos encontrado evidencia de diferencias de género en una de las famosas características no-observables. Es decir, las mujeres enfrentan el mercado de trabajo con pretensiones/aspiraciones que están por debajo de las de sus pares hombres. Esto podría interpretarse también como evidencia de auto-discriminación. Sin embargo, es importante aclarar que este estudio experimental no tiene cobertura nacional (urbana) como los estudios previamente referidos.

En Resumen
No hay evidencia de discriminación racial en los mercados de trabajo urbanos, sin embargo hay diferencias abismales entre individuos con rasgos indígenas e individuos con rasgos blancos en el acceso a educación. Por otro lado, las diferencias de género en el acceso a la educación no son notorias, es mas, en algunos casos favorecen a las mujeres. Sin embargo, hay grandes diferencias por género en los salarios en los mercados de trabajo. Hay indicios que nos llevan a pensar que parte de esas diferencias pueden ser explicadas por diferencias de género en actitudes frente al empleo (pretensiones salariales).

Si tuviéramos que resumir esta nota en un pequeño párrafo este diría: La discriminación preocupa mucho a los peruanos. Es cierto, hay diferencias en resultados en los mercados de trabajo según características raciales y de género, pero ello no es evidencia de discriminación. Los problemas de diferencias raciales se encuentran principalmente en el sistema educativo, los de las diferencias de género en el mercado laboral.

¿Qué hacer?
En primer lugar, y con carácter de URGENCIA, reducir las diferencias en capital humano, particularmente en educación. Esta solución no es sencilla. Necesita de muchos recursos, voluntad política y una visión de largo plazo. Pero sin este primer paso ningún otro podrá obtener los resultados necesarios. La tendencia de deterioro de la educación pública Peruana se refleja en la evolución de la matricula en el sistema privado. Las generaciones jóvenes cada vez se matriculan mas en escuelas privadas, como se muestra en el grafico siguiente (Fuente: ENAHO 2003).


Por otro lado, parece que hay un problema de actitudes, motivaciones o aspiraciones en los mercados de trabajo, especialmente entre las mujeres. Aliviar este problema no debería ser muy difícil, basta con intensas campana de información y concientización. Este es un típico caso de fricción de mercado que se corrige con mejor información para todos los agentes, empleadores, empleados y buscadores de empleo. Las diferencias de salarios entre hombres y mujeres no se justifican por diferencias en su productividad.
[1] “Ethnicity and Earnings in Urban Peru” Hugo Ñopo, Jaime Saavedra y Máximo Torero (GRADE, 2005)
[2] “Brecha Salarial por Género en Perú Durante 1986-2000. Evidencia a Partir del Método de Comparaciones Emparejadas” Hugo Ñopo (de próxima aparición en un libro que se está preparando como homenaje al Profesor Ramón García-Cobián a propósito de su jubilación de la Universidad Católica).
[3] “Gender and Racial Discrimination in Hiring. A Pseudo-Audit Study for Three Selected Occupations in Metropolitan Lima.” Martin Moreno, Hugo Ñopo, Jaime Saavedra and Máximo Torero. IZA Discussion Paper 979. ftp://repec.iza.org/RePEc/Discussionpaper/dp979.pdf

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14 may. 2007

Por qué no se van del país Por Silvio Rendon

Jaime Bayly escribía
-Que diferencia es salir a la calle sin pistola, sin celular, sin un cholo a tus espaldas que te sigue a todas partes - dijo Luis Felipe, mientras bajaban las escaleras.
- Sí, pues. Debe ser horrible vivir así.
- Es que en el Perú vivimos en guerra civil, pues, hijo. Y esa guerra se veía venir hace años. Esa guerra comenzó con Velasco, el cojo jijunagranputa que tanto daño le hizo al Perú. Todo el terrorismo viene de ahí, de cuando Velasco despertó a los cholos y los igualó con los blancos.
- Así es, papi- dijo Joaquín, y abrió la puerta de su carro.
- No, mejor vamos a pie..
...
- Bueno, como te venía diciendo, ¿cuál es el problema del Perú? La cosa es bien clara, hijo, meridianamente clara. El problema es que los blancos y los cholos se odian, pero también se necesitan. Vamos a ver si me entiendes: los blancos no queremos a los cholos, hablamos mal de los cholos, nos apestan los cholos, nos alejamos de los cholos, ¿me sigues?
- Ajá.
- Pero la pendejada es que los blancos no podemos vivir sin los cholos, Joaquín. Porque entonces, ¿quién trabaja para nosotros, quiénes son nuestros obreros, nuestra mano de obra? Tienen que ser los cholos, pues. ¿Y quiénes son nuestras empleadas, nuestras cocineras, nuestras lavanderas? Tienen que ser las cholas, pues.
- Claro.
- Y a la inversa o viceversa (no sé cómo mierda se dice, tú debías saber eso porque tú eres el intelectual de la familia), los cholos tampoco nos quieren a los blancos. Nos miran con envidia. Son unos resentidos del carajo. Les gustaría ser como nosotros. Pero pueden pues, porque ellos son cholos, BROWNIES, huanacos. Y el que nace cholo, muere cholo. Puede ser cholo con plata, cholo blanco, pero el que nace cholo, muere cholo, y lo demás son cojudeces. ¿Y cuál es la pendejada? Que los cholos nos odian, pero también nos necesitan ¿me sigues'
- Ajá.
- Por que ellos no tienen la educación, la plata ni la inteligencia para triunfar en el mundo de la empresa y los negocios. Tú quítale un negocio a un blanco y dáselo a un cholo, y vas a ver cómo el negocio se va a la mierda en menos de lo que canta un gallo. El cholo tiene que trabajar para el blanco, hijo, eso es la ley. No puede trabajar solo porque se emborracha, se va de mujeres y quiebra. Ésa es la gran tragedia del Perú: que los blancos y los cholos se odian, pero no pueden separarse.
- Claro.
- Ahora, uno puede irse del Perú, uno puede vender sus cosas y mandarse mudar, como han hecho varios amigos míos, pero eso es una cojudez, porque afuera no eres nadie, hijo. Afuera siempre eres un extranjero, un ciudadano de segunda. Para mí, ser latino en Miami es como ser cholo en Lima, los gringos te miran por encima del hombro.
- Tienes razón, papi.
- Yo tengo muchos años viajando y viendo mundo, y te digo una cosa, hijo: en los Estados Unidos hay niveles sociales bien marcados. Primero están los blancos, por supuesto, y como debe ser. De ahí vienen los perros y los gatos (ah, carajo, en este país los perros y los gatos viven como reyes). Más abajo vienen los negros, que ya no serán esclavos pero siempre son cocodrilos, pues. Y al último, la última rueda del coche, ahí están los latinos.

De pronto, Luis Felipe se calló y aplastó un mosquito que estaba picándole uno de los brazos.
- Conchasumadre, estos mosquitos muerden duro- dijo. Parece que tuvieran dientes.
Joaquín sonrió y pensó: bien hecho, viejo huevón, eso te pasa por terco.

Jaime Bayly. No se lo digas a nadie. Ed. Seix Barral. Barcelona, 1994.

p 298-299.

Comentario: Un par de temas:
  1. Hay un tema generacional. El hijo del que monologa, siente una gran distancia personal y espiritual con él. No piensa como él. ¿O sí?
  2. En el imaginario de las clases altas el problema de la violencia en el Perú viene con Velasco. Sin embargo, ya desde los años cincuentas y sesentas, con las grandes migraciones, la expansión de la educación en el país, las rebeliones campesinas y la exigencia de reforma agraria, se rompe definitivamente con el orden oligárquico.
  3. El racismo es una constante. Puedes tener educación o dinero, sigues estando abajo, como diría Malcom X sobre los afro-americanos...
  4. Recuerdo a la "Utopía Arcaica" de Vargas Llosa, quien criticó duramente por maniqueas varias frases de Arguedas en "Todas las Sangres". Aquí también se leen frases maniqueas. ¿En el Perú nos odiamos entre nosotros pero nos necesitamos? Es creíble pensar que las clases altas necesiten a las clases más bajas (por no hablar de "blancos" y "cholos"; las divisiones sociales se dan en todos los países y son más generales que las divisiones étnicas y raciales); sin embargo, en el país no se ha dado que las clases bajas perciban que necesiten a las clases altas, ¿o sí? Es un tema de tecnificación, que todos podrían eventualmente conseguir. Claro, en "Dr. Zhivago", debido a sus calificaciones el odiado Komarovsky es convocado por los bolcheviques, cuando la revolución se hizo en contra de gente como él.
  5. Los prisioneros preguntaban:
    Si eres artista y los indios no te entienden
    Si tu vanguardia aquí no se vende
    Si quieres ser occidental de segunda mano
    ¿Por que no te vas?
    ¿Por que no se van, no se van del pais?
    Por qué no se van
    Pues el padre de Joaquín da una elocuente respuesta a esta pregunta.
  6. Eso de que si los latinos o los afroamericanos son los que están más abajo en la escala social americana es debatible. Hace un par de años el entonces presidente mexicano Vicente Fox se quejó porque los mexicanos en los EEUU estaban aceptando trabajos que "ni siquiera los negros aceptarían", lo cual motivó la enérgica reacción de Jesse Jackson y otros líderes afroamericanos (ver aquí).
Hasta ahí por ahora. En otro post haré notar que las clases altas en el país se han venido poniendo las pilas.

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