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15 nov. 2008

Fábula con dos burgueses Por Daniel Salas

Toda ideología viene con su mitología. “Sale con hueso” como dicen en los mercados. El problema es que la mitología fija tipos inamovibles y nos muestra el mundo de una manera en la que ya no vemos las diferencias.

En la mitología comunista, por ejemplo, todos los burgueses son malvados y todos los proletarios son buenos. En la mitología liberal, todos los burgueses son buenos y todos los proletarios son empresarios en potencia.

En la mitología comunista, el motor de la sociedad es la fatal enemistad entre las clases. En la mitología liberal, el motor de la sociedad son las acciones de los sujetos libres.

En la mitología comunista, las ideas dominantes son el resultado superestructural de conflictos infraestructurales. En la mitología liberal, las ideas dominantes son fruto del consenso (i.e. del mercado de ideas).

Por supuesto, no puedo concordar ni con una ni con otra. Yo, por ejemplo, me siento más cercano a la ideología liberal y siento una gran admiración por la burguesía, pero –no me cabe duda— no puedo admirar a toda la burguesía. La burguesía por la que siento aprecio es aquella que ha desnudado con mayor desparpajo sus intereses y con ello ha combatido –a veces de manera feroz, a veces de manera irónica o simplemente con desinterés– el oscurantismo, el irracionalismo, la jerarquía de la sangre; es esa burguesía que en la actualidad lucha contra las vertientes perversas del postmodernismo.

Estoy a punto de decir “soy burgués, a mucha honra” si no fuera porque “la honra” es un valor residual que heredamos de aristócratas preocupados porque su honra estuviera tan notoriamente en duda.

La burguesía que admiro y con la que me identifico es aquella que entendió a Maquiavelo, la que, en las comunas castellanas, se enfrentó a Carlos V, la que se abrió paso contra los “limpios de sangre”, la que escribió los derechos del ciudadano. Los burgueses con los que simpatizo son los que evitan hasta donde les sea posible el dolor y el sacrificio –para eso inventaron los anestésicos, los analgésicos, los paliativos para la gripe, los deportes de invierno, los edulcorantes no calóricos y los viajes de crucero— y que tampoco quieren causar dolor ni sacrificar a nadie por muchas razones, especialmente porque eso iría en contra de sus negocios.

La burguesía es la clase más revolucionaria de la historia. Más precisamente, es la única clase revolucionaria de la historia. No solo acabó con las estirpes de reyes contrahechos, sino que borró del planeta la viruela y (casi casi) la polio, convirtió en un principio elemental la igualdad de sexos y de razas y concibió la idea de que casi todo se podía vender, incluyendo la información.

Entonces el buen bugués hizo un gran negocio llevando periódicos a la gente que quería leer sobre política o deportes, que buscaba recetas y consejos de cocina, o bien que perseguía anuncios de empleo. El buen burgués sabía que la democracia y la libertad eran las condiciones óptimas para su empresa. Supo incluso sacar provecho de las crisis revelando los secretos públicos de los funcionarios venales, de los narcotraficantes avioneros y de las fábricas de partidos políticos. Así multiplicó sus ventas. Decir la verdad no solamente era una buena idea para hacer provechosa su empresa: era también una responsabilidad ética, dos principios que el buen burgués supo conjugar. Una de sus mejores decisiones fue contratar – sin saberlo – a un modesto corrector que ahora colabora en un blog pobre pero honrado.

Entonces no solo hizo una buena fortuna, sino que hasta logró que lo consideraran un héroe de la democracia, lo cual inspiró la envidia y la codicia de un presidente que estaba de paso.

Fue en ese momento que vino su pariente cercano, el mal burgués. Notoriamente diferente, inconvenientemente parecido, el mal burgués tomó las riendas del negocio y lo puso patas arriba. Ahora –decidió– ya no se trata de informar sino de servir a la gobernalidad, de proteger la estabilidad de la nación, de hacerle el pare a los que promueven paros y de no contrariar los negocios del señor presidente. Despidió a uno acusándolo de alopecia y a otro por miopía. Tal audacia le valió el aplauso de una corte de lambiscones.

El mal burgués es un pésimo negociante y, no me queda la menor duda, va a acometer la gran hazaña de hundir una empresa que costó años renovar.

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7 nov. 2008

Más despidos en El Comercio Por Daniel Salas

La noticia me llegó ayer y hoy la cuenta con más detalles Marco Sifuentes: Fue despedido de El Comercio Pablo O'Brien, miembro del equipo de investigación que se hizo célebre al revelar la fábrica de firmas de Fujimori y Montesinos. Según se ha revelado, fue despedido por negarse a entregar los audios que desmotraban los casos de corrupción de Rómulo León Alegría y sus asociados.

Con este despido continúa el desmontaje de la unidad de investigación periodística más sólida que teníamos en el país, tanto por su exhaustividad como por su ética, una unidad de investigación que se las jugó en tiempos difíciles, cuando las amenazas eran reales, cuando las calumnias, más que insultos, eran advertencias, cuando los dedos de una mano largamente sobraban para contar los medios independientes. Con este despido, por supuesto, se consolida el gobiernismo de un medio que hasta hace unas semanas era ejemplo de una empresa manejada con calidad e independencia. No me sorprende en absoluto que el "héroe de la libertad de prensa en el Perú", la "voz independiente", el "periodista imprescindible", la "conciencia moral" de nuestro país celebre, festeje y aplauda, con el retorcimiento franelero y cucufato que lo caracteriza, estos despidos.

Desde aquí le envío mi solidaridad a Pablo. Los invito a unirse a mi saludo.

Actualización: Léase más sobre C.H. aquí en Lapicero Digital.

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3 jun. 2008

Racismo mortal Por Silvio Rendon

El tema del racismo a partir de la guerra interna recupera primer plano. El 28 de mayo César Hildebrandt en Eran sólo serranos lo manifiesta descarnadamente:
Allá [Chile y Argentina] eran blancos o mestizos que habían optado por el camino equivocado. Aquí los muertos fueron cholos pasmados por la derrota de hace 500 y pico de años, quechuahablantes ininteligibles, chacchadores de baba verde, mujeres intraducibles, adolescentes que podían ser tentados por el enemigo, niños que querrían más tarde vengarse, comuneros indocumentados por los que nadie reclamaría, viejos que ya estaban muertos de frío, viejas que sólo sabían lloriquear.

–Sí, sí, mi capitán: eran como llamas.

Y después nos preguntamos por qué a veces nos crecen tumores como el de Sendero.

Carlos Tapia ayer sostiene en Alan García y el manual ME 41-7
¿Qué dice el manual ME 41-7? Que las patrullas de nuestro Ejército al ingresar en las comunidades donde simpatizantes o campesinos obligados por el senderismo habían sido miembros de sus llamados “comités populares” (OPA, en términos de nuestro Ejército), las patrullas militares deberían: a) “eliminar a los miembros de la OPA. b)... para lo cual se requería las informaciones suficientes para garantizar el éxito de la eliminación. c)…(de tal manera) que la eliminación planeada pueda llevarse a cabo totalmente”.

Y, a continuación se lee este escalofriante párrafo: “En esta operación se tendrá en cuenta que el jefe y los miembros más destacados de la OPA local se hallan demasiados comprometidos con la subversión para que pueda esperarse de ellos un cambio”.
...
De julio de 1989 a julio de 1990 (último año del primer gobierno aprista) fueron ajusticiados extraoficialmente y enterrados en fosas clandestinas más de 500 campesinos sospechosos de haber pertenecido a las OPA.
Una suerte de "solución final" para las "OPA"... (Una acotación: donde dice "ajusticiados" debería decir "ejecutados". Ajusticiar es dar muerte a un reo condenado a ella o condenar a alguna pena: aquí.).

Como diría el padre de Joaquín en "No se lo digas a nadie" de Jaime Bayly, "he hecho patria, he matado a un cholo, jajaja", provocando las risas del público del cine El Pacífico, como refiere Jorge Bruce en el debate del IEP sobre el racismo.

Hace poco Ricardo Alvarado sostuvo en el IEP que "la violencia política es producto del racismo". No le dieron mucha bola. Posteriormente, hubo un debate en un blog y hubo posiciones muy disímiles (1).

La pregunta queda flotando ¿Hubo racismo durante la guerra interna?

Algo se ha avanzado sobre el asunto. El colega y compatriota Marco Castillo en coautoría con Ragan Petrie aporta un estudio sobre el tema: Discrimination in the Warplace: Evidence from a Civil War in Peru. En este trabajo usa la base de datos de la CVR y calcula la probabilidad de que los diversos agentes del estado registren a una persona, y la probabilidad de que dado que registran a una persona, la maten, según idioma y lugar. Se rechaza que haya existido discriminación estadística en favor de discriminación por prejuicios:
we find that the pattern of violence cannot be reconciled with current models of statistical discrimination. This is true even if we consider different rationales behind the exercise of violence.

(...)There was clearly differential treatment across groups by agents of the state. Men and non-Spanish speakers were more likely to be killed and searched by any agent of the state. This result holds in periods of martial law and periods without martial law. We exploit changes in institutional environment to then test the nature of discrimination. In particular, we find that behavior towards non-Spanish speakers, especially women, cannot be reconciled with theories of statistical discrimination and seems to be driven by taste-based discrimination. This was particularly pronounced in the South Central region of the country where the terrorist activity was most pronounced and earlier.

The behavior we observe in this extreme setting is revealing. Wars are periods of time in which emotions are raw and people respond on instinct. That we observe patterns of behavior inconsistent with statistical discrimination suggests that there are underlying sentiments exist, they may still manifest themselves in differential hiring neighborhoods, or limited educational opportunities.
Se trata de una situación límite donde sí se encuentra discriminación por raza, que otros autores, como Ñopo y Trivelli no encuentran (ver ¿Machistas o Racistas? Discriminación en el mercado de trabajo peruano). Así, la guerra interna peruana puede ser incorporada con completa carta de ciudadanía al debate sobre el racismo en el país. La CVR había aportado evidencias descriptivas sobre el asunto. Tenemos ahora un interesante contraste de la hipótesis del racismo. No es una discriminación estadística, basada en la observación imperfecta de talentos, sino discriminación por prejuicio, odio, antipatía. Viene del fuero interno más irracional, no del cálculo racional.




Cuadro 7 de Castillo y Petrie. Probabilidad de ser registrado y probabilidad de muerte dado un registro. La probabilidad de muerte es más alta para hombres que para mujeres. En Ayacucho y Huancavelica la probabilidad más alta de muerte la tiene la marina. Le sigue el ejército para hombres, y la policía para mujeres. Vale la pena leerlo completo, en particular la desagregación según idioma.

Hacer click en la imagen para ampliarla.

________

(1) El debate es primero entre Rochabrún y Vanini en el blog de Martín Tanaka. Luego Alvarado cuestiona a Rochabrún quien secunda a Tanaka en su afirmación de la disminución de racismo en el Perú y rechaza partir del "fuero interno" en el análisis del racismo: Dejemos el fuero interno en su sitio, y veamos cuáles son las posibilidades de acción y de vida de cada quién y cómo han variado. Rochabrún responde que Alvarado no le ha entendido (apoyado por un anónimo "¿han leído siquiera lo que el profesor Rochabrún está diciendo en su comentario?") a lo que Alvarado replica citando frases de Rochabrún que no dejan lugar a muchas dudas sobre lo que éste afirma:
"Ahora cualquiera puede jugar a despreciar a cualquier otro apelando a cualesquier fenotipo; la discriminación se ha democratizado, y esto es un signo de cambio [!]".

"La afirmación a rajatabla de que existe racismo no es sino una forma de autoflagelamiento moral que confunde las apreciaciones recíprocas subjetivas con la marcha de la sociedad. Dejemos el fuero interno en su sitio".

"...referir casos indignantes [¿de racismo?], que inclusive pueden ser genuinas “innovaciones” en la materia, es colocar, definir, y tratar de solucionar el problema en el fuero interno de las personas".
Hay ocasiones en que el interlocutor no entiende lo que su interlocutor le dice. Sin embargo, hay otros casos en que sí le entiende perfectamente, a pesar de su lenguaje ambiguo y poco concreto, y se recurre al "no-me-has-entendido" como forma de desmerecer la opinión ajena y evitar confrontarse a la versión desnuda sin eufemismos de un pensamiento. Ocurre mucho. A cada rato.

El profesor Rochabrún, apoyándose en un anónimo, desmerece la crítica de Ricardo Alvarado. Curiosamente, sin embargo, la reacción de Alvarado se ajusta al ejemplo de Martín Tanaka. La caricaturizaré así:
- Anónimo: "¿Sabes con quién estás hablando?"
- Alvarado: "¿Y a mí qué me importa?"
Pues sí, los tiempos han cambiado, los argumentos de autoridad no se admiten tan fácilmente...

A continuación Rochabrún afirma:
Respecto a la alusión al % de quechuahablantes muertos según la CVR (vilmente muertos, debido a las "razones" de la guerra), reiterada por el Cantante por Nsima vez, ¿hay alguna estadística sobre el idioma materno de los victimarios? Dada esa carencia ese dato pareciera decir que ellos fueron muertos exclusivamente por hispanohablantes. Y no fue así. (Claro está, en el caso de víctimas causadas por el ejército, muchos soldados podrían ser quechuahablantes, pero ahí su idioma materno es irrelevante.) Como se puede ver, cuando un dato "nos conviene" lo citamos como si hablase por sí mismo.
Lo que no queda claro con este comentario es qué se demostraría con esa estadística sobre los victimarios. Si hay muchos soldados quechuahablantes, que acatan órdenes sin chistar, ¿hay menos racismo? Curiosamente, el autor cae en lo mismo que critica, pues lanza la pregunta como si esta "hablase por sí misma". Y curiosamente también, nadie se lo señala....

(Aquí también el trabajo de Castillo-Petrie algo aporta, pues desagrega a los victimarios de los agentes de estado en marina, ejército y policía, entidades de diferente composición étnica y social. Ahí están los números que pueden ayudar a responder la inquietud que había sobre el asunto).

Posteriormente, ver en estos comentarios, Ricardo Alvarado interviene
Le pregunté a Martín Tanaka porque no se había pronunciado sobre el caso en su promocionada entrevista en Perú 21:

"¿Qué opinas sobre los hallazgos de 'Los Cabitos' a la luz de tu teoría sobre la disminución del racismo en el Perú? ¿Ahora hay menos racismo porque se matan menos indígenas? ¿O, siguiendo al maestro Rochabrún, estamos frente a una 'apreciación subjetiva' y lo importante es establecer el grupo étnico del que tiró del gatillo?".

Y esta fue la respuesta de Martín:

"No veo ninguna relación entre un tema y el otro. El tema de Los Cabitos responde a una macabra estrategia de responder el terror con el terror, bastante bien documentada por la CVR".

Si 81 de las 81 víctimas halladas eran indígenas, me parece que estamos frente a un caso de racismo. Pero en fin, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
El trabajo de Castillo-Petrie es muy claro en que el racismo sí tiene mucho que ver con la guerra interna, una situación límite donde los odios y fobias se expresan letalmente...

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21 abr. 2008

La guerra de la televisión y los blogs Por Silvio Rendon

En este post señalaba que las recientes denuncias a RBC ya a Julio Favre no estaban bien sustentadas. Hacía notar en un pie de página sobre el cambio de actitud hacia RBC de parte de algunos blogueros. Para entender mejor este cambio vale la pena hacer una breve cronología del asunto, pues hay interesantes coincidencias en el tiempo.

- En febrero de 2008, 28 y 29, Pepitas.com aquí y sobre todo aquí y Confesiones del tiempo aquí señalaban que los "jotitas" de RBC estaban no sólo en conversaciones para contratar a César Hildebrandt sino también al periodista Marco Sifuentes. La fuente era Caretas, Suspenso en el Once:


Con este jale, el autodenominado ‘canal positivo’ apunta su antena hacia la coyuntura política. Además de Hildebrandt, el 11 prepara el lanzamiento de un programa político de reportajes intitulado Agentes de cambio y uno de responsabilidad empresarial. También se encuentran en conversaciones para llevar a la pantalla al blog uterodemarita.com. Finalmente, terminarán de aggiornar Habla el Pueblo, programa que buscará competir los domingos con Pulso.
Así era la situación de RBC hace dos meses. Se trataba de un gran relanzamiento, con una gran mejora de calidad de cara a competir con la programación de otros canales... Más aún, el equipo de la gubernamental Cecilia Valenzuela estaba siendo desmantelado y se estaba yendo a otros medios en estampida.... En un par de blogs, los indicados, se tomaba la noticia con beneplácito.

- Un par de días después, el 4 de marzo, se anuncia que no se contrata a César Hildebrandt. Sólo lo querían de asesor. Es después de este hecho que César Hilderbandt reacciona denunciando que la TV peruana es un "burdelito" (ver este post y este otro: Vacas sagradas 2). Las expectativas se desinflan.

- Dos días después, el 6 de marzo, el periodista Marco Sifuentes anuncia Utero Tv (ver aquí).

Las conversaciones con los "jotitas" evidentemente no habían funcionado, y no sólo para César Hildebrandt (a quien le expresan su simpatía Mirko Lauer en La República, Magaly Medina en ATV y Hans Landolt en Canal N - ver aquí, aquí, y aquí. La presencia de César Hildebrandt en la televisión peruana es un asunto "de servicio público").

- Un mes después, el 1 de abril, sale la denuncia RBC renace con la plata de todos los peruanos (Marco Sifuentes dice en su blog que se entera de la denuncia leyendo el blog de su colega, e inmediatamente rebota la denuncia - ver aquí). La denuncia llega rápidamente a la prensa y al congreso, elevada por el congresista fujimorista Carlos Raffo. Escándalo...y júbilo en algunos blogs.

- A pesar de estos ataques, la relación entre los jotitas y los blogs es, sin embargo, amical en la superficie. En sus respectivos blogs Marco Sifuentes entrevista a Miguel del Castillo y José A. Godoy entrevista a Luis Felipe Morey. Por su parte, RBC entrevista a José A. Godoy en "Habla el Pueblo".

Según especula este blog el 15 de abril Cecilia Valenzuela reacciona defendiendo al gobierno y criticando a los blogs:
Luego de limpiar a los apristas -órdenes de Baruch, obvio-, la Chichi
mencionó que a Carlos Raffo le dicen el "congresista virtual" por haberse basado
en dos blogs para su denuncia. Luego, la Chichi se despachó en contra de los
blogs de manera indirecta, no se si con alguna animadversión contra el
ex-agenciaperú Ocram, mencionando que la información de los blogs (lo dijo es
general) era incompleta, sensacionalista y de poco fiar, y que se presta para
armar psicosociales.
Efectivamente, Cecilia Valenzuela no es precisamente conocida por estar en contra de los blogs. Antes no ha tenido expresiones como las citadas. Ha cambiado de actitud hacia los blogs. E igualmente, Jaime Bayly, del mismo canal, maltrata a Miguel del Castillo (ver aquí) (aunque en esta entrevista se retracta en parte). La "next generation" Del Castillo tiene que dejar su proyecto por consideraciones mayores. Cierra así una etapa, en la televisión, y anuncia el comienzo de otra, en la política.

En fin. El tema va a varias bandas. Por un lado, desde los canales incumbent se ataca duramente al potencial entrante; por el otro, se abre una mini brecha entre apristas y fujimoristas.

Comentario: Los "jotitas" de la televisión pasan así, según un par de blogs, de ser una esperanza a ser unos villanos. Todo a partir de una denuncia mal sustentada, lanzada desde el blog de alguien muy cercano a un periodista que no fue contratado por sus coetáneos "jotitas". Más aún, hay evidencia, por ejemplo en otro caso donde también estuvieron involucrados, la filtración de notas en la Universidad Católica, de que estos blogueros coordinan sus acciones. En todo caso, la secuencia de acontecimientos aquí mencionada es muy, pero muy, sugerente.

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17 abr. 2008

El atizador del antisemitismo en el Perú 2 Por Silvio Rendon

El artículo de César Hildebrandt que comenté en El atizador del antisemitismo en el Perú ha tenido respuesta ayer. La reproduciré a continuación:
Respuesta a quien utiliza los viejos métodos antisemitas, incluyendo los nazis

Herman Blanc
Presidente de la Asociación Judía del Perú

Desde hace más de 2,000 años, en distintas épocas y lugares, cualquier excusa fue válida para acusar a los judíos y justificar la violencia contra todos ellos.
Hace poco revivimos esa misma persecución a través de un artículo titulado “Judíos nazis” firmado por César Hildebrandt y publicado el 5 de abril en La Primera.
La presente nota aclaratoria no busca defender (o no) a las personas a las que Hildebrandt condena, sino desenmascarar a un antisemita que se niega tal. Con su artículo, Hildebrandt violenta los derechos humanos que dice defender. Así, el autor utiliza un título y una serie de afirmaciones en el texto que incriminan a todos los judíos, reproduciendo el más clásico de los antisemitismos, aunque, como otros, niegue que es antisemita.
Para respetar los derechos de todos, entre los que está el de no perseguir a nadie en base a su religión, condición social, género u opiniones, todas estas personas señaladas por Hildebrandt debieron ser identificadas únicamente por sus nombres y apellidos. De hecho, es tan obvia su discriminación que sólo en caso de acusar y recriminar a personas de religión judía la afirma y se regodea con ello. En ningún momento indica el credo de los otros mencionados no judíos.
Por otra parte, para dar fundamento a sus fijaciones contra todos los judíos, de forma manipulada Hildebrandt mezcla sin ningún sentido el enfrentamiento entre Israel y los grupos terroristas palestinos. ¿Es que debemos recordarle al Sr. Hildebrant que Hamas no sólo perpetra actos de terror contra judíos sino también ejerce un cruel terrorismo de Estado contra el pueblo palestino boicoteando toda posibilidad de dos-Estados-para-dos-naciones, como es el sueño de tantos palestinos e israelíes y como está marcado en la hoja de ruta de las conversaciones de Oslo?
La táctica del Sr. Hildebrandt es utilizada desde la izquierda radical hasta el nazismo de ultraderecha, es decir, los extremistas de cualquier signo. Esta consiste en referirse de modo parcializado y sin objetividad a los sucesos del Medio Oriente para reafirmar las “culpas” de los judíos. Se olvidó el Sr. Hildebrandt que en 1948, cuando la ONU resuelve la creación de dos Estados –uno árabe y uno judío– en el territorio ocupado por Gran Bretaña, los ejércitos de nueve países árabes pretendieron echar a los judíos al mar… El maniqueísmo es un mal que afecta a los dogmáticos del odio.
Otra muestra de sus prejuicios antisemitas es su minimización de la dimensión del Holocausto, al comparar a personas de religión judía que en su opinión cometieron arbitrariedades con los jerarcas nazis, que no sólo desarrollaron una criminal propaganda antisemita, sino que llevaron a la práctica el asesinato sistemático del pueblo judío por el único hecho de ser judíos.
Sí pues, César Hildebrandt es antisemita. Triste y vergonzoso.
El día de hoy este periodista responde

¿Antisemita yo?

El presidente de la Asociación Judía del Perú me llama antisemita. Lo hace en el periódico de los evasores de impuestos más impunes de la comunicación: la familia ­Agois.

Espero que los judíos del Perú no se sientan representados por la ordinariez de Herman Blanc. Espero que mis amigos y amigas de esa colonia no acepten a Blanc como portavoz. Se merecen otra cosa.
(...)

Escribí, entonces, un artículo que volvería a escribir letra por letra. Se llamó “Judíos nazis”, no mencionaba ni aludía al tal Herman Blanc, y era una respuesta a la connotación sanguinaria del pronunciamiento de Uri Ben Schmuel. Y como este señor llamaba a Martin Rivas “un soldado que sirvió a la Patria” y demandaba una condecoración para tamaño criminal, me permití sugerir que esa medalla podía llamarse la Orden de Ariel Sharon en el grado de Sabra y Chatila.

¡Y cómo ha ardido en odio Herr Blanc! Es que para gente como él, Sabra y Chatila son dos nombres malditos: corresponden a los de dos aldeas libanesas de refugiados donde, el 16 de septiembre de 1982, los falangistas cristianos maronitas, con la complicidad del general Ariel Sharon, organizaron una matanza multitudinaria de familias palestinas. No menos de mil palestinos desarmados fueron asesinados ante la inacción premeditada de las tropas del Tsahal que habían ocupado la parte oeste de Beirut.

Para tener una idea de cuán ­irracional resulta que se me acuse de “antisemita” –viejo truco que ya no asusta a nadie– transcribiré el último párrafo de la columna que ha merecido la acidez grástica del señor Blanc:
(...)

Es tan bruto este señor Blanc –una excepción dada la legendaria inteligencia de su pueblo– que afirma que Hamas “ejerce un cruel terrorismo de Estado...”y es tan mentiroso que me acusa de “minimizar la dimensión del Holocausto” cuando no hay en todo ese escrito una sola palabra que pueda citar para sustentar su dicho. Y las palabras que siguen a esa mentira no sé si atribuirlas a un reciente accidente cerebrovascular –en cuyo caso merecerá todas las indulgencias– o a una mala fe que linda con la felonía: ­“Otra muestra de sus prejuicios antisemitas es su minimización de la dimensión del Holocausto, al comparar a personas de religión judía que en su opinión cometieron arbitrariedades con los jerarcas nazis, que no sólo desarrollaron una criminal propaganda antisemita, sino que llevaron a la práctica el asesinato sistemático del pueblo judío por el único hecho de ser judíos”.

¿Alguien puede ayudarme a descifrar este galimatías, esta jerga oscura y vagamente lamentosa que pretende decir lo que sus frases no alcanzan a decir y lo que su puntuación convierte en mensaje idiotón de un cuaderno “Loro” doblado en los bordes?

Vamos, señor Blanc. Usted sabe que no soy antisemita. Y no puedo serlo porque la cultura no me es tan remota –como parece ser su caso– y porque he dedicado toda mi vida a luchar por los derechos democráticos y por los fueros de la libertad. Y el odio que usted finge creer que tengo no me haría libre. Me convertiría en lo que es usted: un esclavo de su nacionalismo rabioso.

El problema del pueblo judío es que mucha gente pueda ­creer, equivocadamente, que el Estado de Israel –usurpador de ­derechos, terrorista de tanto combatir el terror– lo representa. Y no es así. El Estado de ­Israel no representa las grandezas del pueblo judío. El problema no son los judíos –a pesar de que detrás de ese escudo ­tantas veces milenario se escondan sujetos como Blanc–. El problema es Israel y la política que ha ­obligado a avalar a la Casa Blanca.

(...)


Blanc es un calumniador fracasado y un descrédito para los más de cinco mil años de cultura judía, digo yo. Que para la próxima le pase el texto a una persona inteligente en el idioma castellano, añado, con todo respeto. Shalom aleichem.

Comentario: Bueno, ya he opinado sobre el artículo de Hildebrandt en un post anterior. Algunos comentarios adicionales sobre este último contrapunteo:

  1. El presidente de la comunidad judía peruana en realidad se quedó corto con el tema del holocausto. Hildebrandt en un artículo defendió al neonazi David Irving, negador del holocausto (ver César Hildebrandt y la negación del Holocausto). No sólo es que minimice al holocausto, sino que tira la piedra y esconde la mano defendiendo y dándole respetabilidad intelectual a sus negadores.
  2. La respuesta Herman Blanc es lo mínimo que podría decir como respuesta un dirigente comunitario que ve que se ataca a su gente. Lo mínimo. No está hablando sólo por sí mismo, sino en representación de una colectividad peruana. Incluso si no quisiera hablar, le tocaría decir algo, pues Hildebrandt ha ofendido a mucha gente con su artículo anterior. Ante esto, la respuesta de César Hildebrandt es francamente grosera, llena de insultos, y además completamente misia. El tema no es Sabra y Chatila (para nada Blanc ha escrito sobre esto; más bien se ha referido al plan de paz de Oslo y a la fórmula dos-estados-para-dos naciones), sino la alusión generalizada de César Hildebrandt a los judíos.
  3. Si en su artículo anterior, César Hildebrandt dio rienda suelta a sus odios y estereotipos, en el artículo de hoy, ratifica y expande su sarta de prejuicios, calificativos y burlas. No sólo evade el punto principal, sino que al irse por las ramas cae en las mismas generalizaciones de su primer artículo.
  4. Es paradójico que un antichileno obsesivo como César Hildebrandt diga "Me convertiría en lo que es usted: un esclavo de su nacionalismo rabioso."
  5. Finalmente, es lamentable que este judeófobo sea considerado "indispensable" en la prensa nacional. Estamos mal. Ojalá que mejoremos. Los peruanos nos merecemos algo mejor que César Hildebrandt.
Hasta ahí.

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7 abr. 2008

Hildebrandt en canal N Por Silvio Rendon

Para estar proscrito, como él mismo se califica, César Hildebrandt sale seguido en la tele peruana. Antes fue en Magaly, aquí en canal N:




Este periodista ahora se desmarca de Hugo Chávez. Ya nos anuncia que cuando le demuestren que las Casas del ALBA son financiadas por Chávez, él pedirá que las cierren....Un nuevo cambio de posición....

Recordemos. Hace algunos años este señor trabajaba en Frecuencia Latina, el canal de Baruch Ivcher. Obviamente, no lo consideraba tan malo como lo considera ahora. Desde ese medio atacó a Lourdes Flores porque ella dijo que Hugo Chávez era peligroso y que financiaba a Ollanta Humala, y que en la región habían avanzado los movimientos populistas en diversos países:




Si alguien quería ser presidente, no podía hablar mal de Hugo Chávez porque éste era presidente. (Chávez en cambio sí podía hablar mal de todo el mundo...)

Muy bien. Cuando Alan García pasó a la segunda vuelta e hizo exactamente lo mismo que Lourdes Flores, decir que Chávez era peligroso y que financiaba a Humala, no se vieron tan ácidas expresiones de este periodista en contra de García... Hace poco fue más allá y no sólo dijo que habían avanzado los movimientos populistas en la región sudamericana, sino que se vivía una "guerra fría" (ver La "guerra fría" y la cabeza caliente de Alan García).

Más aún, en cierto momento, este señor cambió de posición (ver este artículo) y comenzó a expresarse en contra de Hugo Chávez.

Finalmente, a Lourdes Flores la siguió primero Alan García y, finalmente, el mismo César Hildebrandt... Así son los cambios.

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5 abr. 2008

El atizador del antisemitismo en el Perú Por Silvio Rendon

César Hildebrandt nos dice que Moisés Wolfenson y Uri Ben Schmuel son Judíos nazis y más aún, asegura:

Si en el Perú hubiese antisemitismo -felizmente que estamos libres de esa infección- lo escrito por Uri Ben Schmuel se usaría como atizador
Comentario: ¿Estamos felizmente libres de la infección del antisemitismo? Considero que no, especialmente cuando un periodista se permite hacer generalizaciones como las que exhibe en su artículo.

Detrás del fujimorismo estuvieron peruanos de diversas procedencias. El grupo Colina fue un grupo peruano. Las políticas contrasubversivas del estado peruano (de Belaúnde, García y Fujimori) fueron forjadas por muchos peruanos. Sin embargo, salvo el caso de los nikkeis (1), no veo que se les dedique artículos aludiendo a sus orígenes. El periodista lo hace con estas dos personas debido a su filiación fujimorista. ¿Qué viene después? "Judíos toledistas" sobre David Waisman, "judíos humalistas" sobre Isaac Mekler, etc. etc. ¿? El mensaje es claro: los judíos podrán tener la filiación que quieran. No importa. Siempre serán judíos, vistos como algo ajeno al Perú. Es así como en otros países son vistos por los judeófobos que los rechazan, como algo ajeno, alieno, extraño. Esta es la esencia del antisemitismo, pues. El "gran" periodista Hildebrandt no deja lugar a dudas:
El director de “La Razón” supone que está en Tel Aviv y que aquí hacemos lo que las tropas de su país (me refiero al país de sus afectos) hacen, desde 1948, con los palestinos.
Ya. "Su país", "el país de sus afectos". El periodista (el mismo que en 1992 apoyaba a Fujimori) no enfila sus baterías contra el fujimorismo, sino que busca hacer responsable de éste a un solo grupo al que le tiene rabia desde hace buen tiempo. Para esto introduce en el asunto el conflicto del Medio Oriente. Todo un tema en sí. Diré un par de cosas que contrapesen lo que a veces se lee en la prensa. Desde 1948, hubo diversas guerras entre, por un lado, Siria, Jordania, Egipto, Iraq, y varios estados árabes apoyando, y, por otro lado, Israel, No fueron por Gaza o Cisjordania, territorio egipcio y jordano, respectivamente, o por metros cuadrados más o menos, sino por la existencia misma de Israel, país que de haber perdido al menos una guerra, en estos momentos no existiría. Desde 1967, como resultado de que Israel derrotara a Egipto, Jordania y Siria en la guerra de los seis días, Israel ocupó Gaza y Cisjordania. No antes. Hoy en día Israel se ha retirado de Gaza, pero los ataques terroristas continúan, como este: Israel: ataque terrorista en escuela.

En fin. Sería motivo de un análisis aparte. El asunto es si esta es la entrada que toca para hablar de Wolfenson, Ben Schmuel y el fujimorismo. Mi respuesta es: nada que ver. Con quien quiere meterse Hildebrandt no es con los fujimoristas sino con los judíos. Es lo escrito por César Hildebrandt, con sus prejuicios y estereotipos, lo que resulta un atizador para el antisemitismo en el Perú. Nomás con el título la gente que lee a Hildebrandt dirá "qué tales estos judíos". Él es el atizador.

Y ya que lo mencionamos, conviene no olvidar que el conflicto del Medio Oriente ya llegó a la región latinoamericana. Desde los noventas: los atentados contra la AMIA y la embajada de Israel en Buenos Aires durante el menemismo, con sospechas sobre agentes iraníes en la Argentina. Yara, Hildebrandt.

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(1) A partir de Fujimori se metieron con los peruanos de origen japones y constantemente se referían a Fujimori como "el japonés", "el nipón", etc. He aquí algunos ejemplos proferidos por el exministro de García, César Vásquez Bazán:
Así apareció hoy en el banquillo de los acusados el delincuente
japonés
Fujimori Fujimori


Fujimori llegó sin esposas a Lima.- Alanismo trata con guante blanco a
delincuente japonés.- García cree que con esa conducta, a él no
lo enmarrocarán


Atribuir a Fujimori la paternidad del neoliberalismo en Perú sería pensar que el nipón goza de características de estadista de derecha que definitivamente no lo adornan [aquí].
Al exministro César Vásquez Bazán le encantan la alusiones sesgadas. No sólo en relación a Fujimori-Japón. Aquí va otra:

Resistencia palestina responde a los carniceros judíos

No para con la continua alusión étnica: judío-judío-judío, japonés-japonés-japonés. Ad nauseam.

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27 mar. 2008

Los "empresarios liberales" Por Silvio Rendon

Hace poco Mirko Lauer se preguntaba por "empresarios liberales" que se arriesguen a darle un espacio en la pantalla chica a César Hildebrandt, a pesar de no estar de acuerdo con él ni de gustarles su estilo (ver aquí y aquí, Actualización 4).


Un empresario debería simplemente preocuparse de sus negocios y debería encontrarle rentabilidad a las diversas oportunidades. No por gusto el Che Guevara es un gran fenómeno comercial en el mundo. La popularidad de su imagen ha acabado por dar dinero a gente que muy probablemente no comparta sus ideas (en el Perú era muy popular en calcomanías y tapabarros de camión). Entonces, César Hildebrandt en su actual etapa izquierdista, y las izquierdas en general, deberían ser vistas como grandes oportunidades de negocios en el país. Muchos empresarios podrían hacerse ricos a la vez que dan trabajo a mucha gente que tiene dificultad para encontrarlo. ¿Por qué no ocurre?

El mismo Hildebrandt da hoy dos razones por las cuales esto no se daría: no hay esos empresarios en la televisión y el poder político doblega a los anunciantes a través de la SUNAT. Veamos.

Bien puede ocurrir que que haya un statu quo anquilosado, y que el puñado de empresarios televisivos existente tenga conductas miopes y muy aversas al riesgo. Pero entonces deberían surgir nuevos empresarios que vayan de lo pequeño a lo grande y acaben por desplazar a los antiguos dinosaurios. Si Hildebrandt, por ejemplo, tiene mucho público y su programación es buena, debería enriquecer a su empresario, por más pequeño que sea inicialmente. Tal vez, incluso, podría recurrir a la internet, que no existía hace tres décadas. Que la gente que dice que le gusta Hildebrandt pague por verlo directamente. Ni siquiera tendría por qué depender, inicialmente al menos, de los temerosos auspiciadores, tan vulnerables ante el poder político. El público, si es tan numeroso como se dice que es, haría crecer el proyecto. No hay por qué estar peleándose para que los pocos grandes empresarios existentes le tengan que dar cabida.

De hecho, es muy curioso que en el Perú, país donde las izquierdas llegaron a tener casi el 30% de intención de voto, no se hayan constituído medios televisivos de izquierdas o centro-izquierdas. Estos sectores no pudieron conservar el capital político que tuvieron en los ochentas. Y quienes los acompañaban posiblemente tuvieron épocas de vacas gordas, pero no supieron prepararase para afrontar épocas de vacas flacas. En esta década, sin embargo, asistimos a una "re-izquierdización" del panorama político, en parte venida desde fuera por el horizonte Chávez y en parte, de dentro por el surgimiento del humalismo como fuerza política. Eso significa mercado potencial esperando ser explorado y explotado, claro, no necesariamente por César Hildebrandt. Todo este espacio de mercado y político debería traducirse en rentabilidad y en un contrapeso político al poder del gobierno actual.


Si esto es así, el problema entonces no es que no haya "empresarios liberales", sino que no haya quienes quieran convertirse en "empresarios liberales" que se animen a desafiar a los primeros. Puede ser. Sin embargo, alternativamente, puede ser que estas oportunidades de negocios no sean tan esplendorosas como parecen. Los empresarios existentes mal que bien salen adelante con lo que tienen. Precisamente porque ya son "liberales" es que se quedan como están y tampoco entra nadie más a desafiarlos. Un tema para explorarlo más a fondo.

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